Cómo devorar todos tus libros pendientes antes de que acabe el verano
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¿ABURRIDO EN AGOSTO?

Cómo devorar todos tus libros pendientes antes de que acabe el verano

La temporada estival es la época del año predilecta para relajarse con un buen libro a la sombra. Disfruta del placer de la lectura con estos trucos de un expero neurocientífico

Foto: Foto: iStock.
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El mar, el cielo, un buen libro y una mejor compañía. Estos parecen ser los ingredientes perfectos de unas vacaciones ideales para muchos españoles. La temporada estival es la época en la que resurge el arquetipo del hombre o mujer de mediana edad apostado bajo una sombrilla en las playas y piscinas de nuestro país, con la cabeza reclinada sobre un voluminoso libro de algún escritor famoso. Los ‘best-sellers’ hacen su agosto -nunca mejor dicho- tras un año entero cogiendo polvo en la mesita de noche. Un año más, se repite el santo ritual de dejar un espacio en la maleta para ese libro que siempre quisimos leer pero nunca conseguimos terminar.

Alguien dijo alguna vez que cuando uno lee, nunca está solo. Y son muchos los que, a pesar de tanta foto en Instagram mostrando planes irrepetibles con gente maravillosa, tienen una percepción del verano un poco aburrida o solitaria. Todos ellos podrán encontrar en los personajes de las grandes novelas de nuestro tiempo o de épocas pasadas a un amigo que les habla desde las letras. O bien sumergirse en un farragoso ensayo de algún visionario que ayude a entender los tiempos oscuros en los que estamos. Sea como sea, seguramente tengas ganas de por fin terminar todas aquellas lecturas que dejaste a medias.

La clave es saber con precisión qué es lo que te interesa de ese libro y por qué siempre te lamentas de no haberlo conseguido terminar

En Japón, el país especialista en dar un nombre a cada manía o costumbre, llaman ‘tsundoku’ al hecho de apilar libros por toda la casa. El término apareció por primera vez en un texto de 1879 del escritor Mori Senzo, aludiendo al típico erudito que siempre está rodeado de libros que nunca llega a leer o a terminar. En su vertiente europea, esta tendencia de acumular densos tomos la podemos conocer como “bibliomanía”, y tiene su origen en una novela del escritor inglés Thomas Frognall Dibdin del siglo XIX, en la cual detallaba esta neurosis por la acumulación literaria que él mismo reconocía como propia.

Historias 'a la sombra'

Para que el ‘tsundoku’ no vaya a más y dejes de comprar o recibir libros que empezar a leer sin llegar a terminar aquellos que tienes pendientes, hoy te ofrecemos una serie de trucos que harán de ti un voraz lector. Hay que reconocer que vivimos en una época en la que parece que cada vez es más difícil enfocar la atención en algo durante un periodo de tiempo prolongado, de ahí que llegar a la última página sea todo un desafío. En todo caso, las excusas se acaban en el momento en que estás de vacaciones y posees mucho tiempo libre. Si en este momento eres tan afortunado de encontrarte en alguna de las muchas y hermosas playas de la costa española o bien estás recluido en un retiro rural de preciosos paisajes, tal vez quieras llenar tus minutos de relax con una agradable lectura a la sombra o bajo la luz de la lamparita nocturna.

Deberás establecer unas metas no muy altas, ya que si has vuelto a leer no serás capaz de devorar del tirón 600 páginas por mucho que te empeñes

Existen infinidad de artículos de divulgación por toda la red que aportan técnicas de lectura apropiadas para cada caso. Una de las más interesantes y actuales es la que desarrolla el experto estadounidense en neurociencia cognitiva Christian Jarrett en ‘Aeon’. Según él, el primer paso que debes tener claro es por qué te interesa tanto aquel tomo que te has propuesto devorar. En este sentido, puede haber una razón intrínseca o extrínseca. La primera alude al mero placer de la lectura mientras que la segunda a un beneficio adicional que puedes extraer del libro. Puedes ser un fanático de las novelas de ciencia ficción por las historias que cuentan y sus personajes, así como también puedes ‘obligarte’ a leer obras de divulgación académica para adquirir más conocimiento de un tema o una disciplina. La clave es saber con precisión qué es lo que te interesa de ese libro y por qué siempre te lamentas de no haberlo conseguido terminar.

Como resultado, desecharemos aquellos libros que, tras mucho intentarlo, han dejado de gustarnos o ya no nos atraen nada. Los gustos literarios y los temas que nos interesan suelen cambiar con frecuencia a lo largo del tiempo, así que no te desesperes si no puedes acabar aquella novela que lleva meses en tu mesilla de noche. Es hora de saber exactamente qué es lo que te interesa en el momento presente e ir hacia ello. La pregunta que debes hacerte es rotunda y sencilla: ¿cuáles son los temas que más te atraen o generan curiosidad? Y si te decantas por una novela, ¿qué tipo de historias son las que más te emocionan o enganchan?

Una vez que nos hayamos decantado por un libro de toda esa montaña de pendientes que tenemos apilados, habrá que establecer una serie de pasos para crear una rutina de lectura. A esto se refiere el psicólogo social Benjamin Gardner del King’s College de Londres, quien asevera que el primer paso es establecer un ambiente predilecto para empezar a leer y encontrar su motivación correspondiente. En este caso, juegas con ventaja si te encuentras lejos de tu casa en algún entorno natural hermoso, ya sea una playa o la montaña, ya que al salir de tu ambiente cotidiano tendrás mayor facilidad para concentrarte.

Crear el hábito

Después, deberás establecerte unas metas que no pueden ser muy altas, ya que si has vuelto a leer no serás capaz de devorar del tirón seiscientas páginas por mucho que te empeñes. Crea una situación específica. Puede ser antes de cenar o justo después de desayunar, a la hora de la siesta para coger el sueño o bien antes de darte un chapuzón en el lago o mar que tienes enfrente. Lo más importante es crear un hábito de lectura.

Así, poco a poco, te quedarán muchos menos libros por terminar de leer y, a la par, crecerá tu ansia por encontrar nuevos relatos que se ajusten mejor a ti o a lo que buscas. Otro truco mencionado por Jarrett es sentirte parte de una comunidad de lectores. Tampoco hace falta que ingreses en un selecto club de lectura, pero si eres una persona curiosa querrás saber al menos qué opinan los demás de aquel libro que tanto te ha gustado o aburrido. Como cuando terminas de ver una película y sientes interés por ver cómo la valoraron aquellos que la vieron antes o después que tú. De esta forma, dejarás de ver la lectura como algo pesado y te sentirás un privilegiado que tiene acceso ilimitado a todos los mundos que los libros promueven, enseñan y crean.

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