Di no al acoso

El motivo por el que coquetear con los compañeros de trabajo es muy beneficioso

Tres estudios distintos han analizado la experiencia de cientos de trabajadores y han llegado a unas conclusiones muy claras sobre comportamientos sexuales

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Coquetear con un compañero de trabajo podría tener efectos positivos para aliviar el estrés, según una nueva investigación. Eso sí, hay que tener cuidado con esta situación, que solo se debe producir si es bien recibido por la otra persona, es mutuo y no hace sentir incómodo al interlocutor, en el caso contrario estaríamos hablando de acoso sexual.

"Cuando se disfruta del coqueteo, el receptor se siente bien consigo mismo, sintiéndose atractivo y poderoso", explica la autora principal del estudio, Leah Sheppard, profesora de Administración en la Universidad Estatal de Washington. "Y todo esto son recursos psicosociales que conducen a la reducción del estrés", recoge 'New York Post'.

En tres estudios, publicados en la revista 'Organizational Behavior and Human Decision Processes', Sheppard y los coautores analizaron datos de cientos de trabajadores en los EEUU, Canadá y Filipinas sobre su experiencia al recibir "un comportamiento sexual social", definido en el documento como "Interacciones sociales entre dos o más empleados que tienen contenido sexual o insinuaciones pero que, por definición, no se perciben como degradantes o humillantes".

"Es importante destacar que estos comportamientos no siempre son impulsados ​​por el interés romántico y tienden a ser comportamientos instintivos, incluso entre aquellos en relaciones platónicas de sexo opuesto", señalan.

También evaluaron los niveles de estrés de los empleados y estudiaron si tal comportamiento sexual social sirvió como amortiguador contra las consecuencias de varios factores estresantes.

Cuando se trata de un coqueteo que realmente se disfruta, el receptor se encuentra bien consigo mismo, sintiéndose atractivo y poderoso

Los autores diferenciaron el comportamiento sexual social no hostigador, categorizado aquí como coqueteo (por ejemplo, miradas provocativas o ser piropeado como guapo) y narración sexual (por ejemplo, un compañero que comparte una historia personal sobre una experiencia sexual pasada o cuenta una historia o broma erótica) de formas de acoso sexual no deseado.

El comportamiento sexual social es "generalmente más benigno" que los comportamientos que tienden a caer bajo el paraguas del acoso sexual, agregaron.

No con los jefes

Los resultados mostraron que "los participantes que experimentaron niveles más altos de coqueteo disfrutado estaban más protegidos de los efectos negativos del trabajo como el insomnio y la tensión laboral", destacó Sheppard. Sin embargo, a los trabajadores no les gustaba este comportamiento cuando provenía de un superior. Además, los participantes también se mostraron neutrales ante la "narración sexual", tendiendo a tener opiniones más positivas sobre el coqueteo.

A la abogada laboralista Paula Brantner no le sorprendió este hallazgo, pero aclara que, "el estudio también se correlaciona con la antigua definición legal de acoso que requiere que cualquier tipo de bromas sexuales, coqueteo u otra interacción similar sea consensuada".

Las personas que disfrutan con el coqueteo experimentan niveles más bajos de insomnio y tensión laboral

"El tipo de comportamientos que el estudio ve positivamente fue entre compañeros de trabajo del mismo rango, pero si cualquiera de estos si tienen lugar entre las distintas partes de la cadena de mando tiene el potencial de incomodar a los empleados", añade la abogada.

Pero los investigadores no estudiaron otras variables que pudieran tener implicaciones negativas, como los sentimientos de otros colegas al presenciar este coqueteo (tal vez incomodidad o celos) u otras percepciones del comportamiento (por ejemplo, poca profesionalidad), añade la experta en leyes como una advertencia.

Eso sí, los investigadores no están alentando a la gente a salir y atacar a los compañeros de la oficina con coqueteos. Los jefes tampoco deberían sentirse envalentonados para realizar este comportamiento. "Claramente no estamos diciendo, 'Sal mañana y coquetea con colegas con los que nunca has hablado'", aclaró Sheppard.

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