Infidelidad: Los microinfieles: cómo te engañan de una manera mucho más sutil
Coqueteo encubierto

Los microinfieles: cómo te engañan de una manera mucho más sutil

Si escribes mensajes a alguien procurando que tu pareja no lo sepa o mientes sobre el estado de tu relación a terceras personas, también eres infiel

Foto: A ti te puede parecer inofensivo, pero la realidad es bien distinta. (iStock)
A ti te puede parecer inofensivo, pero la realidad es bien distinta. (iStock)

Si bien todos somos conscientes de que mantener relaciones sexuales a espaldas de nuestro marido o mujer implica rebasar la fina línea que separa lo razonable de lo inaceptable en una relación (a no ser que sea poliamorosa), también existe un tipo de engaño mucho más sutil y discreto que, sin llegar a lo carnal, se aleja de lo que la mayoría de diccionarios identifican como “fiel”.

Nos referimos a esa área gris en cualquier relación en la que se enmarcan las microinfidelidades. Se trata de un concepto relativamente nuevo, al calor del generalizado “micromachismos”, originado en los países anglosajones y que está haciéndose popular gracias al interés de los medios por entenderlo. “Son una serie de acciones aparentemente irrelevantes que indican que la persona está emocionalmente o físicamente enfocada en alguien fuera de su relación”, afirma a 'Daily Mail' la psicóloga Melanie Schilling, que se ha convertido en la principal divulgadora de los peligros de esta práctica tan extendida.

Tu pareja puede tener una relación intensa con un amigo sin problema, siempre y cuando no tenga razones para ocultarla

Entre ellas encontramos, por ejemplo, escribir mensajes a alguien a través de Whatsapp o redes sociales procurando que tu pareja no lo sepa, meter su número de teléfono en tu móvil bajo un nombre falso (por si acaso) o mentir sobre el estado de tu relación a terceras personas. Todas estas son señales inequívocas, señala Schilling, de que estás llevando a cabo un “coqueteo encubierto”: “Si sientes que tienes algo que ocultar, pregúntate el porqué”.

Lo que cuenta es la intención

Pongamos que siempre haces un esfuerzo para estar especialmente atractivo para una persona en concreto y, sin que sea muy evidente, te acicalas cada vez que os vais a ver. Pues, en efecto, se trata de una microinfidelidad. Si alguna vez le has enviado un mensaje a un ex, un qué tal o un qué bien nos lo pasamos tal noche, con la esperanza de retomar el filtreo, se trata, de nuevo, de un engaño. La lista sigue y sigue, pero en cualquier caso todo se enfoca a centrar tu atención en alguien que no es tu pareja. Y si a esta traición tan sutil le añadimos el extra del secretismo, tenemos ante nosotros todos los ingredientes para que la situación estalle.

¿Por qué te quitas el anillo para hablar con otra? (iStock)
¿Por qué te quitas el anillo para hablar con otra? (iStock)

Por supuesto, que estés comprometido en una relación no significa que tengas que evitar cualquier contacto ajeno a ella. En efecto, cuando empiezas a salir con alguien la gente de tu alrededor te puede seguir pareciendo igual de atractiva. Por tanto, es natural sentirse atraído por otras personas (todo se complica con los ex), pero en cualquier ocasión vale la pena preguntarse cómo te sentirías tú si tu media naranja estuviera haciendo lo mismo. De la misma forma, la línea que separa la microinfidelidad de la amistad puede no ser muy clara. No obstante, Schilling asegura que hay maneras de diferenciarlas fácilmente: tu pareja puede tener una relación intensa con un amigo sin problema, siempre y cuando no tenga razones para ocultarla.

Si sientes que tienes algo que ocultar, incluso si es una relación estrictamente de amistad, pregúntate el porqué

La franqueza es el mejor antídoto para que no salten todas las alarmas sentimentales, confirma la experta. Por lo general, basta con la intuición de cada uno. Si las cosas no encajan, si le pillas a tu novio o novia mintiéndote, si se está comportando de una manera extraña… “La clave es analizarlo de forma objetiva y racional. Las acusaciones y los insultos no te llevarán a ninguna parte”, señala la psicóloga. También es posible, claro está, de que se traten de comportamientos inofensivos. El factor determinante, asegura, “es la intención”. "Si las parejas anteriores le han permitido desarrollar ese hábito que te molesta, debes hacérselo saber", recomienda.

En cualquier caso, si llegas a sospechar de tu pareja, debes confrontar la situación con ella, porque si dejas que las microinfidelidades continúen, se puede desarrollar un patrón nocivo en la relación que erosione tu autoestima y te convierta en la víctima. En el momento en el que decidas discutirlo, has de ser lo más específico que puedas sobre los comportamientos que has observado y explicar cómo te han hecho sentir. Schilling pone un ejemplo para que nos hagamos una idea: “Cuando estuviste una hora al teléfono con tu ex durante la cena me sentí abandonado e inútil. Preferiría que pasases conmigo estas noches especiales”.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios