la suerte le tocó dos veces

Esta mujer supera un cáncer y diez minutos después gana un millón a la lotería

Recibió una carta del sistema de salud explicando que no quedaban restos de su enfermedad justo antes de que su marido entrara en casa con un jugoso premio

Foto: Lynne y David Price, celebrando su doble gran noticia: sin cáncer y millonarios (Foto: National-Lottery)
Lynne y David Price, celebrando su doble gran noticia: sin cáncer y millonarios (Foto: National-Lottery)
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Hay días en los que todo sale rodado: nos levantamos con el pie derecho, los estudios o el trabajo nos salen a pedir de boca, nuestra relación de pareja está en lo más alto y todo lo que recibimos son buenas noticias. Es el típico día en el que dirías aquello de ‘si hoy juego a la lotería, seguro que me toca’, aunque al final termines no haciéndolo.

Otros, sin embargo, nada de lo que hagas parece tener lógica: el desayuno se quema, el atasco para llevar al trabajo es interminable, tu jefe tiene uno de esos días insoportables y, para más inri, cuando llegas a casa tu pareja se ha enfadado por algo que sucedió hace días. Una de esas jornadas en las que lo mejor es acostarse cuanto antes y rezar para el que el día termine.

Ninguna de estas posibilidades tiene lógica, al menos desde el punto de vista de la suerte: salen como salen y bien las disfrutamos, o bien las padecemos. Pero es cierto que cuando las estrellas se alinean en el cielo para facilitarnos la vida, todo parece increíblemente más fácil: y el mejor ejemplo lo ha proporcionado Lynne Price.

Sin cáncer y millonaria

Lynne tiene 55 años y trabaja en una lavandería de New Tredegar, una pequeña localidad de apenas 5.000 habitantes en el sur de Gales. Se encontraba en casa abriendo una carta del servicio de salud británico: al hacerlo recibió la mayor alegría de su vida: el tratamiento contra el cáncer al que se había sometido había surtido efecto.

Lynne estaba curada, lo mejor que le puede pasar a una persona en su situación. Pero no fue la única gran noticia del día: solo diez minutos después, su marido David entraba en casa con una gran sonrisa en la cara. No podía saber que el cáncer de Lynne había remitido, ya que aún no había tenido tiempo de decírselo, pero su noticia la iba a sorprender tanto como la carta.

David le dijo a Lynne que les atacaba de tocar un millón a la lotería, pero se encontró con que su mujer ya estaba inmensamente feliz porque acababa de superar su cáncer. Así se lo ha contado a The Sun: "Fui a casa para darle a Lynne la gran noticia, pero ella tenía su propia gran noticia. La carta que dice que ha superado el cáncer vale más que un millón para mí".

Un participante del sorteo de Euromillones rellena un boleto. (iStock)
Un participante del sorteo de Euromillones rellena un boleto. (iStock)

Así fue como, en solo 10 minutos, la vida de Lynne y David cambiaba radicalmente: pasaron de estar preocupados constantemente por la grave enfermedad de ella y su delicada situación financiera, a saber que Lynne está completamente sana y, además, que su cuenta corriente ha engordado en un millón de libras gracias a la lotería.

Un millón gracias al Euromillón

Lynne fue diagnosticada con cáncer de mama en el año 2015. Ha estado recibiendo tratamiento desde entonces hasta que el pasado mes de octubre se sometió a un escáner para conocer si había hecho efecto. Los resultados no han podido ser mejores y está totalmente curada, por lo que la familia ya piensa en celebrar esta doble noticia.

Además, la suerte es algo que ha acompañado a esta familia a lo largo de los años: la hermana de David, Judith, ganó una fortuna en los años 90 junto a sus compañeros de trabajo jugando a la lotería; y otra familiar aunque un poco más lejana, Ade Goodchild, ganó 71 millones de libras el pasado mes de marzo en un sorteo del Euromillón.

Según David, que es un auténtico fanático del rugby, "es bastante sorprendente tener tres grandes ganadores en una familia". De hecho, había contado sus antecedentes familiares a sus compañeros de trabajo, que le habían dado el apodo de "Lucky Dai" (David el suertudo), antes incluso de que supieran que había ganado él también un millón. El propio David explica que "siempre fue una broma, pero ahora se ha hecho realidad. Todavía no puedo creerlo".

Los compañeros de trabajo de David le apodaban 'el suertudo' porque ya le había tocado la lotería a su hermana y a otra familiar lejana

La pareja planea la celebración de todas estas buenas noticias, que harán coincidir con su 33 aniversario de boda. Se van a ir de viaje todos juntos a China, con sus tres hijos de 32, 26 y 24 años, y Corey, su nieto de 11 años. Pero, además, David es un consumado escalador y piensa aprovechar el dinero para cumplir su sueño: subir al campamento base del Everest el próximo año en una expedición de tres semanas.

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