SE HA LLEVADO 50.000 DÓLARES

Una camarera gana la lotería porque un cliente dejó de propina un boleto premiado

El hombre regaló un billete de lotería a sus amigos y dejó otro a la camarera que había estado trabajando esa tarde

Foto: La camarera ganó 50.000 dólares con un boleto premiado de la Powerball (Foto: Lotería de Misuri)
La camarera ganó 50.000 dólares con un boleto premiado de la Powerball (Foto: Lotería de Misuri)
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Trabajar en el mundo de la hostelería no es fácil: horarios complicados, clientes no siempre agradables y, en definitiva, tener que trabajar cuando los demás están disfrutando de su tiempo libre. Sin embargo, ese empleo de cara al público obliga a mostrar una sonrisa en la cara en todo momento, aunque no siempre se esté del mejor humor.

Por si fuera poco, los sueldos en este sector no son especialmente altos, por lo que los trabajadores tienen que recurrir a las propinas de los clientes para completar unos ingresos medios. Una situación que se da especialmente en Estados Unidos, donde los salarios son especialmente bajos, pero donde es habitual dar propinas generosas.

Lo normal en este país es que los clientes dejen una propina por valor del 15 por ciento de lo que ha costado la comida, por lo que si nos hemos gastado 20 euros en el restaurante, deberíamos dejar 3 euros a mayores. Pero lo que le ha pasado a Taylor Russey escapa, y por mucho, de esa media de propinas que se suele dejar a los trabajadores.

Ganó la lotería sin querer

Taylor trabaja como camarera en un bar de O’Fallon, una pequeña ciudad de apenas 80.000 habitantes en el estado norteamericano de Misuri. Se trata del Bleachers Bar, la típica cafetería norteamericana en la que lo mismo te puedes tomar una cerveza con los amigos que comer una hamburguesa o un sándwich con la familia.

El cliente que dejó el billete premiado como propina suele comprar lotería para todos sus amigos

El pasado sábado, Taylor estaba trabajando cuando uno de sus clientes habituales llegó al bar. Se tomó sus cervezas de siempre y entabló conversación con los parroquianos, como hace cada día. En un momento dado, compró lotería para todos sus amigos y, al ir a pagar, dejó como propina uno de los boletos que había comprado.

Se trataba de participaciones para el sorteo de la Powerball que iba a celebrarse aquella misma noche. El hombre se fue a casa y Taylor se llevó su recibo de lotería. Al día siguiente, cuando volvió al trabajo, la máquina de lotería de la cafetería lanzó una notificación: un boleto comprado el día anterior estaba premiado con 50.000 dólares.

El boleto de Taylor coincidía con 4 de los 5 números premiados, más el complementario
El boleto de Taylor coincidía con 4 de los 5 números premiados, más el complementario

Taylor comenzó a bromear con sus compañeros y, cuando llegó el cliente que había regalado a sus amigos las participaciones de lotería, comenzaron a pensar en quién sería el afortunado que no había dado señales de vida con su boleto. Nunca se paró a pensar que sería ella misma la afortunada ganadora del premio.

Una agradable sorpresa

Tal y como ha reconocido a la Lotería de Misuri, Taylor siguió bromeando: "Pensé: Chicos, ¿quién ganó todo este dinero y no se lo dijo a nadie?" Pero en ese momento recordó que ella también tenía un boleto y lo sacó de la cartera. Se fue a la máquina de lotería y puso su billete sobre el escáner para llevarse la mayor alegría de su vida.

Taylor era la ganadora de los 50.000 dólares. La máquina le decía que no podía cobrar su boleto porque el premio era demasiado grande y tenía que acudir a las oficinas centrales de la organización de lotería. La combinación de su boleto coincidía con 4 de los cinco números premiados (14, 27, 29, 59 y 65), pero también tenía el complementario, que fue el 12.

Apenas se lo podía creer mientras explicaba lo sucedido: "Uno de los clientes habituales compra al resto de los parroquianos boletos de lotería de vez en cuando, especialmente cuando se ha tomado unas copas". Y eso es precisamente lo que pasó el sábado y lo que ha hecho que Taylor haya recibido la mayor propina de toda su vida.

La camarera ha recibido la mayor propina de toda su vida, algo que jamás podrá olvidar

Ahora, la camarera más famosa de O’Fallon ya piensa en qué se gastará los 50.000 dólares del premio, aunque lo primero que ha hecho ha sido, como no podía ser de otra manera, invitar a una ronda a todos los parroquianos, sobre todo a quien le regaló el boleto. Eso sí, sabe que con ese dinero tendrá que seguir trabajando, por lo que no piensa dejar la barra de su bar.

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