NO TODAS LAS REACCIONES SON IGUALES

¿Crees que tienes 'alergia al sol'? Descubre si la sufres y lo que es (realmente)

Se suele relacionar esta patología con cualquier respuesta de la piel exagerada producida por una exposición a la luz solar, pero hay diferentes casos y tratamientos

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El sol es la mayor fuente de luz ultravioleta que existe y nuestra piel es la barrera que nos separa y protege de esta radiación; esta función barrera desencadena en nuestro organismo una serie de efectos beneficiosos y otros no tan deseados como pueden ser el fotoenvejecimiento, el cáncer cutáneo o las reacciones fototóxicas y fotoalérgicas.

Durante el verano exponerse al sol es un ingrediente imprescindible para muchos. Sin embargo, para una parte de la población, la exposición a los rayos ultravioleta provoca enrojecimiento de la piel con aparición de erupciones, granitos, picor y dolor. Esto es lo que se conoce coloquialmente como 'alergia al sol'. “Este término es erróneo”, nos explica la Dra. Pilar Cots, jefe del Servicio de Alergología del complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo, “ya que la mayoría de estas reacciones no son alérgicas, sino que son reacciones cutáneas que requieren la luz solar para su aparición.

"La mayoría de las reacciones al sol no son alérgicas, son cutáneas que requieren la luz solar para su aparición"

La diferencia fundamental es que en las reacciones alérgicas está implicado el sistema inmunológico de la persona produciendo hipersensibilidad a nivel cutáneo, mientras que en el resto la afectación cutánea ocurre directamente sin mediación del sistema inmune”.

Dos tipos de reacciones

En este sentido, se pueden diferenciar las reacciones de nuestra piel a la exposición solar en dos tipos:

Reacciones cutáneas 'no alérgicas' desencadenadas por el sol

  • Erupción polimorfa solar: es de las reacciones al sol más frecuentes, pudiendo llegar a afectar hasta al 20% de la población general. Predomina en mujeres y se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea (tipo granitos) en cara, escote, antebrazos y cara anterior de las piernas pudiendo durar varios días hasta su desaparición. Aparece en las primeras exposiciones solares y mejora tras exposiciones repetidas a medida que la piel se broncea. “En general no entraña gravedad. Ocasionalmente el uso de antihistamínicos suele ser suficiente para su control.”
  • Fototoxia o reacción fototóxica: Se produce por la exposición a sustancias fotosensibilizantes en cantidades concretas y el contacto con la luz solar, sin que exista una respuesta alérgica del organismo. Entre estas sustancias destacan por vía sistémica (oral o inyectadas) algunos antibióticos, antifúngicos, antihipertensivos, diuréticos y antiinflamatorios. En el caso de productos aplicados de forma tópica, sobre la piel, destacan algunos perfumes (aceite de bergamota), colorantes, alquitranes y ciertos vegetales como los cítricos (naranja, limón), zanahorias, higos y especias (perejil, perifollo, apio, hinojo, eneldo). A las producidas por contacto con vegetales se les denomina fitofotodermatosis. Puede aparecer a cualquier edad y en cualquier individuo. “Se observan las mismas lesiones que con la luz solar pero más exageradas o intensas y en menos tiempo: enrojecimiento, inflamación, e incluso ampollas en la piel expuesta, pudiendo quedar una hiperpigmentación (oscurecimiento de la piel) residual tras ceder las lesiones.” Lo fundamental es evitar las sustancias fotosensibilizantes siempre que sea posible, así como proteger adecuadamente las áreas de piel expuestas al sol (cara, escote, piernas). Una vez aparecida la reacción, el médico pautará tratamiento para aliviar las lesiones y sus síntomas (antihistamínicos y corticoides).
  • Prurigo actínico: es específico de personas con más edad y se produce por una reacción exagerada de la piel a la radiación solar. Aparece picor y piel más engrosada por rascado intenso. Se controla con protección solar y antihistamínicos.
  • Dermatitis atópica y psoriasis: son enfermedades cutáneas que empeoran en verano por efecto del calor, del sudor y en caso de baños en piscina por la acción directa irritativa del cloro. Son pieles que deben estar siempre bien hidratadas y protegidas.
  • Porfirias cutáneas, lupus: ambas son enfermedades que originan problemas cutáneos en contacto con el sol y requieren protección solar extrema.

Reacciones cutáneas 'alérgicas' desencadenadas por el sol:

  • Urticaria solar: La Dra. Cots nos explica que se suele confundir con la erupción polimorfa solar, pero la urticaria solar es mucho menos frecuente, afectando por igual a hombres como a mujeres, y pudiendo suceder en cualquier momento del verano en relación con la exposición solar. Las lesiones son distintas, más grandes (tipo habón), similares a una picadura, y no aparecen necesariamente en las zonas expuestas sino en cualquier lugar del cuerpo. Se acompañan de picor y eritema, incluso puede originar síntomas generales como cefalea, malestar, dificultad respiratoria, mareos y pérdida de conocimiento. “La reacción es alérgica ya que se produce por un mecanismo inmunológico de hipersensibilidad frente a un fotoalérgeno desconocido. Las lesiones aparecen de forma rápida tras la exposición solar y duran desde escasos minutos hasta unas dos horas, desapareciendo sin dejar lesión ninguna. Se recomienda evitar la exposición solar y tratar con antihistamínicos.”
  • Dermatitis por fotoalergia: la fotoalergia se produce por la toma o contactos repetidos con una sustancia que, al ser modificada por acción de la luz solar, forma un 'fotoproducto' que desencadena una reacción inmunológica de tipo alérgico. “A diferencia de la reacción fototóxica, la fotoalergia puede originarse con la exposición a cantidades mínimas de la sustancia o de la luz solar y es de aparición más tardía, incluso puede tardar días en aparecer”. Las lesiones recuerdan a un eccema con eritema, vesículas, descamación y picor pudiendo extenderse a zonas de la piel no expuestas. Las sustancias que la producen con mayor frecuencia son antiinflamatorios, sulfamidas, fenotiacinas, quinidinas, algunos desodorantes y jabones, sustancias que contienen grupo PABA como cremas solares, anestésicos locales, neomicina y perfumes. El tratamiento consiste siempre en retirar primero la sustancia causante y aplicar la medicación necesaria para su resolución. En la actualidad, la causa más frecuente de reacciones fotoalérgicas son las cremas de protección solar (grupo PABA) y los medicamentos antiinflamatorios que se aplican en la piel.

“En definitiva”, concluye Cots, “aunque popularmente se entiende por alergia al sol cualquier tipo de respuesta cutánea anormal o exagerada producida por una exposición a la luz solar, debe reservarse ese término para aquellas enfermedades producidas por un mecanismo inmune de hipersensibilidad como son la urticaria solar y las dermatitis fotoalérgicas.”

Finalmente, es recomendable tener en cuenta que ante una reacción exagerada a la exposición solar debe consultarse con el médico para aplicar el tratamiento correspondiente y poder realizar el estudio adecuado del mismo.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos para aclarar dudas referentes a mitos y creencias populares relacionados con la salud así como para combatir las falsas informaciones que se puedan generar en internet. Si tienes alguna duda sobre la consulta resuelta y quieres más información, puedes contactar con el complejo hospitalario Ruber Juan Bravo.

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