'EL DESCUENTO DE CINCO DEDOS'

Por qué las mujeres están robando en tiendas: la era de los hurtos virales

Una nueva investigación ha analizado el fenómeno cada vez más común de sustraer ropa o maquillaje para despues exhibirlo en redes como Tumblr

Foto: Foto: iStock.
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“Me alegro de que exista esta comunidad de ladrones 'online', porque me está costando mucho no subir a Instagram todo lo que he mangado. En mi última visita al centro comercial, batí mi récord y me llevé 308,10 dólares. Podría haber sacado más, pero sabía que si salía con demasiadas cosas mi madre sospecharía. Voy a intentar no fliparme, porque estoy convencido de que es lo más fácil que he hecho. Empecé en Walmart y estaba muy paranoico. Oía por megafonía que iban a cerrar algunas salidas y estaba convencido de que intentaban atraparme. Pero salí sin que sospechasen. He descubierto que lo mejor es meter las cosas en tu bolsillo o en una bolsa y entonces ir a caja y pedir otra más grande. Cuando salgas de la tienda, pones lo que has robado en la grande. Me gusta hacerlo porque cuando caminas por el centro comercial con 10 bolsas llenas de ropa y joyería, te sientes invencible”.

Muchos roban por necesidad, pero no suelen contarlo. Otros, por acceder a productos que de otra forma estarían fuera de su alcance. Algunos, a causa de desórdenes como la cleptomanía. Pero hay unos últimos, cada vez más (o, al menos, más visibles), que, como este usuario de un foro llamado Raddle, disfrutan con esa mezcla de excitación, pánico y orgullo cuando sisan en la tienda de turno y —aquí llega lo más importante— lo suben a internet, como una muestra de sus hazañas. Así son los nuevos ladrones, un cruce perfecto entre el adolescente que reta a la sociedad llevándose una camiseta de un gran almacén y un 'influencer' con millones de seguidores. Si es que ambas cosas no son lo mismo.

Suben fotografías con sus objetos robados, a menudo añadiendo el coste, y clasifican las fotografías bajo el nombre 'botín de robo'

Un reciente trabajo apropiadamente llamado 'El descuento de cinco dedos' y realizado por Catherine A. Bourgeois, Geneva Reid y Maryanne L. Fisher, del Departamento de Psicología de la Universidad de Saint Mary, en Halifax (Canadá), ha analizado esta tendencia social para llegar a una sorprendente —y evolucionista— conclusión: estas ladronas, pues todas son mujeres, lo hacen para incrementar su valor a la hora de aparearse. “El robo, el acto de tomar un producto de una tienda sin pagar por él, es prevalente en redes sociales”, comienza el estudio. “Los ladrones suben fotografías con sus objetos robados, a menudo añadiendo el coste de cada uno, y clasifican las fotografías bajo el nombre 'botín de robo' ['lifting haul' o 'shoplifting haul']”.

“De Forever 21: vestido 18 dólares; falda, 22; collar número 1, 13; collar número 2, 10; total, 63 dólares”, se puede leer en un mensaje junto al 'tag' 'lifting haul'. Otra titula sus hazañas con el nombre de “botín de mi atraco al centro comercial”, antes de presentar una serie de productos de la cadena de cosméticos Lush por valor de 907,45 dólares. En su perfil, la autora, que utiliza el 'nick' Lifter (ratera), asegura haber ahorrado 4.300 dólares desde que abrió su cuenta. Muy pocos aseguran haberlo hecho por necesidad: “Solía robar mierdas hace tres o cuatro años, era sobre todo comida, porque no tenía trabajo y quería tener algo que comer sin pedírselo a mis padres. Me arrepiento. No merece la pena arriesgarse a terminar en la cárcel”. Y uno último dice: “Mi primo policía se lo ha pasado en grande al enterarse de que hay un 'tag' con direcciones de IP fácilmente localizables con idiotas que presumen de lo que han robado”. Ups.

Una peculiar subcultura

Más que una tendencia, se trata de una tribu urbana virtual en la que sus miembros comparan sus hazañas. Lo llamativo, explican las autoras de la investigación, es que en la práctica totalidad de casos se trata de productos de belleza: de las 87 fotografías analizadas con 1.986 productos robados, 1.376 estaban relacionados con el “apareamiento”. A saber: casi una cuarta parte (un 22%) eran productos relacionados con la belleza de labios, seguidos por el maquillaje de ojos (17%) y la lencería (16%), incluidos sujetadores, pantis o ligas. También figuraban productos para el cuidado de la piel o del pelo.

No había ni un producto para hombres entre todos los analizados. Las ladronas eran probablemente mujeres en casi su totalidad

Para las autoras, es un signo de que la mayoría de productos sustraídos tienen como objetivo “aumentar el valor” a la hora de encontrar una pareja. Si bien habían sospechado que se encontrarían con algún que otro producto masculino que permitiese mostrar su virilidad, como grandes relojes o 'smartphones' de última generación que puedan convertirse en signos de estatus, se toparon con que, directamente, no había ni un producto para hombres entre todos los presentados bajo ese 'hashtag'. En resumidas cuentas, se trata con casi total probabilidad de un movimiento exclusivamente femenino que bien podría parecer inspirado en la película de Sofia Coppola 'The Bling Ring'.

El resto de robos que no estaban relacionados con la belleza o la moda —comida para mascotas, decoración del hogar o productos electrónicos— eran casi residuales. Puede tratarse de un efecto colateral de la era de los 'youtubers' y los 'influencers', como si estas ladronas a pequeña escala se tratasen de unas Dulceidas del crimen: “Las 'youtubers' especializadas en belleza y tutoriales de cosmética pueden ser una influencia en cuáles son los objetos más robados”, recuerda la investigación. ¿Ejemplos? La paleta de sombras de ojos Naked 3 de Urban Decay, la paleta de mantequilla de cacahuete y jalea de Too Faced, y la base de maquillaje antiporos de Benefit. Casi, casi, la mejor publicidad que puede desear una marca comercial.

Las 'youtubers' no son las únicas influencias, sino también programas de cámara oculta y 'reality shows' sobre robos, que ya son bastante polémicos: una joven se suicidó el día de su 30 aniversario después de ser grabada por un equipo de cámara oculta siendo detenida en una tienda TK Maxx por haber cambiado las etiquetas de precio de dos productos. De lo que no cabe duda es de que todos estos hurtos tienen en común que no se realizan por necesidad sino por exhibicionismo; si el objetivo es ligar más o simplemente ganar unos cuantos seguidores más, aún es materia de debate para la ciencia.

“Hoy descubrí a los ladrones de la comunidad de Tumblr y estoy asqueada”, escribe la usuaria plant-poof. “¿Entendéis lo terrible que es lo que estáis haciendo? Tan solo robé una vez en mi vida y fue una caja de tampones porque entonces no tenía hogar y no podía dejar de sangrar. Cuando pude recuperarme, volví a esa tienda, pregunté por el jefe, hablamos un buen rato y le pagué los tampones. Pero vosotros estáis aquí robando maquillaje y ropa. Cosas que no necesitáis para vivir, ¿en serio? Me decepcionáis tanto”.

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