HONESTIDAD ANTE TODO

El método para lograr que te respondan a todos los correos que envías en tu empleo

Las mejores habilidades para conseguirlo son la empatía, la concreción y la sinceridad. Hay muchas formas de dirigirte a alguien, y no todas son buenas precisamente

Foto: Foto: iStock.
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En el mundo global en el que vivimos si hay un instrumento que todo el mundo usa ese es el teclado. Como diría el título de un libro de Leopoldo María Panero, poeta español, "escribir como escupir". Sea lo que sea a lo que te dediques, las profesiones modernas tienen en común el hecho de sentarse frente a una pantalla y teclear. La bandeja de entrada del correo electrónico es la herramienta que abre cada mañana la mayoría de la población, independientemente del ámbito profesional al que se dedique o, también, aquellos que aún buscan un empleo y están desesperados porque no encuentran respuesta a los mails que envían.

La capacidad de persuasión por medio de la palabra es entonces una habilidad esencial en el mundo de la empresa, los negocios y también en lo personal. Hasta para escribir una breve descripción sobre ti en una web de citas resulta esencial ser un poco ducho en las palabras para destacar e impresionar a los demás. Nunca nadie había escrito tanto como ahora, y la mayoría desconocen las técnicas adecuadas para resaltar y obtener feedback.

La mayoría de las comunicaciones diarias son demasiado largas. Hay que llegar cuanto antes a lo que quieres decir, sé breve

Si hay un hombre en el mundo que sabe sobre persuasión ese es Trish Hall, editor de la sección de Opinión de 'The New York Times'. Él está acostumbrado a leer algunas de las mejores digresiones sobre los temas más importantes del momento. “Pensaba que mis cinco años como editor me dieron un punto de vista bastante bueno sobre qué funcionaba y qué no”, admite. “Y en realidad así fue, solo que no supe por qué. Lo que comprendí fue algunas verdades psicológicas profundas de quien escribe textos que pueden ser explotadas tanto en las interacciones personales como escritas”. De esta forma, el editor establece una serie de consejos.

Di la verdad

“Por lo general, las personas tienden a tener una preferencia por la información que coincide con lo que ya creen y evitan los hechos que podrían disuadirlos de sus nociones”, asegura Hall. En definitiva, “los hechos no importan tanto como una herramienta de persuasión”. En este sentido, cuenta más la emoción, tanto de quien escribe como de quien lee. Por otro lado, si mientes corres el riesgo de que se note, y si es así es probable que a quien va dirigida la mentira acabe enfadado. Si debes mentir (al final todos lo hacemos de una forma u otra), asegúrate de que parezca cien por cien convincente y verdadero. “Si no lo haces, perderás instantáneamente a tu lector”, recalca.

Hall pone dos ejemplos en caso de que llegues tarde a tu puesto de trabajo. El primero, sería la mentira: “¡El metro se ha roto! ¡Llego pronto!”. El segundo, lo correcto que habría que decir: “Llego 15 minutos tarde. Lo siento mucho, no volverá a ocurrir”. La precisión es importante, y si mientes de forma automática, aunque sea en cosas pequeñas, la gente de tu alrededor perderá la confianza.

Sé rápido

La mayoría de las comunicaciones diarias son demasiado largas y generales. Hay que llegar cuanto antes a lo que quieres decir, ya que la gente está muy ocupada y no le interesa que te pierdas en detalles o anécdotas. Cuanto antes lo digas, mejor. Eso también hará que los demás vean que eres una persona transparente y con las ideas claras, en vez de dar vueltas sin sentido sobre un concepto y parecer que estás intentando confesar algo incómodo que no quieres afrontar. En resumen, la honestidad es directa, corta y sencilla. Sé breve.

Pregunta siempre

Aunque a veces no lo creamos, mucha gente, incluso la más desinteresada, está dispuesta a echarnos una mano o hacernos un favor. “La gente subestima el valor de pedir solamente lo que quiere”, agrega Hall. “No te disculpes y sé directo, si lo pides y te lo rechazan, no pierdes nada. Las personas no quieren pedir ayuda porque temen el rechazo o porque están ansiosas y avergonzadas. Los seres humanos siempre estamos predispuestos a ayudar. No es muy difícil entender la psicología humana, tan solo obsérvate a tí mismo”.

Conoce a quien te diriges

“Para conectar con alguien, es imprescindible hacer preguntas y escuchar sus respuestas”, teoriza el editor. “Aquel que nos persuade es el que nos ha escuchado previamente, que está relacionado con nuestras preocupaciones. Busca esas oportunidades para conectar con ellos”. Ante todo, sé asertivo, cálido, amable. “Si tratas de entender a tu interlocutor, es más probable que lleguéis a un punto en común”. La clave está en interactuar de forma personal, saber que el otro está cerca. No debes hacer otra cosa que pensar en lo que a la otra persona le gustaría escuchar.

Nada de jerga

Si estás buscando la forma de proponerte candidato para un puesto de trabajo y conoces el sector, es posible que caigas en la jerga para así “salirte del tiesto” y demostrar ante todo que conoces la materia. “Optimizar oportunidades, maximizar estrategias” o expresiones similares no tienen cabida en un texto en el que tú estás demandando que alguien confíe en ti. En ese caso, “parecen escritos por un robot”, certifica Hall. “O ni eso, ya que el robot Alexa de Amazon usa un lenguaje mucho más personal”.

En definitiva, si buscas llegar al otro tan solo debes encontrar la síntesis de estos consejos. Sé directo, breve, ten empatía con aquel al que te diriges, escúchale para saber lo que necesita. La honestidad será tu mejor aliado, ya que das por hecho de que tus intenciones son buenas. Por lo tanto, no sientas vergüenza ni pudor a la hora de explicar qué es lo que quieres o cómo te sientes. Simplemente déjate llevar y disfruta de la conversación, o a la hora de escribir el texto. No es tan difícil.

Alma, Corazón, Vida

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