SALUD SIN MITOS

¿Colesterol 'bueno' o 'malo'? Los dos son necesarios para nuestra salud

Cuando hablamos de colesterol, lo hacemos de un principio único que es transportado en la sangre por lipoproteínas. Te contamos las diferencias entre uno y otro

Foto:

Cuando hablamos del colesterol, todos sabemos que hay un colesterol 'bueno' y otro 'malo', pero ¿conocemos la diferencia? ¿Se merecen realmente estos calificativos? La respuesta es negativa: el hecho de que perjudiquen o no a la salud depende de la cantidad, incluido el tradicionalmente considerado beneficioso.

“El colesterol es una sustancia lipídica presente en nuestro cuerpo y en todas las células", explica el Dr. Jordi Robert, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitari Dexeus. "Es necesario para la formación de las membranas de las células de nuestros órganos, para la síntesis de hormonas sexuales y las de origen suprarrenal, para producir vitamina D y como precursor de los ácidos biliares [sustancias que forman parte de la bilis y que facilitan la digestión de los alimentos grasos]”, añade el doctor.

Es un elemento necesario para la regeneración celular y otros mecanismos de supervivencia. Entonces, ¿qué es lo que hace que sea bueno o malo? El Dr. Robert aclara que “cuando hablamos de colesterol, hablamos de un principio único que es transportado en la sangre por lipoproteínas que, según su tipología, clasifican al colesterol en una u otra tipología. Por un lado, tenemos las lipoproteínas de baja densidad o LDL (del inglés 'low density lipoprotein'), encargadas de llevar el colesterol a los tejidos y, de otro, las de alta densidad o HDL ('high density lipoprotein'), que se encargan de extraer el colesterol sobrante y llevarlo hasta el hígado”.

Si el organismo produce más colesterol del que las células pueden absorber, este se alojará en las paredes arteriales provocando su estrechamiento, lo que se llama arterioesclerosis. Si un trozo de esa placa se desprende, puede generar un coágulo de sangre que obstruya la arteria y provoque un ataque al corazón, enfermedades de las arterias carótidas, un accidente cerebrovascular o una enfermedad arterial periférica. “Ahí es donde cobran especial importancia las HDL o el llamado 'colesterol bueno': estas lipoproteínas son las encargadas de recoger los sobrantes del colesterol (transportado anteriormente por las LDL o 'colesterol malo') de las paredes arteriales hasta el hígado para su procesamiento o eliminación”. Así pues, ambos son absolutamente necesarios para sobrevivir.

El equilibrio es la clave

Un exceso de LDL aumenta los riesgos de padecer una enfermedad cardiovascular. De hecho, la reducción de los niveles de LDL es el principal objetivo para mejorar los niveles de colesterol, función que realiza el HDL o, en su defecto, los fármacos. Asimismo, las personas con bajos niveles de HDL tienen más probabilidades de ataques cardíacos e ictus; los altos niveles son protectores. La investigación también ha vinculado los niveles elevados de HDL con una mayor longevidad y mejor funcionamiento cognitivo en edades avanzadas.

"Los niveles altos de colesterol son asintomáticos, es decir, no provocan ningún síntoma por sí mismos hasta que provocan alguna enfermedad"

“Los primeros resultados publicados en un estudio reciente por la Sociedad Europea de Cardiología apuntaban a que un exceso de HDL puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, sobre todo en mujeres de avanzada edad”, puntualiza el médico. A la espera de que estos resultados se confirmen, lo que está claro es que los excesos siempre son malos, incluido el colesterol, “aunque la evidencia científica disponible nos aconseja seguir centrando nuestra atención en un correcto control del LDL o colesterol malo”.

Es necesario seguir un estilo de vida centrado en una dieta variada y saludable, que incluya frutas, verduras, granos integrales y carnes magras, evitando las grasas saturadas y eligiendo las más saludables. Debemos evitar el sobrepeso y realizar actividad física, además de abandonar hábitos nocivos como el alcohol o el tabaco. Este es el mejor método para no aumentar nuestros niveles de colesterol malo y tampoco reducir los del bueno.

Hay que tener en cuenta que los niveles altos de colesterol son asintomáticos, es decir, no provocan ningún síntoma por sí mismos hasta que provocan alguna de las enfermedades que hemos mencionado antes. “La única manera de controlar los niveles de colesterol en nuestro organismo es mediante un análisis de sangre que nos indique si todo está correcto o tenemos que tomar algún tipo de medida”, concluye.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos para aclarar dudas referentes a mitos y creencias populares relacionados con la salud así como combatir las falsas informaciones que se puedan generar en internet. Si tienes alguna duda sobre la consulta resuelta y quieres más información, puedes contactar con el Hospital Universitari Dexeus.

Alma, Corazón, Vida
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios