NO SOLO ES SUERTE

La fórmula segura para encontrar trabajo

El mundo laboral ha vivido una gran transformación con el paso del tiempo, al igual que las formas que usan los reclutadores para contratar. Este cambio de perspectiva te ayudará

Foto: Foto: iStock.
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Si estás buscando trabajo y por más que te empeñas no lo consigues, estás condenado a probar una y otra vez hasta finalmente dar con la tecla con la que consigas que tu entrevistador sepa que eres el candidato que quiere en su plantilla. Pero en vez de repetir la misma táctica continuamente, tal vez convendría pensar que estás haciendo algo mal.

Los numerosos cambios que ha habido en el mundo laboral, y más aún después de la llegada de internet y los períodos de recesión que parece que nunca van a terminar, han propiciado un escenario voluble en el que ya las viejas fórmulas no funcionan. Si crees que te van a fichar solamente por tener un currículum bonito, estás equivocado. Hoy en día las formas de contratación exigen mantener tus perfiles de redes sociales como Linked In plenamente actualizados. Una buena opinión por parte de tus superiores de los últimos empleos en los que has estado también ayuda.

Antes de salir ahí fuera a encontrar un trabajo, lo principal es que primero te busques a tí mismo

Portada de '¿De qué color es tu paracaídas?'.
Portada de '¿De qué color es tu paracaídas?'.

Richard Bolles, autor de '¿De qué color es tu paracaídas?', asegura que existen dos formas de buscar trabajo: la tradicional y la del modelo del paracaídas. Para él, la rotación constante es una de las características principales de este nuevo escenario laboral. "Si te centras en el modelo que ya ha desaparecido, obtienes una perspectiva del mundo", asegura en una entrevista para 'The Financial Times'. "En cambio, si prestas atención a los aspectos nuevos de esta tarea, adquieres una visión diferente". Pero por mucho que avancen los tiempos, para él la esencia de la búsqueda de empleo se mantiene: "Las entrevistas de trabajo son como quedar con alguien para conocerse. Yo te gusto, tú me gustas. Eso nunca cambia", asevera.

Bolles ha diseñado un cuadro muy explicativo de lo que considera como los dos modelos existentes para tener éxito y conseguir formar parte de la plantilla. En resumidas cuentas, la diferencia estriba en que antes de andar a la caza de empleo, mejor búscate a ti mismo para saber qué es lo que quieres o necesitas. Aunque suena a consejo salido de la literatura barata de autoayuda, el enfoque del experto está avalado por muchos seleccionadores de personal y personas de gran éxito en su vida profesional.

¿Qué buscas? Evidentemente, se trata de lo más importante. La respuesta más común siempre ha sido: "Un trabajo". No es así, lo que quieres en realidad es el empleo de tus sueños, uno en el que puedas usar tus habilidades y tus campos favoritos de conocimiento.

¿Cómo te ves a ti mismo? Lo más habitual es decir "trabajando". Con un poco de suerte puedes ser el nuevo de la oficina. Pero aquí es donde reside el cambio de perspectiva de Bolles: "Eres un recurso. Ellos tendrán suerte en caso de que seas el elegido":

Tu plan básico. Casi siempre estamos buscando nuevas fórmulas más eficaces para vendernos, pero el experto aboga por primero encontrar qué tipo de trabajo te mueres por hacer, antes de salir a por él.

Cuadro explicativo del modelo del paracaídas de Bolles. ('World Economic Forum')
Cuadro explicativo del modelo del paracaídas de Bolles. ('World Economic Forum')

¿Cómo te acercas a los empleadores? Esperas que ellos te admitan. Aquí el cambio hacia el modelo del paracaídas se basa en la astucia: si no te cogen, ya habrá más oportunidades, pero eso sí, aprovecha para saber qué es exactamente lo que están esperando de ti, ya sea en esa empresa o en otra similar en el sector.

¿Cómo te pones en contacto con los reclutadores? En el método tradicional, todo era muy simple: mandar el currículum. Pero Bolles asevera que lo importante es tener a alguien conocido en común, un contacto que os reúna para poder hablar y que, a ser posible, le lance una buena recomendación. O sí, también a través de LinkedIn.

¿Cuál es el propósito de tu currículum? En la visión antigua, conseguir convencerles de por qué deberían contratarte, en el modelo del paracaídas, tan solo lograr tener una entrevista con ellos cara a cara para poder demostrarles que todo lo que pone en el papel es cierto.

Si te dicen que sí, celébralo y estáte tranquilo. Pero no dejes de buscar otro empleo por si acaso

¿Cuál es tu principal meta en una entrevista? En el pasado era gustarles y que te admitieran de inmediato, pero en la actualidad esto muy pocas veces sucede: en realidad la necesitas para volver a tener otro "face to face" con el de recursos humanos en una nueva ocasión y que conecte contigo.

¿De qué hablas en la entrevista? El famoso análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) ya está un tanto anticuado. En realidad, lo que debes hacer es dedicar la mitad del tiempo a escuchar lo que él dice para saber qué es lo que necesita y la otra mitad para hablar sobre ti y de tu hipotético futuro trabajo.

¿Qué tratas de encontrar? "¿Me quieren?". No, no basta solo con eso: "¿Los quiero? ¿Me quieren?".

¿Cómo terminas la entrevista? Normalmente la mayoría se apresura a preguntar por el cuándo obtendrá una respuesta definitiva o volverá a acudir a otra entrevista. Pero lo mejor es buscar un buen cierre: "Creo que puedo ser un buen activo para ustedes. Después de todo lo que hemos hablado, ¿me podrían ofrecer este trabajo?".

¿Qué hacer si consigues el puesto? En el modelo antiguo, tan solo mandas un correo de agradecimiento y tratas de templar los nervios por el futuro que se abre ante ti. Una nueva etapa. Pero el nuevo no da nada por seguro y el candidato debe seguir buscando trabajo. No sea que por cualquier imprevisto o cuita del destino te quedes sin él.

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