fortunas astronómicas

Así son los nuevos magnates: la obra magna del hombre más poderoso de África

Aliko Dagonte está construyendo en Nigeria el megacomplejo por el que se le recordará durante décadas

Foto: Aliko Dangote en el Bloomberg Global Business Forum, en 2017. (Reuters)
Aliko Dangote en el Bloomberg Global Business Forum, en 2017. (Reuters)

Nigeria, la economía más poderosa de toda África, debe su competitividad mundial en el terreno de los negocios a una sola persona: Aliko Dangote. Este empresario de 61 años está a punto de entrar en el comercio del petróleo por la puerta grande gracias a la megaconstrucción de dos plantas, una petrolífera y otra de fertilizantes. Después de convertirse en el hombre más poderoso del continente gracias a la industria del cemento (ocupa el puesto número 64 en el 'Bloomberg Billionaires Index' con un volumen de riqueza de 17.000 millones de dólares, casi 15.000 millones de euros), acaba de poner en marcha el plan que le llevará a duplicar su fortuna y a convertir al país en la mayor refinería de África, lo que hará que el continente no tenga que depender de combustible extranjero.

A pesar de ser el décimo país en reservas de petróleo del mundo, Nigeria tan solo posee cuatro refinerías estatales que están obsoletas, según informan los periodistas Tom Metcalf y Devon Pendleton, autores de un interesante reportaje sobre el magnate en 'Bloomberg', por lo que una vez terminada la planta de extracción de Dangote, Nigeria verá colmadas sus necesidades energéticas sin tener que recurrir a empresas extranjeras. El multimillonario no solo planea expandir el negocio del petróleo a la zona, sino también una planta de fertilizantes que entrará en funcionamiento en unos pocos meses y será capaz de producir hasta 2,8 millones de toneladas de urea al año.

Está surgiendo una nueva generación de titanes comerciales más allá de Estados Unidos gracias al comercio internacional, como Dagonte

“Probablemente sea la planta de mayor volumen del mundo”, asegura Alistair Wallace, jefe de una consultora especializada en fertilizantes londinense, al medio estadounidense. “Los precios del gas natural de Nigeria son los más bajos del mundo, lo que significa que la urea de Dangote sea rentable incluso en el competitivo mercado de exportación. Generará divisas y traerá muchos dólares a la región. Será bueno para la administración y para su empresa”. Hay que tener en cuenta que ambas inversiones costarán la friolera de 17.000 millones de dólares, un gasto que el empresario planea amortizar en base a los ingresos anuales de 30.000 mil millones (cerca de 26.332 millones de euros) que granjeará la actividad, lo que representa el 8% del PIB nigeriano, el cual la convierte en la economía número 31 del mundo, según informa el diario 'Expansión'.

Nacido en una familia rica musulmana dedicada al comercio, Dangote creó su propio negocio de venta de cemento a los 21 años, explican los periodistas desde la publicación estadounidense. En la década de los 90, se dedicó a la fabricación de materiales de construcción para “convencer a la patria, el séptimo país más poblado del mundo de que podría satisfacer sus propias necesidades de materias primas, como el azúcar, la harina o la sal”. Su ambición le llevaron a abrir otros negocios, entre los que destacaron el petróleo, la administración de propiedades, el embalaje y las operaciones portuarias.

Dagonte es "un astuto monopolista que se ha servido de contactos políticos para asegurarse una ventaja frente a sus competidores"

“En muchos sentidos, la ascensión del empresario recuerda a la de los magnates de la Edad de Oro, como Andrew Carnegie y Cornelius Vanderbilt, quienes obtuvieron grandes fortunas gracias a la industria”, aseguran Metcalf y Pendleton. “Está resurgiendo una nueva generación de titanes comerciales, como Jeff Bezos o Mark Zuckerberg, que han puesto el foco de atención en la necesidad de resolver las desigualdades económicas”. El caso de Dangote es especialmente llamativo, ya que proviene de una nación en la que más de la mitad de sus habitantes viven en la pobreza extrema. Por ello, existen serias dudas ante las promesas de traer la bonanza económica.

Los nuevos ricos del momento

Las grandes fortunas mundiales siempre han tenido un mismo punto geográfico en común: Estados Unidos. Este país es el protagonista principal indiscutible de la lista Forbes: hasta 585 multimillonarios entre los 1.000 primeros, seguido de China (343). Los europeos es otra de las nacionalidades más comunes, pero lo que más llama la atención es la entrada en el prestigioso registro de personalidades provenientes de África y Asia. Muchos provienen de la India, como Mukesh Ambani, en la posición 19, quien también debe su mareante riqueza al comercio petrolífero..

Entre los asiáticos, al margen de China y la India, el siguiente país que aparece en las listas de los más ricos es Corea del Sur

El 'Bloomberg Billionaires Index' es una lista que compara en tiempo real y de forma diaria las fluctuaciones entre las mayores fortunas del globo. A diferencia de 'Forbes', cuyos resultados son anuales, sirve de mayor referencia para los mercados, ya que actualiza sus resultados con el cierre de Wall Street, el eje financiero del mundo. En esta lista, el anteriormente mencionado Ambani ha subido siete puestos, con una fortuna de 47.600 millones de dólares (unos 41.879 millones de euros). Al margen de China y la India, el siguiente país que aparece es Corea del Sur, en representación de Lee Kun Hee, dueño de Samsung, la mayor empresa productora de smartphones, con unos activos de hasta 18.000 millones de dólares (15.833 millones de euros).

Justo una posición por debajo aparece el malasio Robert Kuok, el magnate del aceite de palma entre Malasia, Singapur y Hong Kong. También posee acciones en importantes fondos de inversión inmobiliarios, como Kerry Properties, o bien la cadena hotelera de lujo Shangri-La. Otro de los países recién llegados al podio es Arabia Saudi, bajo la representación del príncipe Alwaleed bin Talal Al Saud, fundador de Kingdom Holding, un conglomerado inversor en firmas hoteleras e inmobiliarias. También pose el 80% de las acciones en Rotana, una de las más grandes compañías de medios de comunicación de Oriente Medio. Su riqueza está valorada en 15.200 millones de dólares (13.370 millones de euros aproximadamente).

El evangelio neoliberal de Dagonte

Los críticos con la gestión del magnate nigeriano aseveran que es un “un astuto monopolista que ha utilizado conexiones políticas para asegurarse una ventaja frente a sus competidores”. Su empresa de cemento ha generado tantos beneficios a base de “exprimir a los consumidores locales con precios tres veces más altos que la media mundial, mientras que reduce los precios en los mercados vecinos para aplastar a sus rivales”. Es decir, dentro de sus fronteras encarece los precios, aumentando así la brecha económica en la sociedad y a la hora de exportar sus productos a otras economías los ofrece barato para dominar la explotación de materias primas. Un informe del Banco Mundial de 2016 reveló que los precios del cemento en África de media fueron de 9,57 dólares (unos 8,4 euros) por medio kilo, frente a los 3,38 a nivel mundial (cerca de 2,97 euros). También ha sido acusado de contar con ventajas fiscales gracias a un programa estatal de promoción de inversiones.

Si salgo del negocio y me meto en política, nadie podría sentarse al frente del Grupo Dagonte ni sustituirme. Soy el propietario

Pero a Dangote esto no le preocupa; más bien defiende la liberalización total del mercado como “evangelio” para reducir la división entre ricos y pobres. Expertos de la industria petrolera, como la consultora CITAC, con sede en Londres, han cuestionado severamente el programa del proyecto petrolífero, argumentando atascos logísticos, fallos en la infraestructura y riesgo político para la nación. También es necesario señalar que Nigeria tiene fama de ser una de las potencias con más corrupción del mundo. El Índice de Percepción de la Corrupción alcanza los 27 puntos, una de las cifras más altas en la escala internacional. Pese a ser la mayor economía de África, el nivel de vida de su población es paupérrimo, como señala el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas.

“Mi verdadero trabajo consiste en transformar Nigeria y África”, asegura el multimillonario en su entrevista a 'Bloomberg'. “Acepto el riesgo”. Esta vocación filantrópica para mejorar la calidad de vida de su país pueden verlo como un claro candidato a ascender a la presidencia del gobierno. Los resultados de las elecciones generales del pasado 23 de febrero se vieron empañadas por la violencia en las calles, con un recuento de 39 fallecidos en los disturbios, y diversos fallos técnicos que concedieron el poder al actual presidente Muhammadu Buhari.

En todo este tiempo, Dangote ha sido claro: nunca le ha interesado la política. A decir verdad, todo apunta a que no le interesa gobernar pese a la enorme popularidad que atesora en el país. “Si salgo del negocio y me meto en política, nadie podría sentarse al frente del Grupo Dangote y sustituirme. Soy el propietario”, avisa. Es el perfecto ejemplo de que si el poder te lo conceden los dólares, para qué quieres la política. Su nueva ambición, una vez despegue su negocio petrolero, es hacerse con el Arsenal londinense. “La baratija multimillonaria arquetípica”, como lo califican Metcalf y Pendleton en su artículo.

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