la metacognición

Cuatro trucos para retener lo que aprendes y que no se te olvide

¿Eres de los que por más que intentan asimilar conceptos no consiguen recordarlos? Pues quizás es que estás haciendo algo mal... Pero no te preocupes, ¡tiene solución!

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A todos nos gustaría aprender un nuevo idioma (y cuanto más difícil, mejor), 10 recetas de cocina o toda la historia del Imperio romano, pero, a la hora de la verdad, algunas personas olvidan lo estudiado con bastante facilidad. Lo que comúnmente se conoce como "llegar al examen, volcarlo todo y olvidarlo" (todos lo hemos hecho alguna vez). Hay gente que, sin embargo, parece recordar todo aquello que aprendió hace mucho tiempo... ¿Conoces a alguien así? No es que sea más inteligente, quizá... retiene mejor.

Aleksandar Hemon es un 'rara avis' de ese tipo. Llegó a Nueva York en 1992, huyendo de su Sarajevo (Bosnia) natal. Un periodista, explica 'Medium', que sin saber una palabra de inglés se propuso aprenderlo en menos de cinco años y escribir un libro. Hoy escribe regularmente en 'The New Yorker', 'Paris Review' y 'The New York Times', entre otros, así como también ha publicado varias novelas (en inglés, claro) que le han valido varios premios.

¿Cómo? En primer lugar, entendiendo que el aprendizaje no se da únicamente en el colegio y la universidad. La vida es una enseñanza constante. Hemon es un ejemplo viviente. La publicación digital recoge trucos para que, una vez que hayas entendido que continuamente se puede aprender algo nuevo, afiances estos nuevos conocimientos y no los olvides nunca. ¿Cómo?

El valor del conocimiento

En la economía del conocimiento actual , el aprendizaje permanente es más importante que nunca, y el conocimiento es cada vez más valioso, especialmente cuando se trata de innovación y de aprovechar las nuevas tecnologías. Es por eso que el aprendizaje es la mejor inversión de nuestro tiempo. Ya sea que estemos estudiando un nuevo idioma, como Hemon, o mejorando nuestras habilidades de programación, hay varias maneras en que podemos convertirnos en mejores estudiantes, comenzando con la forma en que aprendemos.

La metacognición implica planificar qué se va a aprender, controlar el transcurso del aprendizaje y evaluar los logros obtenidos

La metacognición es una valiosa habilidad de aprendizaje. Se trata de la capacidad de la persona para controlar los procesos cognitivos, lo que implica planificar qué se va a aprender, controlar el transcurso del aprendizaje y evaluar los logros obtenidos. Un ejemplo: al resolver un problema matemático, primero nos centraremos en los conocimientos que tenemos en esta área y después en las diferentes tareas que tenemos que llevar a cabo para su resolución, y, por último, en la coordinación de estas. Una vez desarrollado el proceso, evaluaremos el grado de precisión que hemos alcanzado al finalizarloa.

Marcel Veenman, director de investigación y capacitación en el Instituto para la Investigación de Metacognición, descubrió que cuando se trata de aprender algo nuevo, las personas que participan en la metacognición superan a las que solo tienen niveles elevados de CI, y los cuatro trucos que llevan a cabo aquellos que utilizan esta habilidad son los siguientes:

Repetición

Seguro que tú también has estudiado así. John Medina, autor de 'Brain Rules', dice que la repetición es la forma más poderosa de grabar recuerdos en el cerebro. Por ejemplo, imagina que vas a estudiar francés: lo ideal es llevar a cabo una sesión de estudio de media hora todos los días (aquello que nos decían de que poco a poco todos los días es mejor que darse la paliza la noche antes del examen es cierto). Alterna vocabulario y gramática y, claro, intenta que no haya distracciones. La repetición espaciada nos ayuda a retener información y puede reducir nuestro tiempo total de aprendizaje.

Reflexión

Un dato interesante: en 2016, el experto en productividad Scott Barry Kaufman descubrió que el 72% de las personas obtiene ideas creativas en la ducha. Mucha gente cree que las ideas más importantes llegan cuando estamos dedicando todo nuestro esfuerzo a buscarlas, pero no es verdad. Nietzsche y Schopenhauer, por ejemplo, coincidían en que sus mejores pensamientos los habían tenido andando. Esto se debe a que el aprendizaje se afianza en los momentos de calma mental.

Por ello, es fundamental tener un sueño reparador y descansar bien (otra cosa que en nuestros tiempos de estudiantes tomábamos como un mito: nos daba igual quedarnos despiertos toda la noche estudiando para el examen). Ordenamos nuestros conocimientos durante el momento de descanso cognitivo total, según los expertos. En un estudio reciente que se realizó con un grupo de personas que tenían que aprender vocabulario en un idioma extranjero, se informó de que, en los momentos en que descansaban, se reducía el tiempo que necesitaban para aprender conceptos en un 50%.

Enseña... a otros

La mejor manera de aprender algo es explicárselo a otro. Esta idea está respaldada por la pirámide del aprendizaje, una herramienta visual que demuestra las formas más efectivas de aprender: según esta pirámide, las personas retienen el 90% de lo que aprenden cuando enseñan a otra persona o aplican la información inmediatamente.

¿Sabes explicar algo con términos simples? Si la respuesta es negativa, estudia otra vez, porque no lo entiendes. Si encuentras algún 'vacío', vuelve sobre lo estudiado y afianza. Actuar sobre nuevos conocimientos es una de las formas más efectivas de mejorar la retención.

Transferencia

¿Alguna vez te has preguntado cómo Elon Musk se convirtió en un experto multisectorial? Además de ser un aprendiz voraz, el entrenamiento cruzado de Musk entre campos le ha ayudado a lograr el dominio en cada uno. Musk aplica una técnica llamada transferencia de aprendizaje: tomar lo que estudiamos en un contexto y aplicarlo a otro.

Por ejemplo, podríamos practicar una técnica de atención plena o una herramienta de comprensión de lectura. También podemos estudiar múltiples campos y usar la información de uno para mejorar nuestra comprensión de otro. (Por ejemplo, como tengo un amplio conocimiento gramatical del español, esto me servirá para aplicarlo a la hora de aprender francés).

No es una coincidencia que las personas exitosas estén dedicadas al aprendizaje permanente. En un mundo que se mueve a un ritmo cada vez más rápido, necesitamos tanto las habilidades como la capacidad de pensar críticamente sobre nuevos conceptos. La mayoría de nosotros nos esforzamos por convertirnos en expertos en nuestros campos, y si, como Elon Musk, podemos dominar varias industrias, eso es aún mejor. Todo es ponerse.

Alma, Corazón, Vida

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