¿para qué servían?

El descubrimiento sobre las líneas de Nazca que abre la puerta a otra interpretación

Gracias a las nuevas tecnologías, satélites y drones, varios arqueólogos han encontrado más restos de estas estructuras y docenas de otros geoglifos tallados en la tierra

Foto: Captura desde el cielo. ('National Geographic')
Captura desde el cielo. ('National Geographic')

La detección remota, especialmente a través de satélites y drones, ha permitido descubrir nuevos geoglifos en la provincia de Palpa, situada en la costa sur de Perú y que limita con la provincia de Nazca, famosa por sus antiguas estructuras talladas en la tierra (las líneas de Nazca) con representaciones geométricas, laberínticas, vegetales, animales y humanas.

Estos dibujos, cuya naturaleza y función sigue siendo un misterio y genera mucho debate, no fueron trazados únicamente por esta cultura, "fue una práctica que se extendió a valles contiguos y estuvo presente mucho antes de lo que se pensaba", explican los responsables del Proyecto Arqueológico Palpa-Nasca a 'National Geographic'.

Hace unos días, arqueólogos peruanos han descubierto más de 50 nuevos ejemplos de estos misteriosos monumentos desérticos realizados sobre la superficie de la tierra en líneas demasiado finas para verse a simple vista en el nivel del suelo. Además, realizaron una encuesta de los que ya conocían para trazar mapas y detallar su estado.

Paracas y Topará

La mayoría de los diseños recientemente encontrados son muchos más antiguos y casi todos de guerreros. La cultura nazca surgió de una anterior, la de Paracas, que se desarrolló durante los primeros siglos de la era cristiana y entró en decadencia a partir del siglo VII d.C.

Al ser Patrimonio de la Humanidad las están domumentando y mapeando, porque su principal tarea es protegerlas

Estos científicos aseguran que las nuevas imágenes (realizadas entre el 500 a.C y el 200 d.C.) añaden datos cruciales sobre esta cultura anterior, así como la misteriosa Topará, que marcó la transición entre unos y otros. La diferencia principal es que mientras que las de Nazca se tienen que apreciar desde lo alto, los otros fueron trazados en las laderas de las montañas y eran visibles desde las aldeas que estaban situadas al pie de las montañas.

Estas nuevas zonas han sido descubiertas gracias a GlobalXplorer, un programa de identificación, documentación y protección del patrimonio cultural, dirigido por Sarah Parcak y con la colaboración de National Geographic Society, entre otros. Fue lanzado en 2017 y, durante una iniciativa de tres meses para encontrar evidencias arqueológicas en Perú, fueron detectados cientos de estos sitios gracias a voluntarios de todo el mundo y usando imágenes satelitales.

Captura desde el cielo. ('National Geographic')
Captura desde el cielo. ('National Geographic')

"Esto significa que es una tradición de más de mil años que precede a los famosos geoglifos de los Nazca, lo que abre la puerta a nuevas hipótesis sobre su función y significado", explica el arqueólogo del Ministerio de Cultura Johny Isla, jefe restaurador del proyecto.

Restos dañados

En diciembre de 2014, el grupo ecologista Greenpeace organizó una protesta a escasos metros del famoso "colibrí" de Nazca y causaron varios destrozos que dañaron el área. Tras dicho acontecimiento, Perú recibió una subvención de EEUU para restaurar la zona con el equipo de Isla.

Su trabajo es muy difícil por las irregularidades en el mapa de la zona. De los 100.000 lugares arqueológicos del país, el experto asegura que solo unos de los 5.000 han sido debidamente documentados sobre el terreno y muchos menos han sido mapeados. Jaime Castillo, profesor de la Universidad Pontificia Católica de Perú y exviceministro de patrimonio cultural ha defendido durante mucho tiempo el uso de drones y otras técnicas de cartografía aérea para catalogar estos yacimientos. Ahora ambos expertos tienen mucha más información con la que trabajar.

Las líneas de Nazca se tienen que apreciar desde lo alto y las de Pacaras y Topará eran visibles desde las aldeas situadas al pie de la montaña

El primer proyecto sobre el comercio ilegal de antigüedades y cómo los gobiernos luchan contra él buscaba signos de saqueo, pero en vez de encontrar nuevos indicios, descubrieron en las fotografías docenas de estos geoglifos antiguos tallados en el desierto. A simple vista no se ven porque se han reducido por la depresión del suelo y ahora solo es posible gracias a los escaneos tridimensionales y la perspectiva de ojo de águila. Ahora que las están documentando, su prioridad es protegerlas, ya que son Patrimonio de la Humanidad.

En el futuro, Parcak y Castillo afirman que los datos de GlobalXplorer pueden ayudar a proteger los sitios arqueológicos de invasiones urbanas y rurales no planificadas, que más allá del saqueo son, con mucho, la mayor amenaza a la que se enfrentan los geoglifos peruanos.

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