desigualdad entre letrados

Abogado rico, 'abogao' pobre: la brecha salarial entre autónomos y despachos

Mientras en los grandes despachos la crisis no ha hecho mella en unos altos salarios que a veces incluyen hasta las cuotas del gimnasio, el grueso de los profesionales sufre por llegar a fin de mes

Foto: (Imagen: E. Villarino)
(Imagen: E. Villarino)

“¡Esto no va de ser los mejores, ni de saber mucho derecho romano. Esto va de relaciones políticas, de dinero, de publicidad y de contactos!”. Quien exclama esa frase entre risas más bien amargas es Carmen Jiménez, una abogada autónoma madrileña de 35 años que se califica a sí misma de “superviviente” en una profesión en la que hay enormes diferencias entre quienes la ejercen en uno de los grandes despachos y quienes tratan de subsistir de manera independiente. "¡Aquí lo importante para montar un despacho y que vaya bien es que lo apadrine un político".

En España ejercen a día de hoy unos 150.000 letrados inscritos en los distintos colegios profesionales. Signium, en colaboración con el Instituto de Empresa, presentó ayer en Madrid los resultados de su informe anual sobre los sueldos de los grandes despachos nacionales e internacionales y las divisiones legales de las Big Four (Deloitte, KPMG, EY y PwC). En total, se han analizado las retribuciones de unos 6.500 abogados de los grandes bufetes, unos 25. Los salarios han disminuido levemente, excepto para los grandes directivos (en la metodología del estudio, aquellos que llevan más de 10 años en nómina).

Los grandes despachos invierten en publicidad y bajan los precios, hacen promociones de dos litigios por uno

Nada más entrar, un trabajador de uno de estos despachos cobra unos 30.000 euros anuales. Los salarios van aumentando cada año, incluyendo una importante remuneración variable. Según el estudio, un abogado ‘junior’ cobra entre 37.019 euros y 42.067 en un despacho tipo Gómez-Acebo y Pombo. Los que más ganan superan los 120.000 euros y, en su caso, no solo no han bajado sus sueldos, sino que han aumentado en el último año, sobre todo en la parte variable.

“La realidad es que hay una diferencia abismal entre lo que se cobra en un despacho de esas características, sobre todo estando asentado, y lo que gana un letrado normal”, subraya Mara Monreal, presidenta de la Asociación de Jóvenes Abogados. En su opinión, todo “es un círculo vicioso que a quien más perjudica es a los pequeños”. Y se explica: “Los grandes despachos invierten en publicidad y bajan los precios, hacen promociones de dos litigios por uno y cosas así, de tal manera que los demás también tienen que tirar los precios”.

En definitiva, “los grandes se van consolidando cada vez más y los pequeños cada vez necesitan trabajar más horas para ganar menos que antes”. Por supuesto, no hay que olvidar, como recuerda Tomás Espuny, que “gente que gane dinero de verdad con este oficio hay muy poca”. Él trabaja una media de 13 horas diarias para poder sobrevivir, “cosa que no todos consiguen, muchos tienen que dedicarse a otra cosa”. En España hay 100.000 abogados que no están en ejercicio.

Pelear por comer

Además, los grandes despachos, según recalca el informe, cada vez ofrecen más ventajas a sus trabajadores “en especie”. La retribución no dineraria “es una tendencia creciente” cuyas principales ventajas son la inclusión de seguros de salud privados, los tiques de comida, los cheques guardería, seguros de vida, teléfono gratuito, clases de idiomas, alquiler de vivienda o cuotas del gimnasio.

Simón tiene 58 años y durante muchos años trabajó en uno de esos despachos de gran tamaño. Ganaba mucho dinero. “Pero todo eso pasó”, dice con cierta resignación deportiva. Ahora se publicita en una web de anuncios por palabras y usa oficinas de prestado para quedar con los clientes. Sus precios apenas le dan para pagar las cuotas y otros gastos fijos. “No llego a fin de mes y tengo que mirar cada euro, pero tengo que seguir trabajando hasta la edad de jubilación. Sencillamente ya me he hecho a la idea de que todo eso se acabó y ahora toca pelear cada día”.

Los grandes despachos afirman que a ellos la crisis no les ha afectado: "Apenas se ha notado en los salarios"

Una edad, en torno a la cincuentena, que es en la que suelen estar los 'directores', que en los despachos internacionales aún ganan más que en los grandes bufetes nacionales (en los primeros años, la tendencia es la inversa). Estos 'veteranos' pueden llegar a cobrar una media de 123.317 euros, según el estudio, una de cuyos responsables, Leticia de Laiglesia, aprecia que "en términos generales, podemos afirmar que existe una tendencia continuista respecto al ejercicio pasado con un cierto optimismo en algunas categorías".

Desde uno de esos grandes despachos nacionales corroboran "que todo está bastante plano desde hace años" y agregan que a ellos la crisis no les ha afectado: "Apenas se ha notado en los salarios". Un optimismo que contrasta con otros estudios que atienden a más tipos de abogados, como los que presenta anualmente el Consejo General de la Abogacía y que hablan de que casi el 80% de los abogados españoles cree que ahora "es más difícil vivir de la profesión que antes".

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