así se comercia con tus datos

Te están espiando a ti y a tus hijos

Los expertos alertan, a pocos meses de que se presente la ley europea definitiva, de que las grandes compañías usan de manera indiscriminada la información personal

Foto: Los datos son el petróleo del siglo XXI. (iStock)
Los datos son el petróleo del siglo XXI. (iStock)

Disney recopila datos de los niños en secreto de manera ilegal y los va almacenando para luego usarlos con fines comerciales. A Facebook la Agencia española de Protección de Datos le impuso el pasado lunes 11 de septiembre la mayor sanción económica por uso indebido de información de sus usuarios. Pero eso es solo un ejemplo del iceberg que se esconde tras la monitorización, y no solo en las redes, de la información personal de la gente. Estos mismos días, una de las grandes amenazas contra algunos de los participantes en la consulta ilegal en Cataluña es precisamente el uso irregular de datos: se enfrentan a multas de hasta 600.000 euros.

"Los datos son el petróleo del siglo XXI y nada es gratis, ni en internet ni en ningún otro sitio con una empresa de por medio, las cosas hay que pagarlas y se pagan con información, que resulta muy valiosa". Para el abogado especializado en estos temas Eduard Blasi el debate es si se debería prohibir directamente que se use cualquier dato sobre los menores y con mucha precaución los de los mayores. "Los adultos vamos a tener que pasar un filtro mucho mayor, con consentimientos 'granulados', es decir, paso a paso, por cada casilla en la que aceptamos cosas", explica el letrado, que asegura que los avances del grupo de trabajo 29, el designado por Europa para cerrar una legislación al respecto, van en esa dirección.

Los datos son el petróleo del siglo XXI y nada es gratis, ni en internet ni en ningún lado, y se paga con información valiosa

En ese "espionaje" y uso irregular de información se basa la demanda que una ciudadana californiana, Amanda Rushing, interpuso a primeros del pasado agosto contra el gigante del entretenimiento infantil. Supuestamente, hasta 42 aplicaciones para móviles o tabletas de la compañía estadounidense estarían monitorizando y rastreando datos de menores de 13 años de manera ilegal. En España el consentimiento para disponer de la información de un menor se eleva hasta los 14 años. "Esa demanda va a marcar mucho lo que hagamos en Europa", sostiene Blasi.

No solo se trata de los datos que se filtran a través de los ordenadores. La lupa también está puesta en aquellos que se obtienen en concursos de grandes marcas comerciales y otras fórmulas de obtener grandes cantidades de información que acaba sirviendo para individualizar la publicidad que se recibe.

Menores indefensos

La denuncia contra Disney pone en cuestión la aplicación ‘Princess Palace Pets’, de la que una ciudadana de San Francisco asegura que lleva en su interior un software que recopila información personal y rastrea las pautas de comportamiento de quien la usa. En este caso, quien la usó fue su hijo, un niño de menos de 13 años. Disney, a través de un comunicado oficial, ha negado los hechos, asegurando que no existe ningún programa oculto en sus aplicaciones que viole la ley de protección de datos. Este diario intentó ponerse en contacto con sus responsables de comunicación en España sin éxito. Por su parte, Facebook, según la AEPD, "trata datos con fines publicitarios sin consentimiento de los afectados". No solo suceden estas cosas en la red. También en los impresos que se rellenan en los comercios. O en los hoteles o restaurantes.

‘Princess Palace Pets’ no es la única aplicación de Disney que, presuntamente, viola la ley. También lo hacen otras 42 de la misma compañía, según la información de 'The Washington Post' en la que se recoge la denuncia. Algunas de ellas, como ‘Where is my water’, han tenido más de 100 millones de descargas. La demanda sostiene que los datos que sacan de los menores son “con fines comerciales y lucrativos”, cosa expresamente prohibida por la legislación estadounidense y europea.

No se pueden obtener datos con fines publicitarios y deben abstenerse de recopilar información de los padres o familiares

En su comunicado, Disney afirma que sigue “un estricto cumplimiento de la Ley de Datos (COPPA, por sus siglas en inglés)” y alega que la demanda se basa en un malentendido de los principios de esta norma. También aseguran que se defenderán de las acusaciones en los tribunales. El software que, en teoría, no respeta los datos de los menores está elaborado por otras compañías subsidiarias de Disney, como son Upsight, Unity y Kochava. Ninguna de estas empresas ha respondido por el momento a las acusaciones.

Europa creó su primera ley conjunta sobre aplicaciones móviles en marzo de 2013. El dictamen “presta una atención especial al uso de estos programas por parte de menores”. En el caso de España “la legislación no permite el tratamiento de datos de menores de 14 años sin el consentimiento de padres o tutores”. No se pueden obtener datos “con fines publicitarios y deben abstenerse de recopilar información de los padres o familiares”. Las nuevas leyes al respecto entrarán en vigor en mayo de 2018 usando los dictámentes del ya citado grupo de trabajo 29.

Rastreo de necesidades

También fija que los consentimientos deben estar redactados “de un modo sencillo y adecuado para su edad”. Sin embargo, un informe de la propia UE, cifraba en más de un 40% las aplicaciones que no respetaba estos principios. "A veces los datos que se pueden rastrear y con ellos predecir nuestras necesidades futuras tienen que ver con asuntos tan íntimos como las enfermedades que padecemos", afirma Blasi. "Es un problema generalizado, no solo la opacidad afecta a los menores", reitera el experto.

Las aplicaciones con juegos destinadas a menores no son las únicas que han sido denunciadas por no respetar los datos de los usuarios. Muchas de las utilidades de mensajería instantánea tampoco son muy cuidadosas al respecto. Fundamentalmente sus fallos se basan en que no obtienen de manera correcta el consentimiento para después ceder los datos a terceros. “Todos los metadatos que obtienen las aplicaciones, en principio gratuitas, serán con toda seguridad usados con fines comerciales después”, sostienen los expertos. Pero el problema también afecta a los formularios que se rellenan para disfrutar ofertas o para participar en sorteos.

Las legislaciones estadounidense y española se parecen poco y de que se incumpla la ley allí no se deduce que se incumpla aquí

Alberto Navas, director de operaciones de Aliaga, entiende que “las legislaciones estadounidense y española se parecen muy poco y de que se incumpla la ley en uno de estos países no se deduce que se incumpla en el otro”. Para el experto, en cualquier caso, “las aplicaciones y otros programas pecan bastante de repetir las cuestiones que hacen mal y los consentimientos son una de ellas”. En este caso, además, “al ser un consentimiento a menores es mucho más complejo el asunto”.

La Agencia Española de Protección de Datos también dedica un capítulo a las aplicaciones, advirtiendo de que maneja información como “la posición geográfica, nuestros hábitos horarios, las amistades con las que compartes cosas, la cuenta de correo, los nombres de usuario y las contraseñas”. La aplicación, a su vez, se conecta con su servidor y es muy probable que todos esos datos acaban en manos del mismo: “Es muy fácil que salga información personal en dirección a la nube”.

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