¿TIRAR O BEBER?

La verdad sobre el líquido que contienen los yogures

¿Eres de los que lo tiras o de los que te lo bebes? Te contamos qué es y si estás haciendo bien

Foto: El líquido del yogur. (iStock)
El líquido del yogur. (iStock)

Quién no ha abierto un yogur alguna vez y ha tirado el "liquidillo" que hay en la parte de arriba. Otros por el contrario pensarán que jamás lo han hecho y que siempre se lo beben (en nuestro caso, algo que no se nos habría pasado nunca por la cabeza). Seguramente muchos hemos escuchado de boca de nuestras madres cuando eramos pequeños que ese líquido es el que contiene todos los nutrientes y vitaminas y que sí o sí debíamos tomarlo, algo que nunca creímos. Pero, ¿qué es?

Esta acuosidad es un suero y solo está presente en los yogures envasados en plástico. No lo encontrarás ni en los que están hechos artesanalmente ni en los que su recipiente es de cristal. El motivo no es otro que la forma de elaboración, y es que los yogures con suero, son los que se fermentan en grandes recipientes y después se reparten en los diferentes envases, al contrario que los caseros o con recipiente de cristal, que se lo hacen de forma individual.

Este aparece cuando el yogur pasa de la fermentadora al recipiente de plástico. El cambio brusco de un lado a otro y de temperatura provoca su aparición. Está formado por las proteínas del suero de la leche, alfa-lactoglobulina y beta-lactoglobulina, dos proteínas que presentan un valor biológico elevado. Además es rico en calcio (1,05 mg) y fósforo (0,8 mg), en una proporción adecuada para la correcta asimilación del calcio por nuestro organismo.

¿Aun así te sigue dando "grimilla" ingerirlo? No pasa nada, te proponemos una solución muy fácil. Antes de abrirlo agita bien el yogur como si fuera una maraca y cuando lo destapes, habrá desaparecido, se habrá mezclado con el resto del lácteo y podrás comértelo sin verlo.

Yogures. (iStock)
Yogures. (iStock)

Los beneficios del yogur

Está claro que consumir este alimento es esencial para una buena dieta diaria. Un estudio de la Universidad de Navarra publicado en la revista 'Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases' ha estudiado la relación que podría tener el consumo de yogures con la obesidad. Los resultados han concluido que un mayor consumo de estos lácteos reduciría el riesgo de padecer sobrepeso, que según la Organización Mundial de la Salud es ya es el quinto factor de riesgo de mortalidad en el mundo.

1) Regula la microflora intestinal y colabora con la digestión. Las bacterias presentes en el intestino son importantes en muchos aspectos. Contribuyen con los procesos de digestión, ayudan a la absorción de ciertos alimentos, estimulan el sistema autoinmune y evitan la proliferación de bacterias patógenas.

Yogur. (iStock)
Yogur. (iStock)

2) Reduce el colesterol. Un estudio recientemente difundido por la American Heart Association ha demostrado que dos dosis diarias de ciertos probióticos presentes en algunos tipos de yogur pueden disminuir el colesterol en sangre.

3) Evita la diarrea. Según datos de la OMS, se estima que existen anualmente más de 800 millones de episodios de diarrea en todo el mundo. Científicos canadienses pertenecientes a un programa de investigación de la Universidad de Alberta, en Edmonton, realizaron un estudio sobre este efecto preventivo en niños. El mismo concluyó que tras un tratamiento con antibióticos, los lactobacilos y otras bacterias presentes en el yogur fueron capaces de disminuir el riesgo de sufrir diarrea.

Sofía FernándezSofía Fernández

4) Alivia las alergias. Los probióticos pueden curar o aliviar los síntomas de algunas alergias. Se sabe que el tejido linfoide en el intestino juega un papel importante en el desarrollo de afecciones.

5) Ayuda a prevenir el cáncer. Las bacterias presentes en las leches fermentadas pueden disminuir el riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer. Al parecer, la regulacuión de la flora y el estímulo que realizan sobre el sistema inmunitario, consiguen un efecto antitumoral.

Seguramente en un futuro, cuando tengamos niños o si ya los tenemos, nos convertiremos en nuestras madres o abuelas y acabaremos diciendo: "¡No lo tires! ¡Ahí están las vitaminas! ¡Hay que comérselo!", y seguramente ellos harán lo mismo que nosotros: cuando nos demos la vuelta, lo tirarán.

Alma, Corazón, Vida

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