¿CONFLICTO DE INTERESES O MERA COOPERACIÓN?

Así están financiando Coca-Cola y Pepsi las organizaciones de salud en EEUU

Una investigación que acaba de ser publicada muestra la estrecha relación entre los intereses de las compañías privadas y la finaciación de las instituciones públicas

Foto: Las campañas de 'marketing' de estas bebidas buscan asociarlas a una vida saludable. (iStock)
Las campañas de 'marketing' de estas bebidas buscan asociarlas a una vida saludable. (iStock)

Hace menos de un mes se publicó un estudio que desvelaba cómo la industria del azúcar había pagado a científicos de Harvard para defender sus intereses. Ahora, otro estudio amenaza con sacudir los cimientos de las instituciones de salud estadounidense y las grandes compañías de refrescos. El 'paper', titulado 'Sponsorship of National Health Organizations by Two Major Soda Companies', publicado esta vez en las páginas del 'American Journal of Preventive Medicine', explica que “las compañías de bebidas azucaradas están utilizando sus recursos para impedir las intervenciones de salud pública que puedan reducir el consumo de estas bebidas”.

Las autores se sumergen en “la naturaleza, alcance e implicaciones de la esponsorización de las compañías de bebidas azucaradas a las organizaciones médicas y de salud americanas, así como de los gastos en 'lobbying' o en la legislación pública relacionada con la nutrición realizada entre 2011 y 2015”. Y su conclusión es que la industria financió durante ese período a 96 organizaciones nacionales de salud, entre las que se encuentran “instituciones de salud pública cuya misión específica incluye combatir la epidemia de obesidad”.

Al aceptar la financiación de estas compañías, estas instituciones participan involuntariamente en sus planes de marketing

Un claro conflicto de intereses, en opinión de los autores, en cuanto que las bebidas azucaradas son una de las principales causantes de estos problemas de obesidad: “Las compañías han utilizado sus relaciones con organizaciones de salud para desarrollar una asociación beneficiosa para las marcas”.

“Las dos grandes compañías de bebidas azucaradas están sorprendentemente esponsorizadas por las organizaciones de salud pública”, señalan los autores, Daniel Aaron y Michael B. Siegel, de la Escuela Médica de la Universidad de Boston, en las conclusiones de la investigación. “Estas compañías hicieron 'lobby' contra la intervención en la salud pública en el 97% de los casos, poniendo en cuestión su compromiso sincero para mejorar la salud pública. Al aceptar la financiación de estas compañías, las organizaciones de salud están participando involuntariamente en sus planes de marketing”.

Pagando al enemigo

El principal problema que señala la investigación es el conflicto de intereses que se produce cuando una institución pública acepta dinero de una compañía privada cuyos objetivos son, sobre el papel, totalmente opuestos. “Este estudio recomienda que lo ideal sería que las organizaciones de salud rechacen las ofertas de esponsorización de las compañías de bebidas azucaradas y encuentren fuentes alternativas de financiación”, explican los investigadores. “Las organizaciones que aceptan ese dinero generan un conflicto de intereses, que introduce una preferencia inconsciente a favor de la compañía que dona”.

Los investigadores han identificado 29 propuestas de salud pública contra las cuales estas dos grandes compañías hicieron 'lobby'

En la tabla de instituciones que han sido financiadas con el dinero de Coca-Cola Company y Pepsi Co. se encuentran la American Heart Association, la American Diabetes Association y los Centers for Disease Control and Prevention, organizaciones que combaten los problemas cardiovasculares o la diabetes. Entre todas las compañías que aparecen recogidas en el listado, 12 de ellas aceptaron dinero de ambas empresas, 83 de Coca-cola y tan solo una de ellas de Pepsi. Los investigadores señalan que “aunque parezca que Coca-Cola invierte más que PepsiCo en esponsorización, este resultado probablemente se deba a la mayor accesibilidad a los documentos de la empresa”. Coca-Cola se ha dejado unos 135,4 millones de dólares en actividades relacionadas con la salud.

No solo eso, sino que los investigadores han identificado 29 propuestas de salud pública contra las cuales estas dos grandes compañías hicieron 'lobby', ya que implicaban la reducción del consumo de esta clase de refrescos. “Las compañías de bebidas azucaradas pueden neutralizar una potencial oposición legislativa alegando una dependencia recíproca y financiera de los programas de salud pública”, señalan los autores de la investigación. “Más que apoyar estas propuestas, estas organizaciones pueden convertirse en compañeros inconscientes en una estrategia de 'marketing' corporativo que hace daño a la salud pública”. 

Una poderosa industria con una gran influencia. (iStock)
Una poderosa industria con una gran influencia. (iStock)

Aaron y Siegel aseguran que aunque se ha realizado una gran cantidad de investigaciones que ponen de manifiesto la relación entre la industria del tabaco y las agencias de salud pública, no ha ocurrido lo mismo con las empresas que producen refrescos. “Hoy en día, la mayor parte de organizaciones rechaza el dinero que proviene de la industria del tabaco”, señalan los investigadores. “Quizá las compañías de bebidas azucaradas debieran ser tratadas de la misma manera. Liderando el camino se encuentran la Academy of Nutrition and Dietetics, la American Academy of Pediatrics, la American Academy of Family Physicians y el American College of Cardiology, las cuales no renovaron sus contratos con Coca-Cola finales de 2015”.

¿El que avisa no es traidor?

La American Beverage Association, que vela por los intereses de las compañías de refrescos, ha respondido rápidamente con una nota de prensa en la que señala lo siguiente: “Las compañías americanas de bebidas participan en los asuntos de salud pública porque nosotros también queremos una América más fuerte y saludable. Tenemos una larga tradición de apoyar a las organizaciones comunitarias en todo el país. Como este informe señala, algunas de estas organizaciones se centran en fortalecer la salud pública, algo de lo que estamos orgullosos de apoyar”.

Hay organizaciones cuyo objetivo debería ser apoyar la salud que probablemente incumplen sus responsabilidades

Por su parte, como refleja 'The Washington Post', la American Heart Association ha recordado su esfuerzo por el descenso del consumo las bebidas azucaradas y ha señalado que para alcanzar sus objetivos, deben “contar con una gran cantidad de compañías de comida y bebida para que sean parte de la solución”. Además, recordaban que la financiación por parte de estas dos empresas no ha influido en su toma de decisiones, algo que también ha asegurado Save The Children, otra de las empresas que aparecen en la lista y que recibió cinco millones de dólares de Pepsi.

Ahí se encuentra el quid de esta cuestión: si bien la información que han recabado los autores se encuentra a disposición del público (es decir, no se puede acusar a las empresas de ocultación de información), nunca antes se había realizado un análisis detallado de este tema. Los investigadores han explicado a los medios americanos que se lanzaron a buscar información hace un año al descubrir algunas asociaciones entre empresas e instituciones públicas, y rápidamente quedaron sorprendidos al descubrir que eran mucho más de las que pensaban. “Tenemos organizaciones cuyo principal objetivo debería ser apoyar la salud de la población aceptando dinero de las compañías de refrescos y probablemente incumpliendo con sus responsabilidades”, ha señalado Aaron a 'Vocativ'. Sin embargo, es muy difícil resolver el “probablemente”, es decir, desvelar hasta qué punto el apoyo económico ha influido en las decisiones de estas dos grandes empresas.

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