LAS AUTORIDADES BRITÁNICAS MUY PREOCUPADAS

Advertencia: “Una copa grande de vino es igual que tres chupitos de vodka”

Todos conocemos los peligros para la salud del alcohol, pero las personas que beben más de la cuenta no suelen ser conscientes de que se pasan de la raya

Foto: Creemos que el vino siempre es bueno, pero quizás bebemos demasiado. (iStock)
Creemos que el vino siempre es bueno, pero quizás bebemos demasiado. (iStock)

Todos conocemos los peligros para la salud que conlleva una ingesta desmesurada de alcohol, pero muy pocas de las personas que beben más de la cuenta son conscientes de que se están pasando de la raya. Las autoridades sanitarias insisten en que debemos beber con moderación. ¿Pero eso que significa?

Por lo general, cuando los estudios científicos hablan de las inmensas bondades del vino tinto recomiendan beber dos copas al día. Pero esto ser refiere a la copa de vino estándar: 150 ml. Y el problema es que, como atestiguan las investigaciones, nos solemos servir mucho más. En definitiva, dos copas de una persona pueden ser totalmente distintas a dos copas de otra. Y esto pasa con cualquier tipo de bebida, máxime si nos la servimos nosotros mismos.

Es precisamente este consumo casero el que mantiene especialmente preocupadas a las autoridades sanitarias de Reino Unido, que es, junto a Finlandia, el único país de Europa occidental en el que está creciendo el impacto de las enfermedades hepáticas.

Duncan Selbie. (All-Party Parliamentary Health Group)
Duncan Selbie. (All-Party Parliamentary Health Group)

Duncan Selbie, director del Servicio Público de Salud de Inglaterra, ha advertido en un duro comunicado dirigido al personal sanitario –del que se ha hecho eco The Telegraph– que los problemas de hígado entre los ingleses en edad de trabajar se ha multiplicado por 500 desde 1970, ya que muchas personas llegan a casa, “se ponen un vaso y no tienen ni idea de cuánto están bebiendo”.

Como ya apuntó El Confidencial, la creciente desregulación del mercado de alcohol en Reino Unido ha provocado unos problemas de alcoholismo desconocidos hasta entonces en el país. Los médicos de las islas están preocupados porque la gente está dejando de beber en los pubs, donde al menos se controlan las medidas, y están comprando vino a precios irrisorios en los supermercados, para poder beber en casa de forma totalmente descontrolada.

“La evidencia muestra a las claras que cuando se controlan las medidas y el barman tiene la responsabilidad legal de no seguir sirviendo a las personas que han bebido demasiado, el ambiente para beber es mucho más saludable”, asegura Greg Muholland, diputado liberal y presidente del All Parliamentary Save the Pub Group. “Lo que tiene que hacer el Gobierno es parar los pies a los pubs que se han convertido en supermercados donde, irónicamente, se vende el alcohol a precios bajísimos, sin ninguna supervisión, para que la gente los consuma en una atmósfera no social alejada de la comunidad”.

Un enorme problema de salud pública

En opinión de Selbie, la enfermedad hepática, que es la tercera causa de muerte entre los adultos británicos en edad de trabajar (en España es la quinta), “es un asesino en serie, pues el 75% de las personas con cirrosis sólo son diagnosticadas cuando se las ingresa en el hospital”. Algo que es especialmente preocupante, teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad muy fácil de prevenir: basta con no beber tanto. Pero ¿cuánto es “tanto”?

Muchos ciudadanos han tomado como hábito llegar a casa y ponerse a beber, sin darse cuenta de están ingiriendo una cantidad de alcohol desmesurada

“Por ejemplo”, explica Selbie, “una copa grande de vino tiene el alcohol equivalente a tres chupitos de vodka, así que es muy fácil que la gente se la tome sin tener ni idea de cuánto está bebiendo”.

El comunicado del jefe del Servicio Público de Salud ha sido muy bien recibido por los médicos y políticos ingleses que llevan años advirtiendo del problema con el alcohol que está sufriendo su país. Tracey Crouch, expresidente del All Parliamentary Alcohol Misuse Group y diputado conservador, asegura que muchos ciudadanos han tomado como hábito llegar a casa y ponerse a beber, sin darse cuenta de están ingiriendo una cantidad de alcohol desmesurada.

Hacía una estandarización del contenido alcohólico

Los investigadores creen que el esfuerzo con que se ha tratado de etiquetar correctamente todas las raciones alimenticias, para combatir la obesidad, contrasta con la nula estandarización de las bebidas alcohólicas, algo que, en su opinión, sería clave para lograr que la gente beba menos.

Nunca te tomarías tres chupitos de vodka al igual que no te sentarías en el sillón a comerte seis donuts

“La gente ve muy distinto el llegar a casa y beberse una copa de vino a tres chupitos de vodka, por eso es importante indicar el contenido calórico en las etiquetas”, asegura Crouch en The Telegraph. “Nunca te tomarías tres chupitos de vodka al igual que no te sentarías en el sillón a comerte seis donuts, pero sí te bebes una gran copa de vino en vez de servirte un vaso pequeño”.

En EEUU o Reino Unido, excepto el vino –de ahí la especial preocupación de las autoridades en lo que respecta a este–, la mayor parte de bebidas tienen una medida estandarizada, algo que no ocurre ni de lejos en España, uno de los pocos países de Europa donde los combinados se sirven al gusto del cliente (y en medidas que suelen doblar las de los países de nuestro entorno).

La adopción de medidas es aún más importante en relación a las bebidas que a la comida, pues a la hora de tomar alimentos sólidos tenemos una serie de avisos, como estar lleno, inexistentes cuando estamos bebiendo –hasta que ya es demasiado tarde para reaccionar–. 

Alma, Corazón, Vida
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