SE ENCUENTRAN DOS NUEVOS CRONOTIPOS

Descubre el tipo de persona que eres, según tu forma de dormir

Aunque en nuestro país no sea una terminología muy extendida, ya es una costumbre arraigada dividir a las personas en “búhos nocturnos” y “alondras diurnas”

Foto: No todas las personas tenemos los mismos ritmos circadianos ni nos despertamos a la misma hora. (iStock)
No todas las personas tenemos los mismos ritmos circadianos ni nos despertamos a la misma hora. (iStock)

Aunque en nuestro país no sea una terminología tan extendida como en el mundo anglosajón, ya es una costumbre arraigada dividir a las personas en “búhos nocturnos” y “alondras diurnas”, dependiendo del momento del día en el que muestren una mayor activación. Como su propio nombre indica, los búhos serían aquellos que se encuentran en plenitud de facultades en la tarde y la noche y decaídos por la mañana, lo cual provoca que no encajen con los horarios laborales tradicionales. Buenos ejemplos son el físico ganador del premio Nobel Erwin Schrödinger o el presidente de Estados Unidos Barack Obama.

Por el contrario, las alondras serían aquellas personas que son más productivas durante la mañana, y a las que les cuesta concentrarse por la noche. En definitiva, en un mundo ideal, todos encajaríamos en dicho grupo fácilmente, puesto que los horarios laborales están orientados al trabajo matinal, especialmente en el madrugador resto de Europa. ¿De qué depende de que seamos búhos o alondras? Estos son dos cronotipos generados por los ritmos circadianos, es decir, nuestra manera de adaptarnos a la luz, la temperatura y otros ciclos biológicos.

Hay personas que muestran pereza a lo largo de todo el día

Aunque ya se había introducido con anterioridad un tercer término, el de colibrí, para definir a todos aquellos que se sitúan entre un cronotipo y otro, y que sirve para definir a la mayor parte de nosotros, una reciente investigación publicada en la revista Personality and Individual Differences ha añadido un nuevo cronotipo a dicha triada o, mejor dicho, una distinción dentro de esos colibríes que no parecen estar tan condicionados por la hora del día que sea: personas altamente letárgicas y personas muy activas.

Gente que vive siempre cansada y gente que nunca se agota

Recientemente ya se había puesto en duda que el ser humano pudiese dividirse de forma tan tajante entre personas nocturnas y diurnas. Si así fuese, la sociedad sería un caos y nos veríamos obligados a diseñar turnos de noche para que nuestros amigos los búhos, fuesen tan productivos como las alondras. Pero la realidad es que la mayor parte de personas funcionan bien a lo largo del día; dependen de su actividad diaria, facilidad para conciliar el sueño cada día u otros factores que les cueste más o menos hacer frente a los retos del día a día.

Las personas enérgicas duermen menos pero no suelen mostrar los efectos del cansancio

En muchas ocasiones, aquellas personas que se sienten cansadas en el trabajo lo achacan a que son búhos y, por lo tanto, no son capaces de despertar hasta la noche. Pero lo que el estudio dirigido por el biólogo Arcady Putilov ha puesto de manifiesto es que hay personas que se mantienen letárgicas todo el día, y otras que simplemente tienen más energía. Se trata de dos nuevos cronotipos, el del vago y el del activo. De entre las 130 personas que se vieron obligadas a mantenerse despiertas durante 24 horas, y cuyos resultados fueron comparados con sus hábitos de la semana anterior, tan sólo 29 de ellas eran alondras, es decir, tenían su pico de energía a las 9 de la mañana. Hasta 44 personas se clasificaban como búhos.

En realidad, los cuatro nuevos cronotipos, los dos conocidos y los dos nuevos, se dividen de una forma muy semejante.  25 de las 130 personas consultadas manifestaban tener mucha energía tanto por el día como por la noche, mientras que unas pocas más (32) señalaban que se sentían igual de cansados las 24 horas de la jornada. Además, las personas energéticas durmieron media hora menos que los otros tres grupos, que pernoctaron de forma natural durante siete horas y media. En conclusión, el estudio afirma que “hay cuatro tipos diurnos, y cada uno de ellos puede diferenciarse de los demás en la autoevaluación de los niveles de sueño y alerta en el curso de las 24 horas del día”.

Alma, Corazón, Vida
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