SI QUIERES, PUEDES

Cómo convertirte en la persona que quieres ser, en diez pasos

La falta de confianza en uno mismo es una de las mayores trabas para alcanzar nuestras metas vitales. Con estos 'ejercicios' lograrás recuperarla

Foto: La seguridad en uno mismo es el paso previo e imprescindible para asumir retos. (Corbis)
La seguridad en uno mismo es el paso previo e imprescindible para asumir retos. (Corbis)

La falta de confianza en uno mismo es una de las mayores trabas para alcanzar nuestras metas vitales. Sin autoestima no hay motivación, y sin ésta es prácticamente imposible salir adelante o sacar el máximo partido a nuestras habilidades y competencias, tanto a nivel social como profesional. El miedo, la negatividad o la frustración son frenos para el correcto desarrollo vital que aparecen potenciados debido a la baja autoestima.

La seguridad en uno mismo es el paso previo e imprescindible para asumir retos. Creer en uno mismo es una palanca que nos sirve como impulso para afrontar cualquier reto. Nos lo han repetido cientos de veces desde la infancia: ‘si quieres, puedes’. Pero no siempre es fácil tenerla presente, sobre todo en momentos en los que parece que todo nos sale mal.

La terapeuta Sonya Rhodes suele explicar en sus ensayos que la autoconfianza es un proceso, en constante evolución y que debe estar cultivándose siempre. Por supuesto, la seguridad plena en uno mismo no va a conseguirse de la noche a la mañana, pero para iniciarse propone una serie de ejercicios que nos ayudarán a recuperar la autoestima y “convertirnos en la persona que realmente queremos ser”.

1. Toma la iniciativa. Cuando quedes con alguien, ya sea para cenar con un amigo o para ir al cine con alguien que acabas de conocer, sé tú quien elige el restaurante o la película.

La autoconfianza es un proceso en constante evolución y que no debe dejar de fomentarse nunca2. Por cada pensamiento negativo que tengas sobre ti mismo, compénsalo con otros cuatro positivos. Al principio se requerirá un cierto esfuerzo para autoconvencernos de que realmente hay cosas que sí hacemos bien. Se trata de un ejercicio mental tedioso, pero que con la práctica nos reportará unos beneficiosos sentimientos positivos.

3. Cuando estés en público, como por ejemplo en un restaurante o en cualquier otro espacio donde creas sentirte observado, trata de mantener la cabeza alta y sentirte como si fueses el dueño del lugar. En un principio puede parecer una actitud chulesca, pero cuando la autoestima está por los suelos es mejor pecar de más que de menos.

4. Cuando tengas que realizar una presentación en público o acudir a una entrevista de trabajo practica previamente. Un consejo que puede ayudar en este cometido es practicar frente al espejo o con otra persona, hablar en voz alta e incluso grabarse. Cuando te escuches procura corregir los tics verbales o las muletillas, pues son un claro signo de pobreza discursiva. La entonación también influye sobremanera en la impresión que los demás se lleven sobre nosotros. Así, si terminamos una enunciación con la entonación de una pregunta denotará inseguridad.

5. Cuando recibas un comentario ofensivo, ya sea sexista, racista, homófobo o discriminatorio procura no entrar a discutir directamente. Con la mayor calma y claridad posible pregunta ‘¿qué quieres decir?’ y afronta el tema como un problema social, en lugar de individual.

6. Prueba cosas nuevas y varía tu estética. Por ejemplo, si uno siempre va en traje y corbata es interesante vestirse alguna vez de manera informal, al igual que si siempre vamos de negro probar con prendas más coloridas.

La falta de confianza en uno mismo es una de las mayores trabas para alcanzar nuestras metas vitales7. Intenta realizar tareas para las que siempre creíste que eras demasiado torpe. Ponerse nuevos retos personales, como aprender a bailar o cocinar, cuando siempre pensamos que no estábamos preparados, nos ayuda a salir de nuestra zona de confort. Si te empeñas en ello, y al final con esfuerzo y dedicación logras mejorar, sentirás una gran satisfacción y tu autoestima lo agradecerá.

8. Realiza ejercicio físico. El deporte hace que nuestro cerebro libere endorfinas, un opiáceo endógeno que nos genera bienestar. Estas son un refuerzo impresionante que nos anima y nos hace sentirnos bien con nosotros mismos. Si tenemos algún impedimento físico para realizar ejercicio, lo mejor será realizar algún ejercicio a nuestro alcance o tratar de salir de la rutina siempre y cuando sea posible para experimentar este tipo de sensaciones.

9. Destaca tus logros ante los demás. Todo en exceso es malo, y la humildad no es ninguna excepción. En el trabajo, en casa o en tu grupo de amigos debes tratar de resaltar tus contribuciones y las cosas que has hecho bien. No caigas en el silencio por creer que esta actitud resulta agresiva o egoísta. Ser el centro de atención, al menos durante unos minutos, nos hace sentir bien y recuperar la confianza. Si por el contrario has hecho algo mal, no pierdas el tiempo en culpabilizarte y responsabilizarte individualmente de lo sucedido.

10. Practica las posturas de poder. Como contábamos ya en este artículo, el lenguaje corporal influye directamente en nuestro forma de comportarnos y sentirnos. Una buena recomendación es tratar de ocupar el mayor espacio posible, evitando cruzarse de piernas o de brazos, pues contrarresta las expresiones de nerviosismo y de inseguridad en uno mismo. 

Alma, Corazón, Vida
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios