no sólo el calor te hace perder líquidos

Las inesperadas causas de la deshidratación que quizás no conozcas

Nuestro cuerpo está configurado en un 60% por agua. Basta que perdamos un 1,5% de ésta, para que perdamos energía y empeore nuestro ánimo

Foto: Cuando hacemos deporte tenemos que beber más agua. (iStock)
Cuando hacemos deporte tenemos que beber más agua. (iStock)

En cuanto aprete el calor, como cada verano, los informativos empezarán a informar de la importancia de beber mucha agua en los días de calor, de permanecer a la sombra en las horas centrales del día y vigilar a los niños y mayores, las personas más vulnerables a la deshidratación. Pero lo que no dirá el Telediario, es que hay otras muchas causas que pueden hacer que bajen nuestros niveles de agua. 

Nuestro cuerpo está configurado en un 60% por agua y basta con que perdamos un 1,5% de ésta para que nuestro estado de ánimo, energía y función cognitiva se vean afectadas. Todos los médicos recomiendan beber en torno a dos litros de agua al día, pero hay una serie de factores que, según asegura la revista Health, pueden disparar la deshidratación más de lo que pensamos. Ante la duda, como siempre, acude al médico.

1. La diabetes

Las personas con diabetes, especialmente quienes todavía no saben que la padecen, tienen un mayor riesgo de padecer deshidratación. Cuando los niveles de azúcar son demasiado altos, el cuerpo trata de deshacerse de la glucosa sobrante incrementando la secreción de orina. Y si aumentan nuestras visitas al baño, aumenta también la deshidratación.

2. La menstruación

Si estás pasando el periodo, mejor asegúrate de beber algo más de lo que acostumbras. El estrógeno y la progesterona afectan a los niveles de hidratación de tu cuerpo, y con la menstruación su presencia se dispara. Además, aunque no todas las mujeres pasan el periodo de la misma forma, el sangrado puede hacer que disminuyan de forma preocupante los niveles de agua del cuerpo.

3. Las medicinas

Numerosos medicamentos actúan como diuréticos, y provocan la eliminación de agua a través de la orina. Entre los más comunes están los fármacos para tratar la hipertensión, pero hay medicinas de todo tipo con estas características, así que lo mejor es acostumbrarse a leer el prospecto con atención siempre que nos receten una nueva medicina.

4. Las dietas bajas en carbohidratos

Los hidratos de carbono se almacenan en el cuerpo junto al líquido, es por eso que, cuando eliminamos el consuno de carbohidratos de nuestra dieta, bajamos algún kilo debido a la peérdida de agua. Esto parece algo positivo en la báscula, pero no es bueno para nuestra salud. Una solución intermedia es optar por los cereales integrales, que almacenan más agua cuando son cocinados.

5. El estrés

Cuando sufrimos estrés liberamos hormonas como la adrelanina y el cortisol y, si éste no se controla, podemos acabar teniendo un desorden hormonal. En concreto, la adrenalina está asociada a la producción de aldosterona, otra hormona que regula los niveles de líquidos y electrolitos del cuerpo. Si no hay suficiente adrenalina para lidiar con nuestro nivel de estrés, baja también la producción de aldosterona, lo que dispara la deshidratación. Aunque la ingesta de fluidos puede ayudar a prevenir esto, sólo una reducción del estrés puede acabar con el problema a largo plazo.

6. El síndrome del colon irritable

El síndrome del colon irritable es una enfermedad digestiva crónica relativamente frecuente, que provoca en quien la sufre náuseas, diarrea y, en ocasiones, estreñimiento. Y esto puede causar una gran deshidratación. Dado que, además, las personas que la padecen tienen que controlar la dieta, si esta no va a acompañada de una gran cantidad de líquido, el problema puede agravarse.

7. La práctica de ejercicio

Todos sabemos que realizar ejercicio físico provoca deshidratación, pero no todos le damos la importancia que tiene. La hidratación antes, durante y después de hacer ejercicio es fundamental para no tener problemas, y no es algo de lo que tengan que preocuparse sólo los atletas profesionales.

8. El embarazo

Durante el embarazo, se eleva el gasto cardiaco y aumenta el volumen sanguíneo total, y esto hace que aumente nuestra demanda de fluidos. Además, las náuseas y vómitos que sufren algunas embarazadas provocan una mayor deshidratación. Es por ello que, durante el embarazo, se deben beber más líquidos.

9. La edad

A medida que envejecemos muchas funciones de nuestro cuerpo dejan de funcionar como debieran, también nuestra capacidad para conservar el agua y nuestra habilidad para saber que nos estamos deshidratando. Las personas mayores no tienen tanta sed cuando les falta agua y esta es una de las razones por las que los golpes de calor son especialmente peligrosos para ellos. Si no sabes bien cuánta agua estás bebiendo a lo largo del día, acostúmbrate a beber siempre de la misma botella, para saber con exactitud cuánto líquido ingieres al día.

10. Los suplementos dietéticos

Determinados suplementos dietéticos y hierbas comunes tienen un efecto diurético. Es el caso del perejil, las semillas de apio, el diente de león y los berros. Antes de añadir cualquier suplemento a tu dieta consulta con un médico, algunos de estos productos de herbolario pueden acabar siendo contraproducentes si no sabes bien cuáles son sus efectos.

11. La altitud

Cuando subimos una montaña, o viajamos a un lugar especialmente alto, nuestro cuerpo se aclimata acelerando la respiración y aumentando nuestra producción de orina. Ambos procesos son necesarios para aclimatar nuestro cuerpo a los nuevos niveles de oxígeno, y ambos provocan una mayor deshidratación.

12. El alcohol

Cómo habrás comprobado en alguna ocasión, al beber aumentan nuestras visitas al baño, y con ellas nuestra deshidratación. Esto ocurre principalmente porque el alcohol inhibe una hormona antidiurética que en circunstancias normales envía algo del líquido que estamos consumiendo de nuevo al cuerpo, en su lugar de enviarlo a la vejiga. Mientras tanto, gracias al efecto diurético del alcohol, las células se contraen, llevando aún más agua a la vejiga. Todo este líquido acaba en el inodoro, y disminuyen nuestros niveles de hidratación.

13. La lactancia

Cuando las mujeres dan el pecho a sus hijos, también les están dando agua, y esto puede provocar deshidratación. Si tienes problemas para producir leche es posible que estés ingiriendo poco líquido. 

Alma, Corazón, Vida
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