Cinco claves para impresionar a la gente que realmente debes impresionar
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EN EL TRABAJO Y EL AMOR

Cinco claves para impresionar a la gente que realmente debes impresionar

Se ha hablado mucho de la importancia de tener la apariencia adecuada y llamar la atención a las personas precisas. Te decimos cómo hacerlo

placeholder Foto: El entusiasmo es indispensable para ser valorado en el trabajo. (Corbis)
El entusiasmo es indispensable para ser valorado en el trabajo. (Corbis)

Se ha hablado largo y tendido de la importancia que tiene causar una buena impresión en los negocios (y en el mercado laboral). Diversas investigaciones científicas han coincidido en señalar que bastan unos pocos segundos para hacernos una primera idea de la persona a la que acabamos de conocer. Y esta primera impresión, que viene determinada por pequeños detalles como el lenguaje corporal o el aspecto, es decisiva, pues determina cómo van a discurrir las primeras fases de una relación.

Dicho esto, hay que ser claros al afirmar quela primera impresión no es lo único que configura la idea que tenemos de una persona. De hecho, aunque conozcamos bien a un compañero de trabajo, un amigo o la persona de la que estamos enamorados, seguimos formándonos una opinión a lo largo del tiempo. Y esto es algo que, según la reputada especialista en psicología organizacionalSusan Krauss, solemos olvidar.

Para seguir impresionando a la gente pasadas las primeras fases de la relación, no basta con tener una imagen simpática, debemos mostrar nuestras virtudes a diario. Y esto es especialmente importante con las dos personas más importantes de nuestra vida laboral y personal: nuestrojefe y nuestrapareja.

Estas son cinco estrategias que, según ha explicado Krauss en Psychology Today, son vitales para seguir causando una buena impresión, y que nos permitirán mantener un interés por nosotros que es importante conservar.

1. Sé entusiasta

Cuando nuestro jefe nos pide un esfuerzo extra (en ocasiones de forma injusta, ya sea por la falta de planificación o la ausencia total de retribución), nuestra primera reacción suele ser la queja o, en algunos casos, el sabotaje. Algo parecido ocurre en casa, si nuestra pareja nos pide hacer algo que no nos apetece en absoluto (o incluso odiamos).

Siempre saldremos mejor parados si nuestra primera respuesta no es la indignación

Pero, aunque nuestra primera reacción sea negativa, si queremos seguir causando una buena impresión, tenemos que hacer el esfuerzo por mostrarnos dispuestos a cumplir con lo que se requiere de nosotros. Esto no quiere decir que tengamos que aceptar siempre hacer algo que no queremos hacer, pero incluso si al final nos negamossaldremos mejor parados si nuestra primera respuesta no es la indignación.

Si de verdad no puedes hacer aquello que te pide tu jefe o tu pareja, habla con ellos para que cambien de opinión, pero nunca des un “no” como respuesta inmediata e inalterable. Esto cargará sobre tus espaldas una imagen muy negativa.

2. Muestra respeto

Según explica Krauss, aunque no nos demos cuenta, la manera en que nos comunicamos con las personas que nos rodean es muy indicativa de cuánto las valoramos. Si quieres causar una buena impresión en el trabajo, trata a tus compañeros con respeto, escuchando y valorando sus ideas y preservando su dignidad y privacidad. En casa ocurre algo parecido: para que tu pareja no cambie su opinión sobre ti debes escucharla y dejar que exprese sus ideas y preferencias.

En el trabajo no sólo debemos mostrarnos respetuosos con el jefe: si no somos educados con el resto de compañeros también los que mandan tendrán una mala impresión de nosotros.

3. Sé receptivo a las nuevas ideas

Estar dispuesto a considerar el punto de vista de otra persona, incluso si es diametralmente opuesto al tuyo, ayuda a que ésta te considere justo, ecuánime y maduro. El rechazo no argumentado de las ideas que te proponen se ve como algo profundamente infantil, pues es una de las cosas quedistinguen a los niños.

Aunque tengas una mala racha, trata de ser lo más positivo posible o, al menos, intenta disimular tus enfados

En ocasiones, un compañero de trabajo, tu jefe o tu pareja puede sugerirte una idea ridícula, que de inmediato consideras inviable. Pero deberías pensar que quizás estás equivocado o, al menos, que la otra persona valorará como algo negativo que ni siquiera estés dispusto aconsiderarsus propuestas.

4. Haz todo lo posible por ser positivo

Ser un cascarrabias tiene muchos riesgos. Al fin y al cabo, a nadie le gusta estar rodeado de gente que está todo el día medio enfadada y que no para de quejarse. Aunque tengas una mala racha, trata de ser lo más positivo posible o, al menos, intenta disimular tus enfados. Tener un aspecto agradable, y no ser gruñón, es la mejor señal hacia el mundo exterior de que eres una buena persona (aunque no seas mejor o peor que el resto).

Todo el mundo puedepronunciar un exabrupto en un momento dado, pero en general la gente que nos rodea se formará una opinión de nosotros en función de nuestra actitud diaria, y esta en conjunto debe ser agradable. Si no, tendremos problemas

5. Piensa que el mundo no gira a tu alrededor

Todos tenemos una pequeña dosis de narcisismo, que no es mala, pero no podemos estar siempre pensando en nosotros mismos. Las personas que no se preocupan lo más mínimo de aquellos que le rodean, o al menos no muestran esta preocupación, parecen egoístas, y no hay nadie que cause peor impresión que un egoísta.

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