LAS PALABRAS QUE INFLUYEN A LOS PODEROSOS

¿Qué suele leer la gente más exitosa en la vida antes de irse a dormir? No son libros...

Analizamos lo que suelen leer las personas que llegan lejos en la vida antes de apagar la luz de su dormitorio. ¿Ficción o ensayo? Hay para todos

Foto: El fundador de Microsoft Bill Gates no perdona su hora diaria de lectura. (Efe/Jean-Christophe Bott)
El fundador de Microsoft Bill Gates no perdona su hora diaria de lectura. (Efe/Jean-Christophe Bott)

El apremiante frenetismo de los tiempos modernos ha resultado particularmente dañino para los hábitos de lectura de gran parte de españoles, que tan sólo se sorprenden a sí mismos con un libro entre las manos en vacaciones o en contados ratos muertos de los fines de semana. El transporte público es un buen lugar para aquellos que quieren disponer de un poco de tiempo para la lectura, pero también, el dormitorio, sobre todo antes de entregarnos a los brazos de Morfeo.

Los beneficios de la lectura son muchos y variados, y abarcan desde la relajación después de una jornada estresante a la mejora de tu capacidad cognitiva, pasando por el aumento de tu empatía hacia los demás o la ralentización del declive cognitivo, como han señalado diferentes estudios. Sin embargo, la mejor razón para leer es, probablemente, el gran placer estético y emocional que de ello se obtiene.

Cada persona tiene sus preferencias, y hay quien prefiere reservar para la noche un buen libro de ficción que le permita evadirse momentáneamente de sus problemas y conciliar el sueño fantaseando con lugares lejanos. Otros utilizan los restos del día, como reza el título de la novela de Kazuo Isihiguro, para preparar las actividades del día siguiente y evitar el agobio matinal.

Recientemente, Business Insider recogía las costumbres de lectura de algunas de las figuras más relevantes del mundo de la empresa y la política estadounidenses, y se pueden extraer interesantes conclusiones de los mismos. Para empezar, que el libro ha perdido su hegemonía en el dormitorio. Si en el pasado era habitual que el político de turno pasase la velada sentado en su gabinete, leyendo y escribiendo, ahora los periódicos e internet parecen haber ocupado su lugar. No obstante, aún hay quien confía en que los viejos libros les proporcionarán la sabiduría que necesitan para prosperar en sus difíciles tareas.

Al otro lado del espectro se encuentran aquellos incapaces de desconectar de su rutina, y que introducen el teléfono de móvil de turno entre ellos y sus parejas. Es un conocimiento más superficial, como probablemente, superficial será su sueño si estrujan hasta el último segundo del día para chequear sus aparatos, una de las variantes más peligosas del FOMO. A continuación, analizamos cada una de estas costumbres para averiguar de qué manera sus costumbres pueden mejorar nuestra propia vida.

  • Trabajar antes de dormir

El presidente estadounidense Barack Obama se relaja cada noche de la mano de The Daily Show, el satírico programa político de la cadena Comedy Central presentado por Jon Stewart, antes de sumergirse en artículos, resúmenes y documentos de inteligencia relacionados con su trabajo. Como explicábamos recientemente, Obama es “un búho nocturno” que se activa durante las últimas horas del día y que, por ello mismo, es capaz de concentrarse a ultimísima hora. No intente hacer lo mismo si a partir de las diez de la noche comienza a sentir cómo tiene cada vez menos energía.

  • Sólo “libros reales”

Esta es la preferencia de la periodista Arianna Huffington, que parece haber leído alguno de los artículos publicados en su propio periódico que recuerdan que el uso de tablets, ebooks u otros aparatos electrónicos durante los últimos compases del día puede acabar desvelándonos. Por eso, la fundadora de The Huffington Post anima a leer sólo “libros reales” (es decir, de papel).

  • Aunque llegues a tu casa a las cinco de la mañana, lee una hora

Esa parece ser la filosofía del magnate de Microsoft Bill Gates, que afirmó a The Seattle Times que, independientemente de la hora a la que se meta en la cama, siempre lee durante una hora, ya que es parte insoslayable de su proceso de conciliación del sueño. Sus preferencias, eso sí, son muy poco evasivas: le gusta leer sobre matemáticas, ciencia y medicina, sus otras pasiones.

  • Unas risas en Twitter

Muchos estarán en desacuerdo con que los tweets se consideren lectura, pero quizá para un humorista como Rob Delaney, uno de los grandes tuiteros del planeta con más de un millón de seguidores, no sea más que otra manera de llevarse el trabajo a casa. “Me interesa divertirme antes de irme a la cama, así que espero poder leer algún chiste de pedos”, explicó a The Wire

  • Grandes pensadores

De un lado a otro del espectro, de los chistes de pedos a la Teoría de las Ideas de Platón. John Carney, de la CNBC, se declara un obseso de la filosofía clásica, a la que recurre cada noche, excepto los domingos, cuando dedica las últimas horas del día a ver series como Homeland o The Walking Dead.

  • Leer para tus hijos

Una interesante variante que quizá no te convierta en una persona más culta (o quizá sí, ¿por qué no?), pero servirá para reforzar los lazos con tus hijos. Es el caso del CEO de American Online Tim Armstrong, que lo primero que hace tras volver a casa del trabajo es meterse en la habitación de sus dos hijas y leerles un cuento… O dos, o tres, como reconoce el fundador de Patch Media.

  • Dormir abrazado al móvil

El presentador de la cadena Fox Shepard Smith asegura que antes de dormir no hay nada como darle otro repaso a los medios. Los psicólogos jamás recomendarían el método de Smith, que se asegura de que no ha ocurrido nada que le pueda sacar de la cama antes de cerrar los ojos. Como él reconocía, “duermo con mi Samsung Galaxy en la cama”. Dudamos que descanse correctamente, tanto por la ansiedad que genera estar pendiente de los aparatos electrónicos como por los problemas de sueño que produce la luz que de ellos emana.

  • 40 páginas: ni una más, ni una menos

La dieta que Gary Whitehill, fundador de Entrepeneur Week, sigue en el dormitorio es la de unas estrictas 40 páginas en el libro que esté leyendo, acompañadas por un vistazo a Flipboard, la aplicación que sirve para agregar noticias de diversas fuentes digitales.

  • Revistas en el iPad

Dime tu edad y te diré cómo lees, parece sugerir la tendencia entre estos expertos. Mientras que los mayores son más clásicos, y suelen preferir los libros físicos, los más jóvenes suelen ser incondicionales de las tablets. Es lo que ocurre con Alex Karpovsky, conocido sobre todo por aparecer en la serie de la HBO Girls, que siente una gran debilidad sobre los artículos pseudo-narrativos, como por ejemplo el que trataba “sobre ese tío que se perdió en el mar”, y que reconocía que le había tenido en vela una o dos noches.

Alma, Corazón, Vida

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