EXISTE UN CLUB DE QUIENES HAN MANTENIDO RELACIONES A MÁS DE 1.609 METROS DE ATITUD

Sexo a bordo: una compañía aérea ofrece un vuelo especial para amantes

Practicar sexo en un avión es una de las fantasías sexuales más frecuentes, aunque de las menos alcanzadas dadas las complicaciones que conllevan la estrechez de

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Sexo a bordo: una compañía aérea ofrece un vuelo especial para amantes
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    Practicar sexo en un avión es una de las fantasías sexuales más frecuentes, aunque de las menos alcanzadas dadas las complicaciones que conllevan la estrechez de la cabina y la presencia impaciente frente a la puerta del baño de otros pasajeros. Pero ahora una aerolínea holandesa ha decidido ponérselo fácil a quienes quieren elevar sus fantasías a realidad fletando vuelos especialmente preparados para amantes.

    Y es que el coqueteo a bordo (y, si se puede, el ‘algo más’) es una práctica más común de lo que se cree, como demostraba una reciente encuesta del portal Skyscanner que desvelaba que el 45% de sus mil participantes había flirteado alguna vez a bordo de un avión.

    La idea surge de un club de lo más exclusivo, cuyos miembros han accedido a él porque han tenido el honor de practicar sexo a más de una milla de altura (unos 1.609 metros). Se llama Mile Hight Club (MHC, El Club de las Mil millas del Altura) y fue fundado en 1916 por Lawrence Sperry, que inició esta saludable costumbre con su mujer en un avión mientras probaban un rudimentario piloto automático inventado por él mismo, con la mala suerte de que terminaron estrellándose (sin sufrir daños) en la bahía de Nueva York.

    Desde entonces la aviación ha evolucionado notablemente y el sexo en la cabina o en el baño  ha seguido siendo tan morboso como incómodo. De hecho, más de un affaire de altura ha saltado al papel couché causando un gran escándalo, como el de Richard Branson, el de Ralph Fiennes (que intentó seducir a una azafata) o la reciente historia del piloto y la azafata despedidos por montárselo en la cabina.

    Quizá sea precisamente eso, el morbo de lo prohibido, lo que convierte la aventura sexual durante el vuelo en algo excitante a pesar de las dificultades. Afortunadamente para quienes tienen la libido muy alta, la incomodidad y las estrecheces pueden ser superadas gracias a una guía que alguien se ha molestado en dibujar para hacer más fáciles las relaciones sexuales en el avión, tanto en los asientos como en los baños.

    Sin necesidad de recurrir a ella, los hombres (porque la oferta es sólo para varones) que estén dispuestos a pagar el precio (que no se ha hecho público) de tan excitante travesía podrán disfrutar cómodamente de sus sesiones de sexo en el aire gracias a la nueva oferta de la línea aérea holandesa, que ha fletado una aeronave de 50 plazas pensadas exclusivamente para mantener relaciones sexuales.

    Según algunos de los miembros del MHC practicar sexo a más de 1.600 metros de altitud es mejor de lo normal porque la baja presión atmosférica de la nave incrementa la intensidad del orgasmo, aunque la presurización actual de las cabinas no parece ayudar a provocar ese efecto. Por otro lado, hay quien defiende que lo más estimulante es la vibración de la máquina, pero parece ser que lo que más excita a quienes practican sexo en un avión es el morbo de hacerlo precisamente ahí y el riesgo de ser descubiertos.

    Alma, Corazón, Vida
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