A medida que pasa el tiempo los teléfonos inteligentes se están volviendo cada vez más sofisticados. Además de llamar por teléfono, estos dispositivos son capaces de hacer fotos de gran calidad, grabar vídeos, notas de audio, acceder a internet o enviar correos. Pero todo tiene un precio. Y es que estas prestaciones conllevan un gran consumo energético. Por lo que sus baterías terminan muriendo al poco tiempo.

Actualmente, estamos siendo testigos de una lucha encarnizada entre los grandes fabricantes por mejorar sus pantallas, el procesador o el almacenamiento. Sin embargo, la pila sigue siendo la asignatura pendiente de la mayoría de modelos. A partir de los dos años aproximadamente, este componente comienza a rendir menos y necesita más cargas. En ocasiones no dura ni un día, dependiendo de las aplicaciones que tenga abiertas el usuario.

Según José Ygnacio Pastor, catedrático en Ciencias Materiales de la UPM, "el problema es que el desarrollo de las baterías va mucho más lento que el de los teléfonos".

Y lo cierto es que no anda desencaminado. Si bien los teléfonos son cada vez más finos, las baterías siguen ocupando gran parte de su cuerpo.

Las opciones que tienen los fabricantes en este sentido son: crear un dispositivo más grueso donde quepa una pila a la altura de las circunstancias, desarrollar una nueva ultrafina o buscar energías alternativas. Y es precisamente en esto último donde se está haciendo más hincapié.

La startup SunPartner es una de las muchas que ya está apostando por cargar el teléfono gracias a la luz del sol. Esta compañía ha creado un panel transparente que se coloca en la pantalla y capta la luz solar, transformándola en energía. La forma en la que lo hace es mediante una delgada película de células solares.

Según Ignacio Despujol, ingeniero de telecomunicación, "esta tecnología es capaz de aportar un 20% extra de vida al teléfono, el problema es que suele requerir mucho tiempo de carga".

"Actualmente están consiguiendo que las células sean más eficientes en general. Y además, que las transparentes se vayan acercando un poco más a las normales".

Un ejemplo de estos avances lo tenemos en la startup Ubiquitous Energy, que está desarrollando una tecnología que permite que estas celdas solares solo absorban la luz infrarroja y ultravioleta, dejando pasar el resto.

Científicos de Cambridge también han aprovechado la gran superficie de las pantallas OLED modernas para instalar sobre ellas un sistema de generación de energía eléctrica fotovoltaica.

Lo novedoso del enfoque propuesto por estos investigadores y la empresa Ignis Innovation es que además de producir electricidad a partir de la luz solar lo hace aprovechando la propia luz emitida por la pantalla.

Una carga extra que no acabará definitivamente con los cargadores

Aquí en España, un grupo de investigación del ITMA, en Asturias, está trabajando en una tecnología que consiste en una pintura invisible capaz de captar la radiación solar para, a continuación, conducir esa energía hacia los bordes de la propia pantalla donde pequeñas celdas solares serán las encargadas de transformar la luz del sol en electricidad.

Lo novedoso del enfoque propuesto por Ignis Innovation es que además de producir electricidad a partir de la luz solar, lo hace aprovechando la propia luz emitida por la pantallaSegún ha explicado a Teknautas uno de sus investigadores, Amador Menéndez, "con esta tecnología logramos ocultar las células solares en el borde de la pantalla ya que no son del todo transparentes. La pintura recoge la luz y la reenvía a los extremos. La ventaja de esto es que no pierdes calidad visual".

"El principal problema -añade- es la falta de financiación. Tienes que encontrar inversores a los que les guste la idea, y es difícil".

De cualquier forma, este tipo de tecnología no está pensada para usarse como fuente de carga principal, sino como alternativa a la carga por corriente eléctrica. Por lo que no parece que vaya a acabar definitivamente con el cargador. O por lo menos de momento.

"Otra cosa es que las grandes marcas lo apuesten todo a esta alternativa", ha añadido Menéndez.

Lo cierto es que ya hay fabricantes que están dando pequeños pasos en esta dirección, como por ejemplo Samsung con su modelo Crest Solar. Algunos rumores sobre Apple apuntan a un iPhone 6 que se podrá recargar con energía solar y también están proliferando cada vez más accesorios como cargadores solares portátiles.

"Las tecnológicas son muy escrupulosas con lo que añaden al teléfono. Y un panel solar es muy pesado para el peso total de un móvil. Aunque hay alternativas", ha explicado Aristóteles Cañero, decano del Colegio de Ingenieros de Telecomunicación de Valencia.

"Técnicamente es posible pero la tendencia cada vez más es hacer los dispositivos más estrechos y esto lo empeoraría".

En cualquier caso, la última palabra la tienen los fabricantes.