La Presidencia de Egipto considera que el país se halla en "guerra contra el terrorismo" y acusó a los manifestantes islamistas que piden la restitución del depuesto presidente Mohamed Mursi de "fuerzas extremistas".

En una comparecencia ante la prensa, el asesor presidencial para Asuntos Políticos, Mustafa Higazi, aseguró que el pueblo egipcio salió a las calles para levantarse contra el "fascismo teocrático" de los Hermanos Musulmanes y aseguró que fueron los líderes de este grupo quienes impidieron un arreglo negociado a la crisis. 

"Hablamos de un Estado y de un pueblo que están sufriendo un ataque, una guerra de desgaste por parte de fuerzas extremistas que solo pueden ser calificadas como terroristas", señaló Higazi, antes de aludir a la actividad de grupos "yihadistas" en la península del Sinaí como la prueba de esa conexión con el terrorismo.

Para el asesor presidencial, las acampadas islamistas de Rabea al Adauiya y Al Nahda en El Cairo -que fueron desmanteladas por la fuerza el pasado miércoles- "no pueden ser descritas como pacíficas, ya que en ellas se cometieron torturas, asesinato de civiles, incitación a la violencia...".

Según Higazi, las nuevas autoridades surgidas del golpe de Estado del pasado 3 de julio intentaron llegar a una solución pacífica con los Hermanos Musulmanes, pero la "testarudez" de estos hizo imposible llegar a un arreglo. Por todo ello, aseguró que los sucesos en el país no pueden considerarse "diferencias políticas", aunque insistió en que los egipcios "nunca han estado más unidos" y en que el Estado "ganará esta batalla y fundará un Estado democrático civil".

Estudian la ilegalización de los Hermanos Mulsulmanes

El Gobierno egipcio estudia disolver la cofradía de los Hermanos Musulmanes, tras los disturbios de los últimos días en el país, informó hoy el portavoz del Consejo de Ministros, Sherif Shauqi. En una rueda de prensa en El Cairo, Shauqi explicó que el Ejecutivo analiza adoptar esta medida "a través de medios jurídicos".

La Hermandad Musulmana, que fue fundada en 1928 por Hasan el Bana, fue ilegalizada ya en 1954 por Gamal Abdel Naser, aunque tras la revolución que depuso a Hosni Mubarak en 2011 quedó en una situación alegal que todavía mantenía.

En declaraciones a la prensa tras la comparecencia de su portavoz, el primer ministro del Gobierno provisional, Hazem al Beblaui, llamó a la reconciliación de los egipcios, aunque cerró esa puerta a "quienes tengan las manos manchadas de sangre" y a quienes "hayan levantado sus armas contra el Estado o contra los ciudadanos". Asimismo, aseguró que su Ejecutivo está intentando "allanar el camino hacia la democracia, con una Constitución de consenso y una ley electoral transparente".

El primer ministro destacó que los últimos enfrentamientos registrados el viernes -que causaron al menos 173 muertos, según el Gobierno- se produjeron entre "vecinos y manifestantes", y no por la acción de las fuerzas de seguridad. Por último, reiteró que su Ejecutivo apuesta por una solución pacífica a la crisis egipcia, y que la intervención de las fuerzas de seguridad debe ser solo "el último recurso"