Divina Pastora fuerza la intervención de Cisne Aseguradora a los cinco meses de adquirirla

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, informó ayer que la compañía Cisne Aseguradora, adquirida el
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    La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, informó ayer que la compañía Cisne Aseguradora, adquirida el pasado mes de julio por la mutualidad Divina Pastora, se encuentra en causa de disolución. A fin de salvaguardar los derechos de los asegurados y beneficiarios ha nombrado como administrador provisional al economista y censor jurado de cuentas Alejandro Sánchez-Rico Brunet.

     

    Esta medida, que afecta a más de 85.000 asegurados sólo en los ramos de salud, decesos y defensa jurídica, a los que se suma otro importante número de asegurados por pólizas colectivas de accidentes, se produce tras las quejas recibidas ante el órgano de control por los afectados, e incluso por los propios gestores de Divina Pastora, contrariados con esta compra tras conocer la situación patrimonial de Cisne, desvelada en la resolución final de un acta de inspección que les fue entregada el pasado 25 de noviembre.  

     

    El hecho de que el nuevo accionista de Cisne Aseguradora, con su forma de actuar, haya forzado la intervención de la entidad, crea una situación inédita y desvela la precipitación de la compra, por adelantarse a otros competidores. También pone de manifiesto la falta de “due diligence”, es decir,  de la diligencia debida en este tipo de procesos de compras. De momento, Divina Pastora ha informado que celebrará una junta de accionistas de Cisne en enero, a la vez que garantiza la cobertura de los servicios sanitarios de los asegurados de Cisne, sin especificar precio.

     

    Una de las primeras medidas adoptadas tras la compra fue anunciar incrementos de precios, junto al despido de toda la red territorial y el equipo ejecutivo de la entidad. Alrededor de 50 empleados de los 142 en nómina abandonaron Cisne durante las primeras semanas. “El nuevo dueño ha provocado el despido masivo de toda la red comercial de forma macabra a las 11,45 horas del viernes 19 de septiembre”, cuenta en un correo electrónico, un ex director provincial de Cisne. 

        

    La situación es delicada. Hace unas semanas, el propio Ricardo Lozano, director general de Seguros, expresaba a este diario que intuían problemas. De paso, confirmaba las pérdidas que figuraban en el acta de inspección, que pasaban de unas declaradas en 2007 de 2.492.760 euros, a 14 millones de euros, aunque con matices. Ni para los anteriores gestores de Cisne, ni para sus propietarios, cuadran las cuentas. En juego está la credibilidad de los dos anteriores accionistas mayoritarios, la aseguradora Santa Lucía, que controlaba el 47,18%, y la sociedad Tiruvan, de Francisco Escalonilla, anterior presidente de Cisne.  

     

     

    Actuaciones de dudosa responsabilidad

     

    Hace unos días, Armando Nieto, presidente y director general de Divina Pastora, cargos que heredó de su padre, manifestaba en una carta enviada a sus empleados las pérdidas de Cisne destacadas por la inspección, a la vez que realizaba graves acusaciones: “Hemos tenido que cancelar numerosos productos de seguro que sólo generaban pérdidas; hemos observado cómo decenas de integrantes de la red de ventas trabajaban de forma presuntamente irregular; hemos verificado cómo cientos de pólizas de este año se confeccionaron presuntamente con la guía telefónica; nos hemos encontrado con créditos de cuantías enormes totalmente dispuestos y no contabilizados; con transferencias de dudosa legalidad; con presuntas falsedades en documentos mercantiles; etc.

     

    Frente a estas acusaciones, el anterior equipo directivo de Cisne deja claro que nada se han llevado de la compañía, como reconoció el propio Armando Nieto al anterior director general. Además, disienten de lo expuesto en su carta, un alegato justificativo de una pésima decisión. Por el contrario, las actuaciones de dudosa responsabilidad salpican de lleno a los gestores de Divina Pastora, una mutualidad con sede en Valencia, blindada en beneficio de su actual presidente, Armando Nieto, que se suele trasladar en un avión privado, así como sus familiares y amigos, que copan los principales cargos de la entidad.  

     

    Este diario ha podido comprobar cómo en una comunicación personalizada, Divina Pastora falsificó la firma de una de sus ejecutivas, como evidenció la propia afectada. Además, tiene constancia de la disposición de Divina Pastora a no respetar los compromisos adquiridos por los anteriores gestores de Cisne mediante contratos mercantiles.      

     

    Según se puede leer en un chat sectorial del grupo de corredores E 2000, las presuntas situaciones anómalas en las que se encuentra implicada Divina Pastora, por las decisiones de su presidente y director general, deberían constituir motivos suficientes para que la DGSFP extremara las cautelas y comprobara distintas actuaciones, como algunos movimientos de capital que esta mutualidad ha venido llevando a cabo, y que podrían tener beneficiarios distintos a los propios mutualistas. Tras la disolución de la gestora Gesmutual, S.A., que llegó a tener un patrimonio de 44 millones de euros, y en la que Armando Nieto figuraba como liquidador el 26 de diciembre de 2007, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil, esos fondos fueron traspasados al banco suizo UBS, donde probablemente generaron comisiones y donde curiosamente trabaja la esposa de Nieto.