El sistema de subasta de enero se prestaba a la especulación, según expertos

Nadal rectifica y pone coto a la especulación de la anterior subasta de renovables

El nuevo ministro de Energía anunció esta semana en el Congreso que llevará a cabo "controles generales" a través de petición de garantías para saber que lo adjudicado será realizado

Foto: El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal. (EFE)
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal. (EFE)

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, anunció esta semana en el Congreso de los Diputados que abrirá un proceso de subasta para adjudicar 3.000 MW de energía renovable. En su comparecencia, el ministro advirtió de que se llevarán a cabo unos "controles generales" a los proyectos que se presenten a estas subastas, a través de garantías, para que, una vez sean adjudicados, "sepamos que van a ser realizados". Desde el propio ministerio, se explica que "se introducirán, entre otras medidas, hitos intermedios y avales para asegurar que los proyectos adjudicados efectivamente terminan ejecutándose".

Con esta matización, el ministro podría buscar evitar los errores que se cometieron en la anterior subasta de energía renovable que se celebró en enero, con Alberto Nadal aún ejerciendo como secretario de Estado de Energía. El desenlace de la subasta de enero tuvo algunas características peculiares. De los 500 MW de energía eólica por los que se pujó, dos pequeños grupos maños se hicieron con 402MW, dejando fuera de la puja a los gigantes del sector como Iberdrola, Gamesa o Enel, entre otros. Lo más curioso es que Forestalia y Grupo Jorge, firmas de los hermanos Samper, empresarios dedicados históricamente al negocio cárnico, consiguieron ganar la subasta sin prima pública alguna, a precio de mercado.

Casi un año después, los proyectos están aún sin iniciarse. Forestalia, que consiguió 300MW de eólica, asegura que dentro de pocas semanas espera cerrar un acuerdo con un socio internacional conocedor del sector renovable que aporte un porcentaje importante del capital y sea partícipe del proyecto, aunque señalan que mantendrán la mayoría accionarial. Los 102MW que obtuvo Grupo Jorge tampoco han arrancado la construcción. Dicen que a finales del año que viene esperan iniciarla. Los plazos son importantes: en el pliego de condiciones al que se comprometieron, está que antes de 2020 tienen que tener sus parques eólicos funcionando.

¿Para qué pujar sin prima?

¿Qué lleva a una empresa a comprometerse con una serie de condicionantes de una subasta si ofrece hacerlo sin prima, a precio de libre mercado? Existen varias explicaciones. Algunos apuntan a que si hay empresarios interesados en invertir en energías renovables, lo harán dentro de una subasta para no dar opción a que la competencia haga sus proyectos con una prima estatal.

Sin embargo, otros, como Javier García Breva, presidente de N2E y asesor de políticas energéticas, creen que el sistema de la subasta de enero, la primera tras la moratoria verde establecida en 2012, se presta a la especulación. "Si tú puedes presentarse sin avales y garantías financieras, hay quien puede intentar ganar la subasta para después especular e intentar vender al mejor postor esa adjudicación". El gran triunfador, Forestalia, dice no tener intención de vender. Sin embargo, confirma que tiene derecho a hacerlo.

Pero el diseño de la subasta abre la puerta a otro tipo de especulación: fuentes del sector explican que se van adjudicando diferentes paquetes y finalmente se prima a todos con el precio de puja de la que ha sido más alta. Por ello, algunos pueden tener la tentación de ofrecer prima cero en algunos paquetes con la esperanza de que otros se adjudiquen con una prima superior que sea después la que prevalezca para todos. El Ministerio de Energía confirma que la sistemática de la nueva subasta, cuyas reglas aún no se han publicado, será otra vez marginalista en cuanto a la asignación de la retribución. El sistema, dice Energía, está en línea con lo que está proponiendo la Comisión Europea. En esta ocasión, podrán concurrir en competencia competitiva todas las tecnologías, mientras que en enero solo se subastó energía eólica y biomasa.

Discrepancias de cumplimiento

Estos problemas, que el sector puso en conocimiento de Álvaro Nadal antes de anunciarse esta nueva subasta, pueden ser los que hayan hecho que el ministro haya reaccionado y remarcado los controles. Además de evitar la especulación, al ministro le apremia el tiempo, ya que en 2020 España se ha comprometido a producir un 20% de energía a través de fuentes renovables. De ahí la importancia de tener certidumbre en que los megavatios adjudicados acaben funcionando con la menor demora posible.

Fuente: Agencia Europea de Medioambiente.
Fuente: Agencia Europea de Medioambiente.

El propio Nadal señaló esta semana en sede parlamentaria que España va muy adelantada en su objetivo de cumplimiento con Bruselas, con un 17,3% en 2014 en el peso de tecnologías verdes sobre el consumo final de energía, frente al 12,1% previsto. No obstante, algunos expertos ven en estas subastas un gesto de cara a la galería para intentar apaciguar los ánimos de los socios comunitarios. El porcentaje de renovables que muestra España es distinto del que refleja la Agencia Europea de Medio Ambiente. Mientras desde el Ministerio de Energía sostienen que en 2014 se alcanzó un 17,3% de consumo de energías renovables sobre el consumo final de energía, la Agencia Europea para el Medio Ambiente registra un 16% para ese año, lo que supone más de un punto de diferencia.

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