Crisis de precios: la gasolinera más cara de España cobra hasta un 25% más que la más barata

El precio de la gasolina vuelve a estar por las nubes. Esta semana se ha igualado el máximo que marcó el 20 de enero, al venderse
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Crisis de precios: la gasolinera más cara de España cobra hasta un 25% más que la más barata

El precio de la gasolina vuelve a estar por las nubes. Esta semana se ha igualado el máximo que marcó el 20 de enero, al venderse a una media de 1,285 euros por litro. Esto se traduce en un encarecimiento del 1,18% frente a los 1,271 euros a los que se vendía de media hace siete días. El gasóleo, por su parte se encuentra ahora en 1,248 euros, a 8 céntimos del récord fijado en el verano 2008.

Con estos precios, llenar el depósito de gasolina de un coche (50 litros de media) cuesta ahora 64,25 euros, cerca de 9 euros más que hace un año. En el caso del gasóleo, el precio ascendería a 62, euros, un 24% más de lo que se pagaba hace un año.  Unos incrementos nada despreciables para el bolsillo de muchos españoles dada la situación económica y el elevado desempleo existente en el país.

¿Dónde se puede repostar más barato?

Tras este nuevo repunte, las gasolineras vuelven a estar bajo el escrutinio público ante las notables diferencias que existen a la hora de llenar el depósito no sólo entre las estaciones de diferentes ciudades, sino entre las de una misma localidad.

Dentro de la Península - dejamos fuera las Islas Canarias porque no hay IVA- y teniendo en cuenta el precio del Gasóleo A, el más habitual dado que  supone cerca del 80% del consumo total de carburantes en España, la gasolinera con los precios más baratos se encuentra en Huesca (Campsa), en la localidad de Tamarite de Litera. Allí, el precio de venta al público se sitúa en 1,053 euros el litro.

Algo más de 26 céntimos más barata que la más cara de España, situada en Cádiz (BP La Bahía). Allí, en Chiclana de la Frontera, donde el litro cuesta 1,313 euros. O lo que es lo mismo, es un 25% más cara. Si llenáramos el depósito en la primera  nos ahorraríamos 13 euros en cada repostaje. Los datos corresponden al Ministerio de Industria y Turismo que en su página web permite realizar una búsqueda bastante exhaustiva de las gasolineras más económicas en función del tipo de carburante utilizado y la provincia, entre otros parámetros.

Según los datos de su amplia base de datos, con fecha de 24 de febrero de 2011, Madrid y Barcelona también cuentan con algunas de las estaciones de servicios más caras de España. En la capital, los usuarios que llena su depósito en el kilómetro 11 de Carretera de la Coruña lo hacen a 1,304 euros el litro, diez céntimos más caro que en la calle Arturo Duperier de Valdemoro. Algo parecido sucede en Barcelona, donde la diferencia entre la gasolinera más barata (en Malla) y la más cara (Sant Frutos de Bages) supera los 16 céntimos.

¿Qué se esconde detrás de esta subida?

Pero, ¿por qué sube el precio de la gasolina?. A diferencia de lo que puede pensarse, la fuerte escalada de precios que está experimentando el petróleo en las últimas semanas como consecuencia de las revueltas en Oriente Medio, no tiene relación directa con la evolución de la gasolina. Según explican desde la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), la formación del precio de los carburantes depende de tres factores: el coste del carburante (gasóleo o gasolina) en el mercado internacional, los impuestos y otros costes como almacenamiento, transporte, mantenimiento de reservas estratégicas, comercialización, gastos financieros, etc.

El componente de mayor peso en el precio final de los carburantes son los impuestos. Desde julio de 2008 hasta el día de hoy se han producido dos modificaciones en la imposición de los carburantes que impactan en los precios finales. En junio de 2009 se produjo un aumento de los Impuestos Especiales (II.EE.) de la gasolina y del gasóleo: 2,9 cts€/litro. A dicho aumento, hay que calcularle el impacto del IVA, en aquel momento, que era el 16%. El resultado final fue de un aumento de 3,4 cts€/litro. Por otro lado, a partir de julio de 2010, subió el IVA del 16% al 18%.

A pesar del incremento de los precios en España, los carburantes continúan de media más baratos que en la Europa de los 27 y de la de los 17, o zona del euro. La razón reside, precisamente, en el peso de los impuestos, que representan prácticamente la mitad del precio de estos combustibles.

Por otro lado, los precios de los carburantes dependen de las cotizaciones de la gasolina y gasóleo en los mercados al por mayor del Mediterráneo y del Norte de Europa, todos ellos en dólares. De ahí que también ejerza una influencia importante el tipo de cambio entre el euro y el dólar ya que incide en los precios finales. En julio de 2008 el cambio llegó a 1,6 dólares. Ahora está al borde de los ,138 dólares por euro.