Hay debate, pero la última palabra será del presidente. El futuro de Karim Benzema no está nada claro. El jugador recientemente declaró querer seguir en el Real Madrid. Cuenta con una propuesta del PSG, pero su prioridad, eso es cierto, siempre ha sido seguir por el Bernabéu. El problema en este caso no está tanto la opinión del delantero -que lleva un año dando largas para su renovación-, sino en el propio club, en los criterios deportivos y también comerciales. Y es que en estos días los dirigentes del club blanco valoran lo que significaría el adiós de Benzema y la posible llegada de Luis Suárez. Y es que por la zona noble del estadio madridista creen que no hay sitio para los dos.
 
El delantero francés siempre ha sido un protegido de Florentino Pérez. Viajó hasta Lyon porque creía en su fútbol y su criterio fue decisivo para que Mourinho confiara en lo que inició siendo un ‘gato’ y terminó siendo un ‘tigre’. Siempre ha confiado en esa explosión, en que de una vez por todas demuestre que los que pensaban que era el nuevo Ronaldo estaban en lo cierto. Su frío carácter le ha jugado más de una mala pasada, pero la confianza del presidente sigue ahí, aunque en algunos momentos ha pasado por su mente la posibilidad de una operación que podría volver a colocar al Real Madrid en el punto de mira de la prensa internacional con la llegada de Luis Suárez.
 
Sin embargo, en esta ocasión algunos directivos y algún que otro informe técnico (no de Ancelotti) apuestan por un cambio. Muchos de los que se sientan en el palco del Bernabéu consideran que los números del francés no son los de un delantero centro del Real Madrid. La defensa, por lo menos en esta última temporada, es clara. Con Bale y Ronaldo en el equipo es complicado, en especial con el portugués que ha alcanzado los 50 tantos en la temporada. Benzema se ha quedado en 17 goles en Liga, jugando 37 partidos del campeonato, cantidad que no consideran suficiente.

Ancelotti le considera fundamental en su esquema, pero también le ha comentado a Florentino Pérez que, en caso de un cambio, sólo daría el 'ok' a la llegada de Luis Suárez. Entiende que es un fichaje de la entidad y que él no debe entorpecer esa maniobra que tiene de por medio aspectos deportivos y empresariales. Le gusta Benzema, pero también el uruguayo.

Cristiano y Benzemá, en un partido de la ChampionsCristiano y Benzemá, en un partido de la Champions

CR7 tiene mucho que decir en este fichaje

Hay una opinión que en todo este debate originado también tiene su peso: es la de Cristiano Ronaldo. El portugués es feliz con Benzema a su lado. Su visión de juego, la capacidad para generar espacios, el discreto carácter y el nulo egoísmo del ex del Lyon, facilita mucho ese apetito sin fin de CR7. Se siente cómodo a su lado, algo que está por ver si en el camino aparece un auténtico devorador de goles como es Luis Suárez.
 
La afición no está con el francés. Quedó demostrado en la final de Lisboa, pero en esta ocasión su frío carácter juega a su favor. “Si pitaron a Zidane, cómo no me van a pitar a mí”, ha declarado el delantero en más de una ocasión. El delantero no da mucha importancia a la censura del público o, por lo menos, ha aprendido a convivir con ello sin que le altere lo más mínimo su manera de comportarse sobre el terreno de juego.
 
Ante este panorama, la palabra de Florentino Pérez será decisiva. El gesto de ofrecer la renovación da a entender que la intención es continuar contando con Benzema, pero hay dudas, las que genera la ausencia de respuesta definitiva del delantero. Luis Suárez está a la espera de acontecimientos.