Arsene Wenger sueña en blanco. El técnico francés vislumbra la posibilidad de volver a conquistar un título una década después. La plantilla actual le convence, pero cree que necesita un salto de calidad. Busca un sustituto para el polaco Szczesny y un punta que pueda aportar goles y trabajo y que ayude a los Walcott, Giroud... El galo sueña con la posibilidad de vestir de gunner a Iker Casillas y a Álvaro Morata, pretendidos ambos el pasado verano y que finalmente no pudieron salir del Real Madrid.

Casillas busca su sitio dentro de este nuevo estado que le ha tocado vivir justo desde hace un año. No le gusta sentir que en cada partido debe pasar un examen, pero también es cierto que está plenamente mentalizado para seguir de esta manera hasta final de temporada. El Mundial está en juego, pero sabe que a poco que juegue, Del Bosque contará con él. Otra cosa muy diferente es lo que pueda pasar con la titularidad, que hasta antes de la lesión de Víctor Valdés ante Sudáfrica, apuntaba al azulgrana.

La situación que está atravesando Casillas, que no es otra que la de tener que pasar un examen constante, le está llevando a jugar más presionado y, por tanto, menos efectivo, le invita a pensar en soluciones que pueden terminar significando su adiós a la entidad madridista tras 23 años de estancia en el club blanco. El Real Madrid no se plantea una salida inmediata, pero los dirigentes madridistas también son conscientes de que un portero con su historial tiene que pasar un examen en cada partido que disputa y ver cómo no aparece en el campeonato de Liga.

El caso de Morata es diferente. Ancelotti sigue administrando las ocasiones con cuentagotas, tal y como quedó demostrado el pasado sábado en Pamplona cuando no apareció sobre el terreno de juego pese a que el equipo blanco tuvo el marcador en contra durante gran parte del partido ante Osasuna. Morata quiere jugar y su prioridad es hacerlo en el Real Madrid, pero si no llegan las oportunidades...

Lo curioso del caso de Morata es que son varios los equipos de la Premier y de la Serie A italiana los que estarían dispuestos a pujar por su fichaje o por su cesión. Incluso algunos españoles como el Villarreal y Getafe han preguntado por su situación, pero la respuesta no ha variado y José Ángel Sánchez ha repetido a todos lo mismo: "Morata no saldrá en el mercado de invierno".

Wenger llamó en verano y lo ha vuelto a hacer ahora, pero de momento, está descartada la salida del canterano. Así se lo han dicho a Juanma López, agente del jugador, en una reunión que tuvo lugar días atrás. Morata sigue trabajando como lo ha hecho hasta ahora, sin alterar su planteamiento los pocos minutos con los que está contando.

El técnico francés del Arsenal está convencido del potencial del delantero madridista. Cree que puede sacar de él a un nueve total por su fuerza y su capacidad de movimiento. Los dirigentes del Real Madrid ya le han comunicado a Wenger que no podrá cumplir con su sueño de verle en el Emirates, al menos hasta el verano.

La única opción para una posible salida, siempre se contempla una venta con opción de recompra y nunca un traspaso puro y duro, sería que la opción de fichar a Luis Suárez se abra en las próxima semanas. Objetivo para el próximo verano. El uruguayo, mientras, sigue marcando goles y llamando la atención de todos. A Florentino Pérez no se le ha escapado el potencial del delantero del Liverpool y ya está vigilante de lo que pueda suceder.