La industria del cine, y en especial una parte importante del indie, vive un conflicto permanente entre estrenar en salas de forma tradicional o aprovechar las ventajas del lanzamiento online o VOD (video on demand). Son muchos los éxitos que han combinado ambas formas de llegar a la audiencia. Ahora ha llegado el momento de que los estrenos en internet compitan en igualdad de condiciones en otra gran batalla: los Oscar. "El VOD ha sido visto hasta ahora como un contenedor para perdedores que no merecen un estreno en cines. Pero esto es una percepción no basada en normas del negocio”, afirma Jason Janego, uno de los directivos de Radius, la rama especializada en estrenos en VOD de los poderosos hermanos Weinstein.

Hace unos días llegó a las salas norteamericanas Lovelace, la biografía de la mítica Linda Lovelace, actriz porno protagonista del mayor éxito de toda la historia de este cine: Deep Throat (Garganta profunda, 1972). Radius, distribuidora del filme, la lanzará simultáneamente en cines y VOD, pero sus responsables quieren situar al filme en la carrera de los Oscar.

Lovelace es el clásico producto indie americano gestado al calor de las majors. Con un presupuesto de 10 millones de dólares, escaso pero importante, y un guion que logró atraer a actores como Amanda Seyfried, Peter Sarsgaard, James Franco, Chloë Sevigny y Sharon Stone, la película puede convertirse en un éxito.

La constante lluvia de estrenos ha hecho del patio de butacas un campo de batalla imposible de gestionar ya que los costes de distribución y promoción son elevados.La constante lluvia de estrenos ha hecho del patio de butacas un campo de batalla imposible de gestionar ya que los costes de distribución y promoción son elevados. Desde el pago de las copias a los traslados, pasando por los alquileres de algunos cines y los porcentajes de beneficio que se quedan algunas salas. Hace falta invertir mucho dinero para atraer al espectador al cine. Y esto no es terreno exclusivo de los grandes títulos.

"Los cines especializados son ahora unos 600 [los que proyectan cine no estrictamente comercial]. Se trata de un espacio potencialmente grande”, afirma Tom Quinn, el otro ejecutivo responsable de la distribuidora.

En su opinión, títulos como Lovelace o Despedida de soltera – otro de los grandes éxitos de la distribuidora el año pasado – tienen suficientes armas para generar atención mediática. La estrategia es estrenar en el suficiente número de salas para cubrir las principales ciudades del país, aquellas con masa suficiente para un cine menos comercial. El VOD simultáneo sirve para llegar al resto de espacios no cubiertos por las salas físicas. Se trata de maximizar los esfuerzos de comunicación para llegar al mayor número de espectadores posibles.

"En Despedida de soltera el casting dio el mismo apoyo a la película que si sólo se hubiera estrenado en cines. Se la trató igual que a un estreno masivo", indica Quinn. Radius la estrenó en 47 cines con una recaudación de 500.000 dólares. La cinta ganó mucho más dinero en su estreno en VOD: 4 millones. El presupuesto del filme fue 2,5 millones de dólares.

Lovelace se estrenó en el pasado festival de Sundance, donde cosechó críticas tímidas pero positivas. Los críticos más severos calificaron al filme de plano, pero destacaron a su casting. Radius adquirió los derechos durante la muestra. Aunque la crítica no apoyó el filme al 100%, el estreno combinado y el carisma de sus actores han atraído la atención de los medios y de la comunidad cinéfila. Todos han recordado el caso de El fraude (Arbitrage, en su título original), estrenada por Roadside Attractions, otra empresa que sigue el modelo de estrenos simultáneos. El fraude recaudó 7,5 millones de dólares en taquilla y 10 millones en VOD.

Radius aspira a poner Lovelace en la carrera de los Oscar y del resto de premios de la temporada. La empresa se ha esforzado en atraer a la comunidad de actores de Los Ángeles para arropar el filme y darle aspecto de candidato. Pero hay normas que seguir. La Academia exige estrenar primero en cines y no hay pero que valga de momento. Por ellos, estos filmes suelen estrenar de forma técnica en una sala una semana antes de su estreno oficial. En el caso de Lovelace, se escogió un cine en Encino (California).

Radius ya ha montado un pase especial con miembros del sindicato de actores. El pasado año, Roadside apostó fuerte con El fraude y, aunque no logró nominaciones a los Oscar, sí obtuvo otros galardones. Hace dos años la misma distribuidora consiguió que Margin Call fuera nominada al Oscar como mejor guion original.

Lovelace cuenta con Sharon Stone, como madre sufridora, y Amanda Seyfried, en el papel principal, que le ha valido las mejores críticas de su carrera. Rob Epstein, uno de sus directores, tiene ya dos Oscar por sus documentales (Common Threads y The Times of Harvey Milk) y el otro realizador, Jeffrey Friedman, ha sido varias veces nominado al Emmy.

El filme es otra oportunidad para que los nuevos distribuidores independientes hagan negocio más allá del sistema tradicional, cada vez menos pensado para absorber el cine intermedio: el que está entre el autor de prestigio y el blockbuster.