APRENDE A PRACTICARLO COMO ES DEBIDO

Siete falacias sobre el 'mindfulness', la filosofía que se ha puesto de moda

El 'mindfulness' consiste en prestar atención de forma consciente al momento presente, pero hay muchas personas que se equivocan al intentar practicarlo

Foto: El 'mindfulness' puede practicarse en todo momento y lugar. (iStock)
El 'mindfulness' puede practicarse en todo momento y lugar. (iStock)

En una sociedad frenética, en la que cada vez actuamos con más celeridad, no es de extrañar que surjan movimientos para reivindicar justo lo contrario: que sólo seremos felices si echamos el freno y sabemos disfrutar del momento presente.

El concepto de mindfulness es una creación moderna que se empezó a utilizar hace 30 años para dar cabida a ciertos pensamientos budistas, dejando al margen su contenido religioso. Como explicó el psicólogo Francisco Gázquez a El Confidencial, es una cosa muy sencilla: “Se trata de prestar atención. Estamos todos muy distraídos. Hacemos muchas cosas a la vez, y es un problema que se acrecienta cada vez más debido a la tecnología”.

La esencia del mindfulness consiste en prestar atención de forma consciente al momento presente, pero, al margen de esta definición, muchas personas se equivocan al intentar practicarlo en su día a día. Toni Bernhard, autora de How to Wake Up: A Buddhist-Inspired Guide to Navigating Joy and Sorrow, cree que la popularidad del concepto ha hecho que se tengan sobre él numerosas ideas erróneas, y las ha recopilado en un artículo en Psychology Today. Estos son los siete mitos del mindfulness, que merece la pena desmontar.

 1. “El mindfulness es éticamente neutral”

Aunque el mindfulness se pueda practicar dejando a un lado sus connotaciones religiosas es una filosofía vital que parte del budismo, y tiene un importante componente ético que no se puede obviar.  “El mindfulness es una práctica inseparable de las intenciones de la persona que lo practica”, explica Bernhard. “Está vinculado con el precepto budista de no hacer daño. La atención plena de un francotirador cuando enfoca su objetivo con la mirilla de su rifle no es mindfulness tal como lo enseñó Buda”. El mindfulness, insiste Bernhard, tiene que ir acompañado de buenas intenciones, amabilidad y generosidad.

2. “El mindfulness entra en conflicto con algunas religiones”

“No hay ningún sistema de creencias vinculado al mindfulness, incluso tal como fue ideado originalmente por Buda”, asegura Bernhard. “Es una técnica para enriquecer tu vida aprendiendo a vivir con intensidad las experiencias que nos brinda el momento presente”.

3. “Practicar el mindfulness es muy fácil”

A veces centrarnos en lo que estamos haciendo es sencillo, pero muchas otras no. Lo más difícil, asegura la experta, es recordar estar siempre atento, y es algo que sólo se consigue con la práctica. Puede que consigas concentrarte al leer un libro, ver una película o charlar con una persona –y aún así hay gente a la que le cuesta muchísimo, pues siempre está pendiente del móvil–, pero es mucho más difícil concentrarte si estás de camino a la oficina, practicando deporte o realizando alguna actividad que consideras a priori tediosa. Para que el mindfulness realmente sea beneficioso tienes que intentar practicarlo en todo momento.

4. “El mindfulness es sólo una técnica de meditación”

Sí, el mindfulness sirve para meditar, pero su valor reside en no practicarlo sólo cuando queremos practicarlo. Si algo nos aporta el mindfulness a nuestra vida es la capacidad de vivir concentrándonos en cada actividad que estamos haciendo, ya sea andar, cocinar o leer un libro. Es, en resumidas cuentas, llevar la meditación a todas nuestras actividades, sin necesidad de desconectar de lo que nos rodea.

5. “La atención plena es sinónimo de alegría”

Es cierto que el mindfulness nos puede ayudar a ser más felices, pero no es una técnica que sirva sólo para disfrutar con más intensidad de los momentos agradables de la vida, también sirve para vivir con intensidad los momentos desagradables. Esto puede parecer un mal negocio, pero Bernhard asegura que si aprendemos a prestar atención al presente en todo momento aprenderemos también a estar en paz con nuestra vida tal como es. “Apartarse de una experiencia cuando esta es desagradable sólo aumentará tu descontento con lo que está sucediendo”, asegura Bernhard.

6. “El mindfulness es pasivo”

El mindfulness puede usarse de forma pasiva, para descansar y calmar nuestra mente, y es algo que tiene múltiples beneficios para la salud, desde aliviar el estrés a bajar nuestra presión arterial. Pero también puede utilizarse de forma activa, para conocernos mejor y aprender cómo funciona nuestra mente.

7. “El mindfulness es un tratamiento efectivo para tratar problemas psicológicos”

Existe la creencia de que la meditación puede ayudarnos a resolver nuestros problemas, pero no siempre es así. “Si tienes problemas psicológicos sin resolver”, asegura Bernhard, “la meditación mindfulness puede no ser una buena opción. Cuando tu mente se calma, pueden surgir pensamientos y emociones negativas que quizás ni siquiera conocías”. Si estás pasando por una mala racha es mejor que acudas a un psicólogo. 

Alma, Corazón, Vida
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios