LOS COOPERATIVISTAS, EN PIE DE GUERRA

"Tengo 250.000 euros enterrados hasta que Carmena nos deje construir nuestras casas"

Desde 43.000 hasta casi 430.000 euros. Es el dinero que tienen bloqueado los cerca de 800 cooperativistas propietarios de dos de los solares más atractivos de Madrid capital

Foto: Foto: Salvador Fenoll Bernabéu.
Foto: Salvador Fenoll Bernabéu.

Desde 43.000 hasta casi 430.000 euros. Es el dinero que tienen 'bloqueado' desde hace casi dos años los cerca de 800 cooperativistas propietarios de dos de los solares más atractivos y mediáticos de la capital. Uno de ellos está situado en la calle Raimundo Fernández Villaverde y fue adquirido por la cooperativa gestionada por Domo al Ministerio de Defensa por 111 millones de euros. El otro se encuentra apenas a 500 metros, en Cuatro Caminos, y lo compraron los cooperativistas de Grupo Ibosa a Metro de Madrid por 88 millones de euros.

Ambas operaciones se cerraron a finales de 2014, pero las excavadoras ni están ni se las espera, y en ambos casos, todos los cooperativistas tienen 'enterrados' los ahorros de toda una vida. Ni tienen casa, ni saben cuándo la tendrán, ni pueden tocar el dinero que ya han abonado. Los de Raimundo Fernández Villaverde han desembolsado, de media, 250.000 euros, aproximadamente el 40% del precio final de la vivienda.

En Cuatro Caminos, por su parte, hay socios que han pagado 40.000, 80.000 y hasta 430.000 euros, dependiendo de la tipología de la vivienda -libre, protegida, áticos...-. Cifras que se corresponden con el 20% del precio final de la vivienda. En cuestión de días, estos cooperativistas tendrán que pagar otro 15% para hacer frente al segundo pago con Metro de Madrid. De lo contrario, podrían incurrir en impago y perder definitivamente todo su dinero. La desesperación de todos ellos va en aumento.

"Nos impusieron reducir las plazas de garaje y mi casa es ahora 30.000 euros más cara que cuando me apunté a la cooperativa"

"En mi caso, ya he pagado 300.000 euros por una vivienda de casi 600.000. La compré para mi hijo porque por la ubicación me parecía una oportunidad de comprar a buen precio. Sabía perfectamente dónde me metía. Sabía qué tipo de suelo estábamos comprando y los trámites urbanísticos que había que realizar. La gestora nos informó de que faltaba el planeamiento ([lan parcial] y la gestión [convenio], pero era un desarrollo muy sencillo. Y, sin embargo, llevamos meses de retraso", explica A. S., un cooperativista de Residencial Maravillas (Domo) que prefiere permanecer en el anonimato. 

Infografía de las futuras viviendas en Raimundo Fernández Villaverde.
Infografía de las futuras viviendas en Raimundo Fernández Villaverde.

Este socio habla de chantaje por parte del Ayuntamiento. "Nos están chantajeando, porque saben que no queremos perder nuestro dinero y queremos nuestras casas. Nos impusieron reducir las plazas de aparcamiento de 1.450 a 990 unidades, a pesar de contar con dos informes favorables de la DGT. Una imposición que ha supuesto que la vivienda que yo compré se haya encarecido en 30.000 euros, ya que contábamos con la venta de algunas de esas plazas para costear parte del proyecto. A esto se suma ahora el retraso en la firma del convenio de gestión, paso previo para pedir la licencia de obras y empezar a construir nuestras viviendas. Llevamos desde diciembre de 2015 esperando a que se firme, y cada mes que pasa nos cuesta a cada cooperativista 300 euros más al mes; y las exigencias, en aumento". 

En pie de guerra contra Carmena

La cooperativa que gestiona Domo está en pie de guerra contra el Consistorio de Manuel Carmena y ha anunciado medidas jurídicas contra él. "En el borrador de convenio que nos ha pasado el Ayuntamiento, además de convertir el patio privado de la manzana en un espacio público, una exigencia contraria a lo que establece la ley, también pretenden tramitar un plan especial para obtener locales comerciales, lo que retrasaría aún más el inicio de las viviendas. Hay una línea roja que no deberíamos traspasar, ya que si cedemos a todas sus exigencias, inevitablemente volverán a retrasarse todos los plazos, se retrasarán nuestras viviendas y subirán los precios. No podemos ceder a más chantajes, y si esto no sale adelante habrá que ir a los tribunales", sentencia A. S.

Desesperados y muy enfadados están también los 450 cooperativistas de Residencial Metropolitan (Grupo Ibosa). Sus casas, previstas para 2019-2020, están aún muy lejos de ser una realidad. A finales de 2014 pagaron 45 millones de euros a Metro de Madrid por el solar. El próximo 17 de junio deben abonar otros 40 millones. 

Un nuevo pago que supondrá para todos los socios un importante desembolso económico de varios miles de euros. A día de hoy, son muchos los cooperativistas que no están dispuestos a "soltar un euro más" hasta que el Ayuntamiento de Madrid dé luz verde a la aprobación inicial del plan parcial del proyecto, el paso previo para poder solicitar la licencia de obras y empezar a construir. Si no pagan, Metro de Madrid podría dar por resuelto el contrato por incumplimiento y los 443 cooperativistas perderían todo su dinero. La situación personal y económica de muchas de estas familias es muy delicada. 

Infografía de Residencial Metropolitan en Cuatro Caminos.
Infografía de Residencial Metropolitan en Cuatro Caminos.

Miriam es socia de la cooperativa desde el principio. Cuando se apuntó a ella estaba soltera y sin hijos. Hoy está casada y con un bebé de tres meses. Miriam ya ha desembolsado 43.000 euros y ha movilizado a su familia para conseguir los 30.000 euros que debería pagar en los próximos días a Metro de Madrid. Su vivienda es protegida, de 73 metros útiles, dos habitaciones y un precio de 210.000 euros.

"Se suponía que podríamos tener nuestra casa en 2019, pero estamos igual que hace año y medio cuando compramos el solar. Mi marido tiene un 'minijob' y está buscando trabajo, y yo me reincorporo del permiso por maternidad a finales de este mes. Estamos pagando un recibo mensual de casi 500 euros a la cooperativa, además del alquiler donde estamos viviendo. No puedo pedirme la reducción de jornada porque si no, no llegaríamos a fin de mes. Ni siquiera puedo permitirme una guardería", relata a El Confidencial.

Miguel Ángel y su mujer tienen 'enterrados' en el solar de Cuatro Caminos los ahorros de toda una vida de trabajo. Casi 80.000 euros. Cuando se apuntaron a la cooperativa, a mediados de 2014, tenían un hijo de apenas un año. Querían una vivienda más grande porque, en un futuro no muy lejano, querían ampliar la familia y necesitarían más espacio. Vieron en esta cooperativa la oportunidad perfecta para acceder a la casa de sus sueños, junto a su familia, y a un precio más económico. Una vivienda de 100 metros cuadrados, tres habitaciones y 300.000 euros, muy por debajo de los 450.000-500.000 euros que se pagan por una casa de esas características en el barrio. 

Aportaciones de hasta 430.000 euros

En cuestión de días tendrán que desembolsar otros 40.000 y no están seguros de hacerlo. "Al menos pedimos que desde el Ayuntamiento se nos dé una fecha. Cuándo tienen previsto llevar al pleno y a la Junta de Gobierno la aprobación inicial del plan parcial. Para mí sería suficiente para aportar el dinero que me corresponde, aunque es posible que otros cooperativistas se nieguen a aportar su parte y no consigamos cumplir con el segundo pago con Metro de Madrid", relata a El Confidencial.

"Dentro de la cooperativa hay situaciones personales muy diferentes. Cooperativistas que están cansados y muy cabreados de tantos retrasos, cooperativistas que pidieron un préstamo para poder afrontar el primer pago y cuyos intereses aumentan cada día que pasa... Por eso, aunque nosotros paguemos, si no lo hacen todos, podríamos tener un problema de impago", asegura. 

"Vivimos de alquiler con un hijo de tres meses. No puedo reducirme la jornada ni llevarlo a la guardería porque si no, no llegamos a fin de mes"

"Nos apuntamos a la cooperativa con la idea de tener nuestro piso a medio plazo, ya que se suponía que tendríamos nuestra vivienda en 2019. Ahora tenemos un hijo de ocho meses y el mayor de tres años, y no solo llevamos un año y medio de retraso respecto a los plazos previstos, sino que ahora mismo no sabemos ni siquiera si algún día podremos tenerla. No tenemos un plan de futuro y no podemos dar marcha atrás". El miedo a que el proyecto y sus viviendas se vaya a pique es palpable. "Si el proyecto no sale, habrá que ir a los tribunales". 

Para la mayoría de estas familias son los ahorros de toda una vida los que están en juego. "Las aportaciones realizadas dependen del tipo de vivienda. La mayor aportación realizada asciende a 426.444 euros para una vivienda de 724.000 euros", explica Juan José Perucho, director general de Grupo Ibosa, gestora de la cooperativa, que ha exigido al Consistorio que incluya el plan parcial en el pleno extraordinario del mes de mayo, consciente de que el tiempo se les agota. 

Uno de los principales escollos al proyecto, la protección de las antiguas cocheras de Metro, se ha resuelto favorablemente a favor de los cooperativistas. Tres informes técnicos, dos elaborados por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y otro por la Dirección General de Patrimonio, descartaban esta semana la necesidad de protegerlas como bien de interés cultural (BIC).

Sin embargo, el tiempo juega en contra de estos cooperativistas. El 17 de junio está a la vuelta de la esquina y el futuro de las viviendas es incierto.

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