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Del Caminito del Rey a la ruta del Cares: siete senderos y rutas de infarto

Puentes que cruzan barrancos impresionantes, escaleras que remontan paredes verticales, senderos tallados en profundos cañones… España esconde rutas increíbles

Foto: El Caminito del Rey, Málaga
El Caminito del Rey, Málaga

Puentes que cruzan barrancos impresionantes, escaleras que remontan paredes verticales, senderos tallados en profundos cañones… España esconde rutas increíbles en las que los más osados disfrutarán como niños. ¿Te atreves a recorrerlas?

1.- Caminito del Rey (Málaga)

Durante un tiempo, ostentó el título popular de 'camino más peligroso del mundo', ya que muchas de sus pasarelas eran intransitables y solo los más temerarios se aventuraban por él, incluso estando prohibido su acceso. Hay que tener en cuenta que sus instalaciones tenían más de 100 años: se construyó entre 1901 y 1905 como vía de servicio para la presa del Conde del Guadalhorce, cuya inauguración presidió Alfonso XIII -de ahí el apodo del camino-.

Pero eso fue antes de acometer la ambiciosa y espectacular restauración de la senda, un titánico trabajo que ha sido reconocido con tres galardones en los Premios Unión Europea de Patrimonio Cultural ‘Europa Nostra’, y que ha convertido al Caminito del Rey en una de las atracciones turísticas más populares de Málaga desde que se reinauguró el 28 de marzo de 2015.

El impresionante trayecto recorre 7,7 kilómetros -4,8 de accesos y 2,9 de pasarelas- a lo largo de la garganta del Desfiladero de los Gaitanes, un corte natural que el río Guadalhorce ha realizado en la Sierra de Huma, y que en algún tramo nos conduce suspendidos a más de 100 metros de altura. Internarse por este sendero es toda una experiencia que puede llevar entre tres3 y cuatro horas, según el estado físico de cada uno.

 

2.- Camino Natural de Montfalcó (Lleida-Huesca)

El Camino Natural de Montfalcó, inaugurado en 2013, se ubica en el extraordinario desfiladero de Mont-rebei en la Sierra del Montsec y conecta las orillas del río Noguera Ribargorzana a lo largo de una ruta de 4,1 kilómetros.

Los segmentos más impresionantes de este recorrido son los dos tramos aéreos de pasarelas y escaleras de madera. El primero -partiendo de Montfalcó- salva un desnivel de 33 metros después de ascender 132 peldaños, mientras que el segundo se eleva más de 50 metros en vertical tras subir 159 escalones. ¡Las vistas desde aquí son alucinantes!

Pero esto no es todo, aún queda superar un puente colgante metálico de 36 metros de longitud que conecta Huesca con Lleida. Y si todavía tienes fuerzas, puedes enlazar más adelante con el “sendero históricoGR-1, que va hacia el Congost de Mont-rebei, un extraordinario camino tallado en la roca que llega hasta La Masieta, y que tiene una extensión de cuatro kilómetros. En total, el trayecto completo se puede realizar en unas cuatro horas.

Escaleras del Camino de Montfalcó.
Escaleras del Camino de Montfalcó.

 

3.- Ruta ferroviaria La Fregeneda (Salamanca)

Se trata de un recorrido que, si bien no asciende grandes desniveles, tiene en su camino un número considerable de puentes que, debido a su estado de conservación, no son fáciles de cruzar (de hecho, un cartel prohíbe el acceso al comienzo de la ruta). La ruta ferroviaria La Fregeneda, conocida también como 'la ruta de los túneles y puentes', comprende 17 kilómetros de una vía férrea en desuso entre La Fregeneda y el muelle fluvial de Vega Terrón, en la frontera con Portugal.

La vía, enmarcada en el entorno del Parque Natural de las Arribes del Duero, acoge en total 20 túneles y 13 viaductos hasta el puente internacional que une ambos países. Es un paseo inolvidable por la belleza del paisaje y por la espectacularidad del paso de alguno de los puentes, como los de Poyo Rubio, Poyo Valente o Los Riscos,  que lucen las traviesas y tablones originales -algunos bastante deteriorados-, y que hay atravesar por estrechas vigas. Esta ruta se puede completar en unas seis horas.

4.- Ruta del Cares (León-Asturias)

Conocida también como “Garganta Divina”, la ruta del Cares es un maravilloso recorrido de 12 kilómetros que une los pueblos de Caín (León) y Poncebos (Asturias). El camino está literalmente tallado en el desfiladero del río Cares, que atraviesa el Parque Nacional de los Picos de Europa, un auténtico paraíso natural.

La ruta original empezaba en Posada de Valdeón, pero este punto añade 10 kilómetros extra y es complicado realizarlo en una jornada. No es un recorrido muy exigente -la parte más dura son los dos kilómetros de subida desde Poncebos-, pero hay que tener en cuenta la vuelta, lo que suma en total 24 kilómetros. Se puede completar en 6-8 horas (ida y vuelta).

Ruta del Cares.
Ruta del Cares.

 

5.- Vía ferrata Cala del Molí (Girona)

Las llamadas ‘vías ferratas’ suponen un paso adelante en el concepto ‘senderismo’, sobre todo en lo que a exigencia y valor se refiere, ya que incorporan algo de escalada. Las vías ferratas son rutas preparadas con elementos como grapas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes, e incluso tirolinas, que permiten realizar un itinerario vertical u horizontal en un desfiladero. Es necesario el uso de casco y un arnés que se fijará a un cable de acero que recorre la vía.

De las muchas que se pueden encontrar en España (sobre todo en Aragón y Cataluña), hay que destacar La vía ferrata Cala del Molí, ya que es la única de Europa que está en un acantilado sobre el mar. Se sitúa en la Costa Brava, y recorre horizontalmente los acantilados de la zona a lo largo de 2,7 kilómetros. Se puede completar en unas dos horas.

Otros itinerarios destacados son la vía ferrata Teresina, en Montserrat (Barcelona), una de las pioneras en España, y la vía ferrata de La Hermida (Cantabría), que posee un puente tibetano de 35 metros y un puente colgante de 100 metros, el más largo de España.

6.- Cahorros de Monachil (Granada)

La ruta de Los Cahorros parte del municipio de Monachil, a unos ocho kilómetros de Granada. Esta ruta sigue el camino abierto por el río del mismo nombre a lo largo de esta comarca repleta de alucinantes paisajes, con bosques y cañones, que es perfecta para practicar senderismo y escalada.

El fuerte de este itinerario, de unos ocho kilómetros (ida y vuelta), son los impresionantes puentes colgantes que hay que cruzar cada cierto tiempo. Uno de ellos tiene nada más y nada menos que 63 metros de longitud, y da paso a la zona más bonita del recorrido. A partir de este punto, el camino se estrecha formando un gran túnel excavado por el agua.

Cachorros de Monachil.
Cachorros de Monachil.

 

7.- Ruta del río Mao (Orense)

La ruta del río Mao es un precioso itinerario circular de unos 11 kilómetros cuyo tramo más espectacular discurre por los cañones del río Mao, cerca de su desembocadura en el Sil, situado en la comarca de la Ribeira Sacra. La ruta empieza en San Lourenzo de Barxacova y aprovecha como sendero parte del canal de la antigua central hidroeléctrica, llamada Fábrica da Luz, hoy en día reconvertida en albergue.

Siguiendo este camino, se pueden ver las tumbas antropomórficas de San Vitor, excavadas en la roca, varios molinos y el puente romano de Conceliñas. Si se opta por una ruta más corta, os aconsejamos el tramo que va de Forcas a San Lourenzo, en especial los dos kilómetros de pasarelas de madera, que ofrecen unas vistas espectaculares de los desfiladeros del río Mao -en otoño, pasear por este lugar se vuelve una experiencia mágica-.

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