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Segovia: qué ver y dónde comer para disfrutar de la ciudad del acueducto

Una de las ciudades españolas que pueden presumir de tener un importante conjunto arqueológico que atrae la atención de los miles de visitantes que cada año disfrutan de sus calles

Foto: Acueducto de Segovia. (CC/Jose-Reig)
Acueducto de Segovia. (CC/Jose-Reig)
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Historia de Segovia

Vista aérea de Segovia. (CC/Flickr/Recuerdos de Pandora)
Vista aérea de Segovia. (CC/Flickr/Recuerdos de Pandora)

Rodeada por seis provincias -Valladolid, Burgos, Soria, Guadalajara, Madrid y Ávila-, Segovia es una de las regiones que integran Castilla y León. La capital homónima es una de las ciudades españolas que pueden presumir de tener un importante conjunto arqueológico que atrae la atención de los miles de visitantes que cada año disfrutan de sus calles.

De origen celtíbero, el nombre de Segovia no aparece en los escritos hasta que es mencionada en la Guerra de Sertorio, momento durante el cual se reclutaron soldados en toda Hispania en el año 79 a.C. Después, el dominio romano de la Península dejó una clara impronta en la silueta de la ciudad, a través de obras de ingenierías tan destacadas como el conocidísimo acueducto.

Siglos más tarde, en 1088, Segovia comenzó a repoblarse después de haber sido abandonada tras la invasión islámica. Ubicada entre los ríos Eresma y Clamores, pronto comenzó a retomar la vida sobre sus calles hasta que las revueltas del siglo XII contra Alvar Fáñez -su gobernador- distorsionaron su rutina. La Edad Media se recuerda en la urbe como una época próspera con gran desarrollo de la industria textil.

En el siglo XVI aumentó su población, pero en 1694 sus habitantes se redujeron de 27.000 a 8.000. Con la llegada de Carlos III a la Corona, Segovia intentó revitalizarse a través de la Real Compañía Segoviana de Manufacturas de Lana. El monarca retiró su patrocinio en 1779, al ver que la producción de sus textiles no era competitiva. Durante la Guerra de la Independencia fue saqueada por las tropas de Napoleón, aunque en los siglos XIX y XX volvió poco a poco a recuperarse económicamente.

En el escudo de Segovia aparece su acueducto pintado de gris -simbolizando la plata-, un fondo azul y una cabeza de mujer. En la parte superior, la corona real en rojo decorada con perlas, hojas de acanto y una cruz en oro.

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Alcázar de Segovia

Alcázar de Segovia. (CC/Frank K.)
Alcázar de Segovia. (CC/Frank K.)

Los que hayan nacido en el siglo pasado posiblemente no puedan evitar acordarse de los castillos Exin al ver la silueta del Alcázar segoviano. Los característicos tejados picudos del juguete se identifican a la perfección con los que coronan las paredes de este emblemático lugar de Segovia. Este edificio -que a lo largo del tiempo sirvió como fortaleza, palacio real, prisión, Archivo Histórico Militar y Real Colegio de Artillería- es un símbolo de la historia de España y uno de los monumentos más visitados del país.

Muy llamativa es su forma de proa de barco, algo que podría entenderse como una mención a su ubicación entre los ríos Eresma y Clamores -el Alcázar parecería estar navegando-. Sin embargo, lo más representativo de este enclave puede que sean las torres que lo protegen. Además de las circulares, la Torre de Juan II rompe la estética con su forma rectangular, pero mantiene la armonía del conjunto. La planta de la construcción es muy irregular, acoplándose a la morfología del cerro sobre el que se levanta.

La primera referencia histórica que se ha conservado del Alcázar está fechada en 1122 -algo después de que Alfonso VI de León reconquistara la ciudad-. A pesar de ello, para encontrar la primera mención al nombre de 'alcázar' hay que esperar 33 años: este nombre aparece así reflejado en una carta que se custodia en el archivo de la Catedral de la ciudad. Ampliado, reformado y restaurado en múltiples ocasiones, su aspecto actual se debe a Felipe II.

El Real Colegio de Artillería que acoge se inauguró el 16 de mayo de 1764, siendo rey Carlos III. Desde entonces, tal y como puede leerse en la página oficial del monumento, este centro ha formado a los oficiales del Ejército español. Por su larga trayectoria en este menester, la web apunta a que quizá sea el “centro de formación de oficiales en activo más antiguo del mundo”.

HORARIO DE VISITA

El Alcázar de Segovia se puede visitar de abril a septiembre de 10:00 a 19:30. De noviembre a marzo, el horario se reduce una hora por la tarde -abierto de 10:00 a 18:30-. El mes de octubre abre los viernes y sábados de 10:00 a 19:30, mientras que de domingo a jueves lo hace de 10:00 a 18:30.

Este edificio cierra el 24 y 31 de diciembre a partir de las 14:00; el 25 de diciembre, el 1, el 5 y el 6 de enero, a partir de las 14:00. Además, tampoco abre el Día del Alcázar, que en 2016 se celebrará el 24 de junio.

PRECIOS

Los tiques de acceso pueden comprarse hasta 30 minutos antes de la hora de cierre. La entrada completa -que incluye la visita a las salas de Palacio, el Museo de Artillería y la subida a la Torre de Juan II- no estará disponible hasta el 30 de junio, siendo su precio de 7,50 euros por persona. Si solo se desea conocer las salas de Palacio y el Museo de Artillería, el coste disminuye a 5,50 euros. A partir del 30 de junio, se permitirá comprar tiques de acceso solo para subir los 152 escalones de la Torre de Juan II, a un precio de dos euros.

La entrada es gratuita para menores de cinco años, grupos escolares de Segovia y provincia, discapacitados psíquicos y físicos (más del 65%), grupos concertados de más de 20 personas en riesgo de exclusión, guías oficiales de turismo y ciudadanos europeos que visiten el centro los martes no festivos de 14:00 a 16:00.

El acceso cuesta 3,50 euros a los mayores de 65 años, las familias numerosas, los grupos concertados de más de 20 personas, los niños de entre cinco y 16 años, estudiantes, discapacitados psíquicos y físicos (desde el 33%), desempleados y clientes de guías oficiales de turismo.

Las personas que tengan su dirección del carné en Segovia (tanto ciudad como provincia) solo tendrán que pagar un euro para adquirir la entrada completa -visita al Palacio, Museo de la Artillería y Torre de Juan II-.

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Acueducto de Segovia

“Único y magnífico”. Así define la web de turismo de Segovia el acueducto romano que perfila la silueta de la ciudad. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985, esta construcción de 16,22 kilómetros de largo se considera la obra de ingeniería civil romana más importante de España. Además, su buen estado de conservación ha permitido contemplar un testimonio vivo de la civilización gobernada desde Italia y tan presente en la Península.

El acueducto fue construido para transportar el agua de la sierra hasta Segovia en torno al siglo I, aunque no hay ningún documento que feche con exactitud su alzamiento. Consta de 167 arcos de piedra granítica procedente de la región del Guadarrama, unidos por 20.400 sillares sin ningún tipo de argamasa que sirva como nexo. A pesar de la carencia de elementos de unión, esta obra ha sobrevivido al paso del tiempo y solo durante el ataque contra Segovia del musulmán Al-Mamún de Toledo sufrió daños -36 de sus arcos se deterioraron-.

Hubo que esperar cuatro siglos desde estas roturas para datar su restauración. La llevó a cabo Fray Juan de Escobedo en el siglo XV, un religioso del Parral que trabajó para que el acueducto recobrara su esplendor. En esa misma época se colocaron las imágenes de San Sebastián y la Virgen de la Fuencisla -patrona de la ciudad- que acogen las dos hornacinas de la construcción. Según creen los expertos, en estos agujeros se habrían colocado en la antigüedad esculturas de dioses paganos que fueron sustituidas por las cristianas durante el reinado de los Reyes Católicos.

A pocos metros del acueducto -plaza de la Artillería, s/n- se encuentra la escultura de la Loba Capitolina segoviana, una obra en bronce inaugurada el 20 de julio de 1974. La estatua es una reproducción de la diosa Luperca amamantando a Rómulo y Remo, y fue donada por la capital de Italia en el mencionado año, que coincidía con el bimilenario del acueducto. En la inscripción bajo la loba puede leerse: “Roma a Segovia en el bimilenario de su acueducto, 1974”.

HORARIO DE VISITAS Y PRECIO

Puesto que el acueducto es un monumento al aire libre, su contemplación y disfrute es completamente gratis a cualquier hora del día. Sin embargo, es posible realizar visitas guiadas -con una duración de unos 90 minutos aproximadamente- con un coste en su tarifa general de 6,50 euros por persona. La salida se realiza desde el Centro de Recepción de Visitantes que hay bajo sus arcos, y permite el recorrido desde el mirador del Postigo del Consuelo hasta el Convento de San Antonio el Real, así como la visita al interior del Desarenador de San Gabriel. Los miércoles, el tique también posibilita la entrada gratuita con guía al Convento de San Antonio el Real.

Para más información, consulte el siguiente enlace de la web de turismo de Segovia.

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Catedral de Segovia

Catedral de Segovia. (CC/José Luiz)
Catedral de Segovia. (CC/José Luiz)

No es raro ver volar las cigüeñas entre los hermosos pináculos de la Catedral de Segovia. Esta construcción de estilo gótico tardío se debe a los proyectos de los arquitectos de la familia Gil de Hontañón, quienes, en 1525, comenzaron a levantar este edificio que sustituyó a la Catedral Vieja, que se destruyó unos cinco años antes, durante la guerra de las comunidades. Desde entonces, su silueta marca el contorno de la ciudad dejando impresionado a todo el que la contempla.

A este templo se lo conoce como la 'Dama de las Catedrales' por sus grandes dimensiones (157 metros de largo por 97 metros de ancho, una superficie de más de 15.000 metros cuadrados y una altura máxima de 88 metros), así como por la armonía de su conjunto. Tal y como recuerda la página web de turismo de Segovia, su planta es de “tres naves con crucero, con ábside semicircular en la cabecera y girola”, y se encuentra rodeada de 18 capillas. La Capilla Mayor es la que acoge el impresionante retablo dedicado a Nuestra Señora de la Paz, elaborado con mármoles coloridos y bronces de estructura neoclásica.

Llama la atención la alta torre del conjunto catedralicio, cuyo remate final fue construido por Juan de Mugaguren en 1615 -el anterior había sido destruido por un rayo-. Este alto elemento de la estructura volvió a abrir sus puertas al público después de cuatro siglos sin ser visitado por culpa de un incendio. El recorrido guiado a través de la torre -cinco euros por persona; todos los días a las 10:30, 12:30 y 16:00- se distribuye en tres niveles no aptos para personas en baja forma: solo para acceder a la primera plataforma hay que subir 70 escalones.

El claustro de la Catedral segoviana es representativo del arte categorizado en el gótico tardío. Las piedras que hoy lo componen fueron trasladadas una a una desde su antiguo emplazamiento junto a la Catedral Vieja, puesto que tras la guerra de los comuneros el rey Carlos I expresó su deseo de recuperar un claustro que hasta ese momento se había dejado expuesto al paso del tiempo sin mayor cuidado -antes de derribar la antigua catedral, se 'desmontó' para volverse a levantar en el nuevo templo-. Esta galería que cerca el patio principal de la Catedral tiene forma cuadrada y está dividida en cinco tramos cubiertos con bóvedas de crucería.

HORARIO DE VISITA Y PRECIOS

La Catedral de Segovia se puede visitar de lunes a domingo de 9:30 a 18:30, siendo el coste de la entrada de tres euros por persona. Los grupos de mínimo 20 personas pueden entrar a un precio de dos euros por cabeza; mientras que los segovianos y los menores de 14 años entran gratis.

El acceso al templo es gratuito todos los domingos de 9:30 a 13:15, pero el museo y el claustro permanecen cerrados.

Si se desea visitar la Catedral y su torre de manera conjunta, la entrada cuesta siete euros por persona.

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Casa de los Picos

Casa de los Picos, Segovia. (CC/Bernard Gagnon)
Casa de los Picos, Segovia. (CC/Bernard Gagnon)

Quien contemple la conocida como Casa de los Picos en Segovia no podrá evitar hacer paralelismos con la Casa de las Conchas salmantina. Construido en el último tercio del siglo XV, lo más llamativo de este edificio es su fachada, decorada con 605 picos de granito tallados en punta de diamante. El relieve que propician estos resaltos provoca que las sombras reflejadas generen diferentes diseños a lo largo del día, según incide la luz del sol sobre ellos desde uno u otro lado.

La Casa de los Picos expone el escudo de armas de la familia De la Hoz -propietaria de la casa- sobre los balcones. Muy bonitos resultan también los azulejos del patio, con representaciones de diferentes construcciones de Segovia. En la actualidad, este inmueble funciona como sede de la Escuela de Arte de la ciudad y como sala de exposiciones. La entrada es gratuita, siendo sus horarios de apertura:

- Del 1 de abril al 30 de septiembre: de 12:00 a 14:00 y de 19:00 a 21:00.
- Del 1 de octubre al 31 de marzo: de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00.

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Plaza Mayor de Segovia

Plaza Mayor de Segovia. (CC/Tirithel)
Plaza Mayor de Segovia. (CC/Tirithel)

A cinco minutos de la calle Juan Bravo 33 -lugar donde está la Casa de los Picos-, se encuentra la Plaza Mayor de la ciudad. Aunque para los segovianos siempre se ha conocido con ese nombre, a lo largo de la historia se ha llamado plaza de la Constitución (durante la restauración borbónica) y plaza de Franco (tras la Guerra Civil). Rodeando este centro neurálgico de Segovia, pueden contemplarse la Catedral, el Teatro Juan Bravo y la iglesia de San Miguel, así como multitud de bares y comercios que dotan de vida su espacio.

En el centro, un antiguo quiosco de música datado en 1896 mantiene su estructura de hierro a pesar del paso de los años. Joaquín de Odriozola es el arquitecto al que se debe su proyecto, un diseño octogonal con un pequeño hueco que sirve de almacén y vestuario para los artistas.

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Cochinillo segoviano

ECO27. MADRID, 18/01/2012.- Un restaurador de Arévalo muestra un cochinillo asado como parte de las propuestas gastronómicas que ofrece del pabellón de Avila en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) 2012. EFE/Victor Lerena
ECO27. MADRID, 18/01/2012.- Un restaurador de Arévalo muestra un cochinillo asado como parte de las propuestas gastronómicas que ofrece del pabellón de Avila en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) 2012. EFE/Victor Lerena

Es, sin duda, el plato más característico de Segovia. El cochinillo asado es el plato por excelencia de esta ciudad castellanoleonesa, y en 2002 fue catalogado por la Junta de la citada comunidad autónoma dentro de la categoría de Marca de Garantía.

Aunque son muchos los restaurantes que lo ofrecen en sus cartas, el Mesón de Cándido es el establecimiento que más fama ha conseguido. La receta de este local para preparar el cochinillo al horno es la siguiente.

INGREDIENTES

- Un cochinillo de entre 4/4,5 kilos.
- 100 gramos de manteca de cerdo.
- Sal.

MODO DE PREPARACIÓN

- Marcar la columna del cochinillo de golpe con un cuchillo (desde el interior del animal hacia fuera). Limpiar la carne de posibles lascas de hueso y sazonar.

- Con la piel hacia abajo, colocar el cochinillo en un recipiente de barro. Para que no esté en contacto directo con él, meter unas cuantas ramas de laurel entre el barro y el cochinillo. Añadir un dedo de agua.

- Precalentar el horno a 180º y, cuando esté listo, meter el cochinillo durante una hora. Sacar y dar la vuelta al cochinillo con la piel hacia arriba, habiéndola pinchado antes para que no forme burbujas al cocinarse, y untarla de manteca.

- Meter al horno durante 45 minutos.

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Restaurantes y bares en Segovia

Eche un vistazo a algunos de los restaurantes y bares más conocidos de esta ciudad castellanoleonesa.

- Mesón de Cándido: es uno de los más famosos de Segovia. Lo que más llama la atención a sus comensales es la forma de partir el cochinillo asado con el borde de un plato. Lleva en activo desde 1905, y a partir de la segunda mitad del siglo XX fue incluido en el inventario de monumentos artísticos de Segovia. Merece la pena probar sus judiones de la granja con oreja de cerdo (10,15 euros), sus pimientos de piquillo rellenos de setas (10,40 euros) o su bacalao en crema de ajo arriero (20,70 euros). En la plaza de Azoguejo 5.

- Restaurante Duque: “¡Bienvenidos al restaurante Duque, el sabor de Segovia!”, exclama al visitante la página web de este establecimiento. Al frente de este local está la cuarta generación de una familia dedicada a la hostelería: 13 comedores esperan a los clientes de este asador fundado en 1895. Los comensales no dudan en probar sus morcillas caseras o su corderito lechal. Su suflé de colas de cangrejo de río se elabora para conmemorar el nacimiento de los nietos de Dionisio Duque, así como el 'pie' relleno de boletus y piñones. En la calle Cervantes 12.

- Restaurante José María: el precio medio de su carta por persona oscila entre los 35 y los 56 euros. Este establecimiento de la calle Cronista Lecea 11 ofrece bar de tapas y una completa carta de platos tradicionales y creativos. Entre ellos, destaca su pulpo asado al pimentón de la Vera, su cochinillo en cochifrito con ajos o el huevo frito de cremoso de patata trufada y jamón de bellota. Los más golosos también disfrutarán con la tarta de manzana y helado de vainilla, el postre de quesos castellanos con galleta crujiente o la crema de limón con 'mousse' de avellana y chocolate.

- El Sitio: las webs turísticas hablan de este establecimiento como uno de los bares de Segovia más frecuentados por los universitarios. Al lado de la Plaza Mayor y la Catedral -calle Infanta Isabel 9-, destaca por ofrecer precios muy asequibles: una caña de cerveza y un pincho cuestan un euro.

- La Tasquina: en la calle Valdeláguila 3, este bar es ideal para los amantes del tapeo. Decorado con barriles de vino, el paladar se puede dar un homenaje degustando sus botellas. “Cocina casera, deliciosa, abundante”, puede leerse en el perfil de Facebook del citado bar.

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