La turbina del tamaño de un 747 que captura la energía de la marea
  1. Tecnología
  2. Novaceno
La Luna como energía renovable

La turbina del tamaño de un 747 que captura la energía de la marea

La humanidad ha usado la gravedad lunar como fuente de energía desde el medievo y ahora queremos convertirla en una energía renovable predecible y constante

Foto: La O2 es la turbina de marea más potente del mundo. (Orbital)
La O2 es la turbina de marea más potente del mundo. (Orbital)

Esta es la O2. Según sus creadores —Orbital Marine Power— es la “turbina de marea [flotante] más potente del mundo” y podría traer energía renovable totalmente predecible gracias a la fuerza de la gravedad lunar.

Foto: Un fábrica virtual en el Omniverso. (BMW/Nvidia)

La predictibilidad es uno de los grandes problemas de las renovables. Al contrario que una planta térmica —ya sea nuclear, de gas o carbón—, la disponibilidad de la energía solar y eólica no es continua.

Estas dos últimas dependen de factores ambientales que cambian constantemente, lo que requiere costosos sistemas de baterías para almacenar la electricidad que se genera cuando hay sol o viento. Las estaciones tradicionales, sin embargo, producen energía de forma constante, predecible y a gran escala. Esto es algo fundamental para poder alimentar la insaciable hambre de electricidad del mundo industrializado.

placeholder Turbina O2 rumbo al mar. (Orbital)
Turbina O2 rumbo al mar. (Orbital)

Los de Orbital argumentan que sus plataformas de energía de marea tienen el potencial de igualar la generación eléctrica tradicional. Son constantes y predecibles porque depende de una fuerza constante y global: la gravedad lunar que mueve los océanos de forma constante al orbitar la tierra (de ahí el nombre de la compañía). Y son escalables porque pueden instalarse por miles por todas las costas del planeta.

La humanidad lleva usando esta energía en molinos de grano desde tiempos de los romanos, pero su uso no era generalizado porque eran difíciles de operar en la superficie. Desde entonces, ha habido varios esfuerzos para resolver esos problemas, pero todavía no hemos dado con la clave.

Aunque existen varias estaciones eléctricas de marea fijas —como la Sihwa Lake Tidal Power Station, en Corea del Sur, con una potencia de 254 megavatios—, estas requieren grandes construcciones que acarrean un enorme impacto ambiental, así como un coste de construcción y mantenimiento tan grande que no pueden competir con otras renovables.

placeholder La estación eléctrica de marea Sihwa Lake Tidal Power Station. (????)
La estación eléctrica de marea Sihwa Lake Tidal Power Station. (????)

Cómo funciona la O2

Varios equipos están investigando distintos tipos de estructuras submarinas y flotantes para resolver esos problemas, pero los de Orbital aseguran que han dado con la solución: turbinas marinas que flotan y se mueven con la marea, pero que están amarradas con anclas de profundidad.

placeholder Modelo 3D que muestra la turbina sumergida. (Orbital)
Modelo 3D que muestra la turbina sumergida. (Orbital)

La compañía afirma que lleva probando su diseño desde hace tres años usando un pequeño prototipo llamado SR2000 de dos megavatios. En su primer año de funcionamiento, la SR2000 generó 3 GWh. Como comparación, la planta solar Agua Caliente Solar Project en Arizona tiene una capacidad nominal de 290 MW y una producción anual de 740 GWh.

La O2 es más grande que la SR2000 —con 74 metros de largo es comparable al tamaño de un Boeing 747— y, según Orbital, producirá suficiente energía para 2.000 hogares al año. Según Orbital, la O2 tiene un coste ridículo comparado con las faraónicas estaciones eléctricas de marea fijas y son mucho más fáciles y baratas de mantener, algo vital para su éxito como fuente de energía renovable.

placeholder Dos de las palas de las turbinas de la O2. (Orbital)
Dos de las palas de las turbinas de la O2. (Orbital)

La facilidad de mantenimiento está en sus alas. La O2 mantiene su cuerpo principal en la superficie, sumergiendo dos alas con dos grandes turbinas en un ángulo de 45 grados. Esta operación coloca las turbinas a la profundidad adecuada para aprovechar los movimientos de la marea. Si hay algún problema mecánico, las alas vuelven a ponerse en posición horizontal, donde pueden ser fácilmente reparadas por los mecánicos. Y si el problema no puede ser reparado en el mar, la estructura puede ser arrastrada a puerto para repararla allí.

Pronto podremos comprobar si están en el camino correcto o no: Orbital terminó la primera O2 a principios de mes y ahora se está preparando para colocarla en el mar y comenzar operaciones.

El redactor recomienda