El día en que al hijo de Heimlich, creador de la maniobra, se le atragantó 'El Hormiguero'
  1. Tecnología
  2. Ciencia
¿ESPAÑA, PARAÍSO DEL ATRAGANTAMIENTO?

El día en que al hijo de Heimlich, creador de la maniobra, se le atragantó 'El Hormiguero'

¿Está llenándose nuestro país de desatascadores de tráquea pese a las recomendaciones de los médicos? Una historia rocambolesca que comienza a miles de kilómetros de España

placeholder Foto: La sección de ciencia en 'El Hormiguero', el día en que probaron el desatascador de tráquea.
La sección de ciencia en 'El Hormiguero', el día en que probaron el desatascador de tráquea.

En 2016, una mujer de 87 años llamada Patty Ris se atragantó con una hamburguesa mientras cenaba en la residencia de ancianos Deupree House de Cincinatti. Por fortuna, entre sus compañeros se contaba el antiguo cirujano torácico Henry Heimlich, inventor en 1974 de la exitosa maniobra para descongestionar la tráquea que lleva su apellido, que no dudó en emplear con éxito en la señora Ris. A sus 96 años, el célebre médico se hizo viral por última vez, ya que fallecería pocos meses más tarde.

Cuando Heimlich murió, todos los medios importantes de Estados Unidos le dedicaron un elogioso obituario. No en vano, su maniobra había logrado salvar un número enorme de vidas en todo el mundo. Sin embargo, a los pocos días, algo curioso sucedió. En todos los medios, desde el 'New York Times' al 'Washington Post' pasando por Associated Press o el 'Wall Street Journal', los obituarios de Heimlich comenzaron a llenarse de correcciones.

placeholder El doctor Henry Heimlich posa con Patty Ris, la mujer a la que salvó de ahogarse. (Reuters)
El doctor Henry Heimlich posa con Patty Ris, la mujer a la que salvó de ahogarse. (Reuters)

Alguien estaba llamando a periodistas de todo el país para corregir errores factuales en los obituarios, en ocasiones poco relevantes —la Marina no lo mandó a China en 1945, sino en 1942; la Cruz Roja no empezó a usar su maniobra en 1986, sino 10 años antes; practicó su maniobra en cuatro perros Beagle anestesiados y no en uno— y frecuentemente negativas para la figura del finado. Además, era perseverante insistiendo en las modificaciones, lo que le costó algún desplante por parte de los editores, que no comprendían que quien estaba al otro lado del teléfono era Peter Heimlich: uno de los cuatro hijos del médico, el crítico más despiadado de su figura y el protagonista de nuestra historia, ya que su actual obsesión tiene mucho que ver con España.

Durante los 15 últimos años de su vida, Henry Heimlich vio cómo su hijo Peter se esforzó por desenmascarar toda su carrera, hablando con medios de comunicación para revelar que el Instituto Heimlich que fundó no era más que un chiringuito sin empleados que difundía desinformación, como que la maniobra Heimlich también servía para los ahogamientos, el asma o la fibrosis quística. Se enfrentó a sus hermanos, que no entendían los vitriólicos ataques al patriarca. Los orígenes de esta actitud no están demasiado claros, Heimlich lo atribuye a un "conflicto familiar privado" sobre el que nunca ha querido extenderse.

placeholder

Algo profundo debió ser, ya que cuando el cirujano salvó la vida de su compañera de residencia, su hijo llamó de nuevo a algunos de los medios que publicaron la noticia, como el 'Cincinatti Inquirer', para denunciar que en unas entrevistas ofrecidas una década antes el Dr. Heimlich declaró haber usado su maniobra con anterioridad, y además había inconsistencias en el relato: si la señora se atragantó con la hamburguesa, ¿por qué escupió un hueso? Todo esto provocó que varias páginas dudaran entonces de la credibilidad de la historia viral del creador de la maniobra Heimlich.

Con estas 'batallas' lleva el hijo casi 20 años, torciendo el brazo a la leyenda familiar. Pero la lucha de Peter Heimlich no terminó con el fallecimiento de su padre.

El poder de la tele (1979-2017)

Junio de 2017. 'El Hormiguero' trae al programa de ese miércoles noche a la actriz Cayetana Guillén Cuervo, que tiene la ocasión de contemplar cómo el colaborador que dirige la sección de ciencia del programa, Jorge Marrón, explica a la audiencia que el programa ha logrado salvar una vida. Un mes antes, habían presentado en el plató el LifeVac, un desatascador adaptado para colocarse en la cara que sirve para absorber objetos atrapados en la tráquea. En resumen, un dispositivo que en teoría reemplaza a la maniobra Heimlich o las palmadas en la escápula, que son actualmente los métodos recomendados por los médicos para resolver una situación de atragantamiento.

Marrón contó que, gracias a la publicidad que dieron al aparato un mes antes, la sección de ciencia del programa había logrado salvar la vida de un hombre en un centro de párkinson de La Roda, Albacete, que se hizo con un LifeVac tras verlo en televisión. El Confidencial contactó hace dos años con este centro, que confirmó la veracidad de la historia.

Todo tenía el aspecto de uno de esos infomerciales. Junto a él y la actriz Adriana Ugarte, estaba Arthur Lih, el inventor del aparato, con una camisa corporativa. Pablo Motos dio las gracias a Lih por inventar algo que iba a salvar tantas vidas, y añadió que alguien cercano a su familia había fallecido precisamente al atragantarse con una pera. Es llamativo cómo todo el mundo que ha presenciado un accidente así recuerda para siempre lo que estaba comiendo en ese momento. Ya dijo Cortázar que "si un hombre muerde a otro mientras está comiendo lentejas, la mordedura es incurable".

Foto: LifeVac y Dechoker. (Montaje: EC)

Peter Heimlich llegó a este vídeo y lo flipó. Ya llevaba un tiempo siguiendo el rastro a estos dispositivos, los sucesores naturales y más tecnológicos de la maniobra inventada por su padre. En cierto modo, el inventor del LifeVac estaba siguiendo punto por punto la hoja de ruta de su padre. Para él, el 'Doctor Salvavidas' no era tanto un genio de la medicina sino del 'marketing'.

En 1979, Henry Heimlich apareció en el programa de Johnny Carson, el 'late night' más famoso de Estados Unidos en aquel momento. El presentador fingió estar atragantándose y el médico realizó su famosa maniobra: se puso detrás de él, rodeó sus brazos a una altura entre el ombligo y las primeras costillas, y apretó para que el flujo de aire saliera de golpe hacia arriba liberando la tráquea obstruida. Más tarde, Carson practicó la maniobra sobre la actriz Angie Dickinson y recibió a cambio un beso. Heimlich, con cómico tono de envidia, dijo: "Bueno, yo ideé la maniobra...".

Peter Heimlich llevaba un tiempo siguiendo el rastro a estos dispositivos, los sucesores de la maniobra inventada por su padre

Aquel 'show' de 'El Hormiguero', salvando las distancias, encendió unas cuantas luces en su cabeza. En su momento, su padre Henry Heimlich pedía a los espectadores que le mandaran cartas contándole casos de éxito usando su maniobra. Llegó a decir que recibió miles de casos distintos... aunque más tarde su hijo rebajó aquellas estimaciones.

El mercado del antiatragantamiento

Sabemos por las estadísticas del INE que unos 2.300 españoles mueren anualmente por esta causa, constituyendo la tercera causa de muerte no natural, por delante de los accidentes de tráfico y por detrás del suicidio y las caídas accidentales. El 95% de las víctimas tiene más de 65 años. Los manuales de primeros auxilios indican que se debe actuar antes de cuatro minutos, porque a partir de ese tiempo la víctima empieza a ponerse cianótica y puede sufrir daño cerebral permanente o morir.

Actualmente, hay en el mercado dos dispositivos antiatragantamiento, el LifeVac y el Dechoker, una versión parecida que incluye una cánula que se introduce en la boca. Ambos cuestan entre 109 y 118 euros. Pese a no contar con avales científicos sólidos y sí con la desconfianza de muchos médicos, ambos han ido construyendo una historia de amor con España: cadenas de hoteles, residencias de ancianos, departamentos de policía o guarderías ya cuentan con estos aparatos. Bastante a menudo, la división internacional de ambas marcas publicita casos de vidas salvadas en nuestro país. ¿Qué está pasando, es España un sitio pródigo en atragantamientos o es que estos dispositivos han penetrado mejor en nuestro país que en otros?

placeholder
Demostración del artículo de LifeVac.

Veamos cómo funciona. Un caso reciente sucedió en la residencia Gregorio García Antonio de Sinlabajos, Ávila. LifeVac anunció en su página internacional que su aparato había logrado salvar tres vidas en este centro en apenas cinco meses. ¿De verdad? Sí, pero a medias.

"Estos atragantamientos sí que se produjeron, pero no en cinco meses, ha sido a lo largo de por lo menos tres años", explica a este periódico la directora de la residencia abulense. "El primero fue como en 2018, al poco de comprarlos, tuvimos un episodio de una señora que estaba en el comedor, durante el postre de la cena, había membrillo con queso y se atragantó con el membrillo". De nuevo, el recuerdo indeleble de la comida que provoca el susto. "Se lo sacamos, fue ingresada en aquel momento, pero hoy en día sigue aquí y está fantástica".

Varios casos recientes

Los otros dos casos fueron más recientes, uno a finales de 2019 y el último hace un par de meses. "Una señora que se atragantó, la enfermera la atendió con el aparato ese y en seguida se solucionó", explica. "Los compramos cuando un enfermero vino a dar un curso de primeros auxilios y nos habló de estos aparatos, compramos dos; de momento, la experiencia que hemos tenido ha sido gratificante y positiva".

El testimonio de esta residencia y el del centro de párkinson de La Roda son sorprendentes porque van en contra de la opinión que habitualmente tienen los médicos de estos aparatos. En 2019, el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar dejó claro que se atenía solo a la recomendación de las guías internacionales: si el afectado puede toser, que tosa. Si no puede toser o la tos es inefectiva, hay que reclinarlo un poco y darle cinco golpes interescapulares (en la parte alta de la espalda) y a continuación, si no funciona, las cinco compresiones abdominales de la maniobra Heimlich.

Los testimonios son sorprendentes porque van en contra de la opinión que habitualmente tienen los médicos de estos aparatos

"Tras analizar la escasa bibliografía médica disponible en la actualidad acerca de la indicación y seguridad de uso de estos dispositivos en los atragantamientos", explicaban, "y teniendo en cuenta las altas presiones de succión que se han detectado, que podrían ser dañinas para el paciente, especialmente para el niño, el CERCP recomienda seguir actuando ante los atragantamientos tal y como indican las recomendaciones internacionales".

Los propios manuales del LifeVac o Dechoker, para curarse en salud, recomiendan su uso en tercer lugar tras las palmadas y las compresiones. Sin embargo, en la residencia de Ávila se lanzaron a usar el aparato en primer lugar. Hasta cierto punto, tiene sentido: uno no se gasta 110 euros en un aparato para usarlo como tercer plato.

¿Qué dice la ciencia? Bah, da igual

La misma alarma de Peter Heimlich al ver, en el episodio de 'El Hormiguero', que una vez más el 'marketing' estaba imponiéndose a la ciencia la han reproducido otros muchos médicos españoles. La ciencia que rodea al atragantamiento es confusa, y en este río revuelto hay claros ganadores pescando.

En 2017, Pep Galarza, concejal del municipio valenciano de Massamagrell, anunció la compra de tres Dechoker, argumentando que "a través de la fuerza de succión se logra extraer cualquier objeto que obstruya las vías respiratorias en caso de atragantamiento, evitando cualquier tipo de lesión provocada por la maniobra Heimlich". ¿Tiene sentido este razonamiento desde el punto de vista médico? No, pero a finales del año pasado los municipales salvaron a un niño de 17 meses usando el Dechoker, la empresa se anotó el tanto y hasta Vicente del Bosque grabó un vídeo felicitando a la policía.

Como verán, en este asunto no todo es blanco o negro. El año pasado, salió un meta-análisis que revisaba todos los estudios que se han publicado sobre estos aparatos: "Hay muchas debilidades en los datos disponibles y pocos ensayos no sesgados que prueben la efectividad de los dispositivos de succión antiasfixia, lo que resulta en una evidencia insuficiente para apoyar o desalentar su uso", dicen en sus conclusiones, y animan a los médicos a seguir las pautas internacionales ya mencionadas.

Nieves de Lucas, urgencióloga y miembro del comité científico pediátrico del Consejo Europeo de Resucitación, precisamente quienes se encargan de elaborar este tipo de guías, lamenta que el 'marketing' haya suplantado a las evidencias médicas en la ciencia que rodea a estos dispositivos antiatragantamiento. "Las recomendaciones científicas no llegan al público con la misma facilidad", explica. "Sé que la FDA, la agencia americana para medicamentos y alimentos, ha redactado una carta de alerta respecto a estos dispositivos recientemente, donde destaca numerosos problemas con los productos. ¿Qué difusión ha tenido? Muy escasa".

De Lucas cree que actualmente el LifeVac o el Dechoker "solo deberían admitirse en el ámbito de la investigación"

De Lucas cree que actualmente el LifeVac o el Dechoker "solo deberían admitirse en el ámbito de la investigación, en estudios que hubieran pasado por un comité de ética e investigación", explica. "Por contra, me consta que se ha utilizado, por ejemplo, en un bebé en una guardería, con efectos adversos graves transmitidos a la AEMPS hace muchos meses. Tuve constancia de ello por el primer médico que atendió al niño".

En cuanto a la validez de los artículos científicos de los que ambas empresas presumen, la médica contesta: "Por favor, dígame un artículo que analice su eficacia revisado por pares y publicado en una revista que no esté catalogada como 'predatory journal", en referencia a las revistas científicas que cobran a los autores por publicar sus trabajos sin preocuparse por la calidad o autenticidad de los mismos. "Ante la falta de evidencia científica, he llegado incluso a escribir al autor de un artículo publicado en un 'predatory journal', solicitando contactar con los sanitarios que atendieron los casos descritos en su artículo, y no he obtenido respuesta".

placeholder Pruebas presentadas por los médicos gallegos. ('Resuscitation')
Pruebas presentadas por los médicos gallegos. ('Resuscitation')

En una carta al director de la revista 'Resuscitation' publicada a finales de 2020, un grupo de médicos gallegos denunciaba también la situación añadiendo imágenes de dispositivos Dechoker en locales de Santiago de Compostela y Oviedo. "Estos dispositivos se anuncian, venden, distribuyen y están disponibles en lugares públicos, como hoteles y centros comerciales", denunciaban. "Por otro lado, también nos preocupa el tiempo necesario para abrir las cajas del dispositivo, leer las instrucciones y manejarlo por personas no capacitadas. El uso de tales dispositivos podría distraer a los viandantes de realizar los pasos recomendados del algoritmo actual de manera oportuna".

Es más que probable que algún día ambos aparatos lleguen a formar parte de los algoritmos internacionales de emergencia por atragantamiento. De hecho, no sería la primera vez. Tampoco Henry Heimlich hizo experimentos con humanos. Como cirujano torácico, se sabía la teoría: en el momento de atragantarse, los pulmones contienen una enorme cantidad de aire que puede usarse para expulsar el objeto que está provocando la crisis. Hizo varias pruebas con perros, y en efecto expulsaban los trozos de carne introducidos al apretarles el diafragma, ¿pero cómo probarlo en humanos?

Las empresas no cometen nada ilegal, pero siempre juegan al límite. El boca a boca sigue adelante

Recurrió a 'Emergency Journal', una revista médica de la época que no requería revisión por pares. Allí explicó su método y, simplemente, pidió a la gente que contara sus experiencias con su maniobra. Fue cuestión de tiempo hasta que la voz se extendió y la maniobra Heimlich se hizo mundialmente famosa. O casi mundialmente, porque en Australia, por algún motivo, siempre desconfiaron de una técnica que carecía de base científica.

Ahora, estos aparatos están siguiendo exactamente el mismo camino: estudios firmados por la hermana del inventor, otros en revistas de dudoso prestigio, casos con base real pero algo elaborados, movimientos de teletienda en 'prime time'... Nada ilegal, pero siempre al límite. El boca a boca sigue adelante y la sensación de 'déjà vu' cada vez es mayor en el pequeño de los Heimlich, para quien hace tiempo que la palabra 'maniobra' adquirió un nuevo significado.

* Peter Heimlich, residente en Atlanta (EEUU), ha preferido no aportar declaraciones para este artículo.

Estudio científico
El redactor recomienda