PROYECTO INDICATE LIDERADO POR BIODONOSTIA

El 'kit' vasco para detectar al instante con una gota de sangre si padeces cáncer de pulmón

Una investigación que implica a diversos centros vascos busca sacar al mercado en cinco años un dispositivo "revolucionario" que permita al médico diagnosticar esta patología el día la prueba

Foto: Marek Grzelczak (izq), Charles Lawrie (c) y Sergio Arana participan en el proyecto Indicate para detectar el cáncer de pulmón mediante un sencillo dispositivo. (EC)
Marek Grzelczak (izq), Charles Lawrie (c) y Sergio Arana participan en el proyecto Indicate para detectar el cáncer de pulmón mediante un sencillo dispositivo. (EC)

El cáncer de pulmón es uno de los que presenta peor pronóstico, no solo por la agresividad del tumor, sino por la dificultad de realizar un diagnóstico precoz. De hecho, ocho de cada diez casos se detectan en fase avanzada, lo que hace que la tasa de supervivencia a cinco años se sitúe en la actualidad entre el 15% y 20%. En los últimos tiempos se ha avanzado mucho en el diagnóstico y en el tratamiento –a comienzos de década la tasa de supervivencia apenas llegaba al 5%–, aunque esta patología cancerígena sigue plantando mucha cara a la labor de investigación.

La lucha contra el cáncer de pulmón tiene muchas aristas. Y en esta batalla permanente, el proyecto Indicate (In vitro diagnostic cancer test) pretende “revolucionar los sistemas de diagnóstico”, según resaltan sus investigadores, que están desarrollando un dispositivo que permita detectar esta patología de una manera "rápida y sencilla", a semejanza de un test de embarazo. La pretensión es que el paciente conozca al instante a través de una prueba en sangre si padece o no este tumor.

Las actuales pruebas PCR para detectar el cáncer de pulmón “no están exentas de fallos” y, además, el paciente debe esperar entre dos y cuatro semanas para conocer el resultado de la prueba. En este escenario, los investigadores implicados en el proyecto pretenden que el paciente pueda conocer el resultado de la prueba en la misma cita con el médico. Con ello, se logra "reducir el estrés" del paciente y de su familia, que ya no deben aguardar con incertidumbre a los resultados, y posibilita que se inicie lo antes posible el tratamiento de forma personalizada.

El diagnóstico se fundamenta en una biopsia líquida. La idea es que el paciente se someta a un pinchazo de sangre, como si fuera una prueba de glucosa en la sangre, de modo que el análisis de la gota de sangre extraída debería ser “suficiente” para detectar el cáncer de pulmón, según expone Charles Lawrie, que lidera el proyecto como director del área de Oncología de Biodonostia. El instituto de investigación sanitaria ubicado en San Sebastián encabeza una investigación que implica a otros tres centros de primer nivel: el centro de investigación cooperativa en biomateriales CIC biomaGUNE, el Donostia Internacional Physics Center (DIPC) y el Ceit-IK4, el centro tecnológico de la Universidad de Navarra.

La idea es que el paciente se someta a un pinchazo de sangre, ya que el análisis de la gota debería ser "suficiente" para detectar el cáncer de pulmón

El proyecto, que cuenta con financiación del Gobierno vasco o el Instituto de Salud Carlos III entre otras instituciones, se inició en 2013. En este periodo, la investigación ha recibido más de un millón de euros, lo que ha permitido un “importante progreso” en la misma. El trabajo desarrollado en estos años ha demostrado “la validez de la tecnología central existente detrás del dispositivo” y ahora “estamos mirando soluciones de tecnología”.

El objetivo es que en el plazo de cinco años el dispositivo para detectar el cáncer de pulmón de forma instantánea esté en el mercado. Para ello, los promotores están buscando fondos públicos y privados para realizar la siguiente fase de la investigación: la relativa al desarrollo del dispositivo de cara al mercado. “Es una vía bastante larga y muy costosa”, afirma Lawrie, resignado por todos los factores externos que entran en juego.

Las tres claves

A día de hoy existe la tecnología para detectar las mutaciones en la sangre pero son procesos “muy lentos y caros”. Por ello, el planteamiento del proyecto es lograr un dispositivo en un formato “soportable, económico y rápido” evitando los termociclados. Son las tres claves de la investigación.

Para ello, el equipo "multidisciplinar" que participa en el proyecto está en la actualidad avanzando en la fase inicial del desarrollo del prototipo. La investigación permitirá tener el diagnóstico del cáncer de forma "fiable" y la monitorización del tratamiento el mismo día de la prueba. Sería algo tan sencillo como un test de embarazo aunque sin el autodiagnóstico. “No es para que uno se lo haga en su propia casa”, detalla Lawrie.

Charles Lawrie (izq), Marek Grzelczak (c) y Sergio Arana. (EC)
Charles Lawrie (izq), Marek Grzelczak (c) y Sergio Arana. (EC)

La prueba se podría realizar en el propio centro de salud, en el ambulatorio, ya que no sería necesario recurrir a un laboratorio especializado para conocer los resultados. Esto, como evidencia el responsable de la investigación, “probablemente puede ser importante para el progreso de la enfermedad” de cara a la supervivencia de la persona, ya que el tratamiento se iniciaría de inmediato y, además, se adaptaría a las necesidades del enfermo.

Al monitorizar la reacción de la enfermedad al tratamiento, es posible adoptarlo en caso de que no esté dando los resultados deseados. “Con esto podemos en teoría prolongar la vida y mejorar el tratamiento”, resalta Lawrie, que acumula una larga trayectoria en el campo de las biopsias líquidas, en los biomarcadores en sangre.

El proyecto ha puesto el foco en el cáncer de pulmón dada su agresividad –más de 23.000 personas fallecieron el pasado año en España debido a esta enfermedad, el 82% de ellos hombres– y por “la dificultad” que entrañan las biopsias del tumor. “Es un cáncer con mucha necesidad para comenzar con este tipo de tecnología”, destaca este investigador y CEO de Indicate Solutions, una 'spin off' creada para comercializar este tipo de tecnología. Se ha arrancado con el cáncer de pulmón, pero, como asevera Lawrie, esta tecnología “se puede adaptar a cualquier otro tipo” de patología cancerígena o enfermedad infecciosa.

En este proyecto, el Ceit-Ik4 trabaja en la integración microfluídica en un sistema desechable que resulte económico. La salud constituye una “apuesta estratégica desde hace tiempo” del centro tecnológico de la Universidad de Navarra, según destaca Sergio Arana, director del grupo Biodispositivos y MEMS.

El ámbito de la salud constituye, por su parte, una apuesta de futuro para el DIPC, presidido por el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica Pedro Miguel Etxenike, que cuenta con tres grupos experimentales en este campo, según detalla el investigador principal Marek Grzelczak. En esta investigación, el centro trabaja de forma conjunta con el CIC biomaGUNE en "el desarrollo de nanomateriales para que sean sensibles a ciertos biomarcadores o moléculas de sangre".

La idea es poder sacar un dispositivo rentable al mercado en cinco años

“Es un proyecto multidisciplinar y ésta es una de las fuerzas que tenemos. Diferentes cabezas para diferentes aspectos del proyecto. Esto es muy importante”, resalta el líder del proyecto, que se muestra “esperanzado” con sacar un dispositivo rentable al mercado en un plazo de un lustro. Se finalizaría así con éxito más de una década de investigación.

De momento, el “éxito” de la financiación lograda hasta ahora en el proyecto Indicate se debe a que “se alinea muy bien con la línea estratégica por la salud que existe en el País Vasco”, según destaca Grzelczak. “Hay muchas sinergias y esto es importante”, enfatiza este investigador que en 2017 se incorporó al DIPC procedente del CIC biomaGUNE. “La actuación del DICP cada vez se va a expandir a más campos”, señala.

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