Riesgos y cuidados que necesitan

Los riesgos para los bebés prematuros como los de Irene Montero y Pablo Iglesias

El problema más importante a la que se enfrentan es la falta de madurez del sistema respiratorio. Estos son los cuidados a los que se les somente en sus primeras semanas

Foto: DÍa mundial del prematuro
DÍa mundial del prematuro

Irene Montero y Pablo Iglesias son padres antes de lo previsto. De hecho, mucho antes de lo previsto y eso, en principio, no es buena noticia, aunque los líderes de Podemos han explicado que sus mellizos se encuentran bien y en observación en un hospital público madrileño.

Los especialistas consideran a los bebés prematuros cuando el parto tiene lugar antes de las 37 semanas de gestación, pero según la información que ofrecieron los padres en su día, Montero esperaba dar a luz a finales de septiembre o principios de octubre, de manera que habría dado a luz alrededor de la semana 26 y, en este caso, los pediatras hablan de bebés inmaduros. Por eso, están abocados a permanecer durante semanas en la unidad de cuidados intensivos neonatal (UCIN).

El sistema respiratorio se desarrolla en las últimas fases del embarazo, de manera que los niños que nacen antes de tiempo suelen tener graves problemas respiratorios. Sus órganos más vulnerables son los pulmones, que aún no están preparados para realizar la respiración de forma normal, así que van a requerir respiración asistida durante cierto tiempo.

La cantidad de aparatos que suelen tener para ayudar a los bebés en sus funciones respiratorias puede resultar incluso abrumadora para los padres: un tubo endotarqueal, que se coloca por la tráquea; un ventilador o respirador conectado al anterior y que controla la cantidad de oxígeno, la presión del aire y el número de respiraciones; y una campana de oxígeno unida al tubo.

(EFE)
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Pero también son habituales los trastornos intestinales, neuronales y problemas como la ictericia, la coloración amarillenta de la piel y las mucosas, que se produce por un aumento de la bilirrubina en sangre.

El hecho de que el parto sea múltiple, en este caso, mellizos, suele propiciar los partos prematuros, antes de las 37 semanas. De hecho, casi tres de cada cuatro se producen antes de lo debido, pero los expertos consideran que existe una diferencia muy grande si han conseguido sobrepasar o no las 30 semanas.

En términos globales, la tasa de partos prematuros ronda el 10% en España, pero los que se producen antes de las 28 semanas suponen un porcentaje muy reducido. Exactamente fueron 1.015 en 2015, último año del que ofrece este tipo de datos el INE, poco más del 0,24% de los 420.290 que se produjeron.

El número de padres con bebés prematuros se ha disparado en los últimos años. Lo saben bien en la Asociación de Padres de Niños Prematuros (APREM), que les ofrece apoyo. “Las madres son más mayores y hay más partos múltiples por los tratamientos de fertilidad”, explica Albar Guallar, secretaria de esta entidad. Sin embargo, “hace 15 o 20 años estos niños no sobrevivirían y hoy en día pueden salir adelante”.

La portavoz parlamentaria de Podemos, Irene Montero, junto a la portavoz adjunta, Ione Belarra, el pasado 19 de junio (Chema Moya / EFE)
La portavoz parlamentaria de Podemos, Irene Montero, junto a la portavoz adjunta, Ione Belarra, el pasado 19 de junio (Chema Moya / EFE)

En su caso, ha tenido dos partos antes de tiempo, aunque muy diferentes. El primero fue similar al de Irene Montero. “Tuve a Nicolás a las 25 semanas, pasó mucho tiempo en la unidad de cuidados intensivos y se fue para casa con soporte respiratorio; más tarde pasamos varias veces por intervenciones quirúrgicas”. Hoy en día tiene ocho años y “es un niño normal, aunque más delgado y más pequeño que los de su edad y con algunas secuelas leves”.

Su hermana nació con 32 semanas, ahora tiene 11 meses y es un caso completamente distinto: esas pocas semanas marcan una diferencia muy importante. No obstante, los problemas respiratorios, las infecciones y las hemorragias son problemas comunes. “Las primeras horas son decisivas”, afirma Alba Guallar.

De su experiencia en el hospital conserva amistades de padres que pasaron por lo mismo. “En algunos casos sus hijos fallecieron y en otros salieron adelante incluso con pocas semanas y sin irse con soporte respiratorio a casa y hoy en día tienen una talla y un tamaño normales”, afirma.

Laura San Feliciano, especialista de la Unidad de Neonatología del Hospital Universitario de Salamanca, explica los problemas respiratorios: “Falta una sustancia denominada surfactante, lo que impide que los pulmones se abran y entre bien el aire”. Por eso, es necesario hacérsela llegar a través de la tráquea. Al mismo tiempo, con la administración de oxígeno hay que tener mucho cuidado, ya que en dosis elevadas puede ser tóxico para niños tan débiles.

En España en los 70 y los 80 cualquier niño por debajo de 35 semanas se consideraba inviable, hoy el límite está en 23 semanas

El resto de las dificultades son mucho menos frecuentes, aunque se incrementan a medida que la gestación ha sido más reducida. “Principalmente, son infecciones, porque el sistema inmune es inmaduro; y enterocolistis, inflamación intestinal debida al mismo problema”. En casos más excepcionales también se pueden producir hemorragias cerebrales que pueden dejar secuelas posteriores.

Cada semana, vital

Cada semana que pasa es fundamental para la maduración de los órganos, pero los avances de las últimas décadas han sido espectaculares. “Los servicios de neonatología son muy recientes. En España en los 70 y los 80 cualquier niño por debajo de 35 semanas se consideraba inviable, mientras que hoy el límite está en 23 semanas”, explica. No obstante, las diferencias son extraordinarias. En el servicio donde trabaja Laura San Feliciano sobreviven casi todos los que superan las 30 semanas, pero por debajo de 24 semanas la cifra se reduce a poco más del 10%.

Por otra parte, hay otros factores que influyen, por ejemplo, el sexo. “Cuando es femenino el pronóstico es mucho más favorable”, asegura. Lo habitual entre los neonatos que han tenido un periodo gestacional menor es que tengan que permanecer en la unidad hasta que llega la fecha para la que estaba previsto el parto.

La elevada edad de las madres –que se sitúa ya en 33,5 años para el primer hijo en España– es uno de los factores más determinantes para que se produzcan partos prematuros, pero no el único. “El estrés, alguna infección y otras enfermedades crónicas también pueden provocarlo”, afirma.

Objetivo: supervivencia íntegra

“Nuestro objetivo es la supervivencia íntegra, es decir, que si un niño nace con 1.000 gramos de peso cuando llegue a adolescente tenga las mismas capacidades intelectuales y físicas que otro haya nacido con tres kilos”, comenta Máximo Vento, jefe de Sección del Servicio de Neonatología del Hospital La Fe de Valencia y presidente de la Sociedad Española de Neonatología.

Los avances de los últimos años lo están permitiendo. Los llamados “grandes prematuros”, que tienen más 32 semanas de gestación no tienen ningún problema en conseguirlo. “Si bajamos a 28 semanas ya hablamos de prematuros extremos y el porcentaje de complicaciones es mayor y por debajo de ellas la mortalidad aún es elevada e incluso puede quedar alguna secuela en forma de problemas neurológicos, motores, de visión, de audición o de talla”, agrega.

Vento también es presidente de la Sociedad Europea de Neonatología, de manera conoce bien la situación de España en el contexto internacional. “Nos encontramos entre los 10 o 15 países más desarrollados en cuanto a calidad de la supervivencia tras un parto prematuro”, asegura. “Como en casi todo, depende del nivel económico, social y cultural de los países, así que los países escandinavos están mejor que nosotros y nosotros superamos a los países del Este”, señala.

(EFE)
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En cualquier caso, “nuestra realidad actual es que la natalidad desciende y los partos prematuros aumentan, así que cada vez hay un menor porcentaje de partos que finalizan su gestación a término”, cerca de la semana 42.

Darle las gracias a Kennedy

La mejora en este ámbito “es cuestión de inversión en sanidad”, según el presidente de la Sociedad Española de Neonatología. La mejor prueba de ello es cómo nació esta especialidad. En 1963 Jacqueline Kennedy, esposa del presidente John Fitzgerald Kennedy, dio a luz un bebé prematuro y en el Boston Children's Hospital no pudieron hacer nada por salvarlo.

“A partir de ahí en Estados Unidos comenzaron a meter dinero en neonatología y poco a poco se fue aprendiendo a manejar cómo administrar el oxígeno, los alimentos y los cuidados en general”, recuerda Vento.

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