autora de 'que vuelva el rey'

Helen Pilcher: "Resucitar a Elvis Presley sería técnicamente posible, pero no buena idea"

En su último libro, esta bióloga celular británica aborda los intentos científicos por traer de vuelta especies como el mamut, el 'Tyrannosaurus rex', el neandertal o hasta al rey del rock

Foto: Helen Pilcher, durante su visita a Madrid. (A.V.)
Helen Pilcher, durante su visita a Madrid. (A.V.)

El único animal que el ser humano ha sido capaz de devolver de la extinción es el bucardo, una cabra montesa pirenaica que el investigador Alberto Fernández-Arias fue capaz de clonar y devolver a la vida durante siete minutos en el año 2000.

Ya hace casi 20 años de aquello y aún no hemos visto más ejemplos como el del bucardo, aunque para Helen Pilcher, bióloga celular y divulgadora científica, es cuestión de tiempo hasta que la moda regrese, quizá con una especie como el mamut lanudo. Pilcher es autora de 'Que vuelva el rey' (Biblioteca Nueva), un compendio de los intentos recientes de la ciencia centrada en resucitar especies, con qué problemas se ha encontrado en los últimos años y cuáles son hoy en día sus aspiraciones.

Cada uno de los capítulos del libro repasa no solo los intentos de traer de vuelta a los dinosaurios, al mamut o al dodo, sino también qué podría ocurrir si resucitáramos a un neandertal o tratáramos de clonar a Elvis Presley.

PREGUNTA. Cuando le pregunta al público qué especie resucitaría, ¿qué respuestas suele recibir?

RESPUESTA. Hice algo así en una presentación del libro en Londres. Obtuve respuestas serias, como el 'Tyrannosaurus rex', el velocirraptor o el dodo, y otras más divertidas, como que "podríamos crear algo que fuera mitad hombre y mitad mamut lanudo". Yo respondí que ya salí con algún espécimen así cuando tenía 20 años y que no había necesidad de repetirlo. También me pareció inusual que alguien respondiera "el velocirraptor", le pregunté por qué y me dijo "solo quiero una mascota con garras retráctiles", y yo le sugerí que por qué no un gato. Respondió: "No soy una persona muy de gatos".

P. Era una persona más de 'raptores'...

R. En realidad, todo esto tiene que ver con lo que buscaba explorar con este libro; qué está pasando hoy en los laboratorios y cuáles son los límites de esa tecnología, qué podría ser posible si tuviéramos carta blanca para hacer todo lo que quisiéramos.

P. Con la resurrección de especies se da la paradoja de que, hace unos años con la oveja Dolly o la resurrección del bucardo, se le daba más bombo que ahora, cuando en estos momentos estamos científicamente más cerca de traer de vuelta al mamut.

R. Creo que el interés sigue ahí fuera. La gran diferencia entre 1996, cuando Dolly nació, y nuestros días es el alcance de las redes sociales y cómo ha cambiado el periodismo científico. Ahora hay más contenido para que la gente lo lea, y creo que sí hay interés. Dolly fue fantástica, primer mamífero en ser clonado a partir de una célula adulta, nos mostró que podríamos tomar ADN de una célula y reprogramarlo, no sabíamos que eso fuera posible.

Luego todo se mezcló en los medios de comunicación, porque pasaron de la oveja Dolly a la clonación humana, cuando eso nunca fue la intención de los científicos. Con la 'des-extinción' pasa un poco lo mismo, es una ciencia nueva, pero poco a poco podremos manipular el ADN de los animales para ayudarlos.

P. ¿Ve la resurrección de especies extintas como un método más de conservación?

R. Para mí, la 'des-extinción' significa devolver la vida, cuidadosamente, a animales muertos, pero quizá sea mucho más importante aplicar esas técnicas (clonación, biología de células madre, edición genética) a especies vivas en peligro de extinción. Hay muchas especies por ahí que, pese a la buena intención de los conservacionistas, son muertos vivientes, no hay esperanzas.

P. ¿Por ejemplo?

R. A menudo hablo del rinoceronte blanco del norte, una especie bellísima de rinoceronte de los que solo quedan tres ejemplares: un abuelo, una madre y una hija. Son demasiado viejos, enfermos y cercanos como para reproducirse. Sin embargo, en Alemania están empleando en ellos esas mismas técnicas de 'des-extinción' para crear rinocerontes blancos de laboratorio que puedan ayudar a recuperar esta especie. La idea no es crear monstruos de la naturaleza sino utilizar la capacidad de resucitar una especie como un arma para incrementar la biodiversidad en el planeta. Creo que si pudiéramos resucitar a una criatura, como un mamut lanudo, sería un momento de gran inspiración para la siguiente generación de científicos y podría inspirarnos a todos para preocuparnos más por el mundo en que vivimos.

P. Eso nos lleva a uno de los aspectos éticos más interesantes: si logramos resucitar una especie, ¿por qué íbamos a preocuparnos por su conservación? Podríamos hacer safaris de mamuts lanudos y luego volver a producir más. Es un incentivo perverso.

R. Es una preocupación muy válida, aunque a día de hoy no podemos saber qué va a pensar la gente en el futuro. Otro asunto es que la IUCN [Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza], que elabora la lista de animales en peligro, ha estado pensando al respecto de la extinción y ha redactado una lista de criterios sobre los que habría que pensar antes de 'des-extinguir' una especie. Uno de ellos es "¿sabemos qué llevó a esa especie a la extinción?", si no lo sabemos, no deberíamos traerla de vuelta. O "si conocemos el problema que acabó con esa especie y no lo hemos resuelto, no deberíamos resucitarla". Tiene que haber una buena razón para ello. Otro argumento en contra de resucitar especies es que los ecosistemas no son estáticos, sino dinámicos: no importa que una solo haya estado desaparecida un año, si quieres reintroducirla, tienes que ser muy, muy cuidadoso, porque otras especies se adaptan, cambian y, en definitiva, ocupan los huecos que la especie extinta ha dejado.

La bióloga celular británica, en la librería La Buena Vida. (A. V.)
La bióloga celular británica, en la librería La Buena Vida. (A. V.)

P. Tras el bucardo, ¿cuál cree que es el próximo animal que veremos resucitado?

R. Hay un animal llamado rana incubadora gástrica, era capaz de incubar sus huevos en el estómago, algo único tanto genética como fisiológicamente. Fue descubierta en los años setenta y se extinguió en los ochenta. Nosotros provocamos la extinción, fue por un hongo quitridio, que mata anfibios alrededor del planeta básicamente por el comercio mundial de anfibios. Tendría mucho sentido resucitarla, porque no sería solo una ramita en el árbol de la vida sino un tronco entero, imagine lo que podríamos aprender de esta rana. Creo que es el caso que está más cerca de ser realidad tras el bucardo, pero tendría que ser criada en cautividad hasta resolver el problema del hongo, o bien modificarla genéticamente para que resista al quitridio.

P. Uno de los mayores expertos mundiales en 'des-extinción' es George Church, de la Universidad de Harvard. ¿Le ha gustado su libro?

R. ¡Oh sí, fue encantador! Es uno de los genetistas más famosos del mundo, célebre también por sus intentos de traer de vuelta al mamut, o de crear elefantes más adaptados al frío, y estuvimos hablando largo y tendido de si se podría resucitar a los neandertales o a Elvis Presley.

P. ¿Y qué opinaba Church?

R. En ambos casos, que sería técnicamente posible, pero no una buena idea.

P. Los capítulos en el libro dedicados a esto me hicieron pensar. Obviamente, crear un clon de Elvis en 2017, incluso con su talento vocal, no equivale a obtener de nuevo un cantante exitoso. Pero ¿y el neandertal? Probablemente tampoco se comportaría como hace 100.000 años y quizá nos asustaría ver lo parecido que es al humano moderno si se le cría en un contexto actual.

R. Como sabe, somos productos del 'nature and nurture', del ADN y del ambiente, y lo importante es que la epigenética nos ha enseñado que el entorno modifica nuestro ADN, y eso es lo que somos. Los neandertales tienen la reputación de matones primitivos que iban por ahí con un garrote y un trapo, pero en realidad eran muy sofisticados. Hay una historia que hemos podido sonsacar con los restos fósiles de uno de ellos y hemos visto que era discapacitado, y pese a esto salió adelante y vivió un cierto número de años, es decir, que los neandertales se preocupaban por sus semejantes discapacitados. También tenemos evidencias de sus cerebros. Supongamos que traemos de vuelta a un neandertal, es una idea terrible, pero en realidad no serían tan distintos a nosotros.

P. Especialmente si los educamos desde el nacimiento.

R. Sí, probablemente sería una enorme decepción.

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