primero lo extinguimos, luego lo coloreamos

Científicos responden a un enigma histórico: ¿De qué color era realmente el dodo?

Un nuevo trabajo realizado a partir de sus restos óseos y de tejidos ofrece la verdad sobre un enigma histórico: ¿qué aspecto tenía este pájaro que se extinguió en el siglo XVII?

Foto: Ilustración de un dodo en blanco y negro, para no adelantar nada (Agnès Angst)
Ilustración de un dodo en blanco y negro, para no adelantar nada (Agnès Angst)

El caso del dodo (Raphus cucullatus) es único en el sentido de que todo lo que tenemos sobre el aspecto de aquel fantástico animal -declarado extinto en 1662- son dibujos de la época. Sin embargo, éstos también son problemáticos. Por ejemplo, éste es uno de los más comunes.

Representa a un pájaro de color azulado, pico rojo y cerca de un pantano, posiblemente el entorno del Mare aux Songes, el lugar de la isla de Mauricio de donde han sido recuperados la mayor parte de los huesos. Por otro lado, también hay cuadros y dibujos que representan al dodo de otros colores, por ejemplo este dibujo propiedad de la Universidad de Wisconsin donde el pájaro es blanco.

Al principio se pensó que este dodo blanco era un pariente cercano que habitaba la isla de Réunion, sin embargo, esto fue descartado posteriormente (hay un ave blanca en la isla francesa, pero es el Ibis de Réunion, nada que ver con el dodo). ¿Cómo es posible que, de todos los dibujos hechos al dodo entre el siglo XVI y el XVII, muchos fueran distintos entre sí en cuanto a tamaño o color de las plumas?

Ahora, un nuevo estudio dirigido por Delphine Angst y publicado en Scientific Reports propone una respuesta satisfactoria. Angst, paleontóloga en la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) analizó la microestructura de 22 huesos de 22 dodos distintos, encontrados a lo largo de Mauricio. Por primera vez, varias de las muestras estudiadas procedían de ejemplares juveniles, lo que permitió a los autores conocer más sobre el desarrollo esquelético de esta especie y relacionarlo con lo que ya se sabía sobre sus costumbres sexuales o sociales. En resumen, han extraído nuevos secretos sobre el dodo desde lo más profundo de sus huesos.

Ilustración contemporánea de los dodos en su hábitat natural (Julian Hume)
Ilustración contemporánea de los dodos en su hábitat natural (Julian Hume)

"Por primera vez pudimos identificar a dodos juveniles y a hembras adultas, observamos algunas huellas de muda y ahora podemos decir cuándo sucedía la reproducción y la muda durante el año", explica Angst a Teknautas.

Con estos datos, los autores han propuesto que la época de cría de los dodos comenzaría en torno al mes de agosto, cuando las féminas ovulaban. Tras eclosionar los huevos, los pequeños dodos crecían rápidamente con el objetivo de sobrevivir mejor al verano austral y la temporada de ciclones en Mauricio, que se da entre noviembre y marzo. Entre primavera y verano comienza la muda de las plumas, que se daría primero en las alas y la cola del pájaro. Para cuando llegaba la nueva temporada de cría, en agosto del año siguiente, los dodos ya habían completado la muda y estaban listos para la próxima temporada de cría.

A criar, a criar, que el mundo dodo se va a acabar (Julian Hume)
A criar, a criar, que el mundo dodo se va a acabar (Julian Hume)

Angst y sus compañeros comprobaron que el dodo experimentaba un crecimiento rápido hasta alcanzar la madurez sexual, pero éste cambio solía aparecer años antes de alcanzar la madurez esquelética. La extensa reabsorción de calcio observada en los huesos podría ser, al mismo tiempo, evidencia de que mudaba las plumas, lo que podría haber generado cambios significativos en la apariencia de estas aves, tanto en su color como en el tipo de plumas. Esto explicaría que históricamente hubiera tantos dibujos diferentes de los dodos: todos tenían razón.

Las descripciones hechas por los marineros que vieron a los dodos vivos son muy diferentes, aunque se cree que no estaban equivocados

"Las descripciones hechas por los marineros que vieron a los dodos vivos son muy variables y diferentes y por lo general, aunque eran demasiado diferentes, se cree que no estaban equivocados", explica la paleontóloga. "Nuestros hallazgos demuestran que todos los dibujos eran correctos, sólo que describen el dodo en diferentes momentos del proceso de muda".

Esto sólo resuelve uno de los misterios que rodean aún a este extinto pájaro, pero la autora del trabajo confía en que poco a poco lograrán reducir la incertidumbre. "Todavía hay mucho de lo que no sabemos sobre la ecología de estas aves", explica Angst, "actualmente estoy trabajando en varias solicitudes de subvención para tratar de poder seguir trabajando en este pájaro", se sincera. "Espero poder publicar algunos nuevos datos e información durante los próximos dos años".

Ilustración de un dodo observando la llegada de humanos a la isla. Su cara lo dice todo (Julian Hume)
Ilustración de un dodo observando la llegada de humanos a la isla. Su cara lo dice todo (Julian Hume)

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios