EL MÉTODO MÁS FIABLE Para SEQUÍAS DE HACE 500 años

La iglesia pide rezar para que llueva: cómo las rogativas sirven para estudiar las sequías

El arzobispo de Sevilla lanza una rogativa 'pro pluvia' contra la sequía, la primera en una década. Científicos estudian las sequías de siglos con la frecuencia de estos ritos religiosos

Foto: Acto de apertura de la Puerta Santa de la Catedral de Sevilla. (EFE)
Acto de apertura de la Puerta Santa de la Catedral de Sevilla. (EFE)

"Invito a los sacerdotes, consagrados, seminaristas y fieles laicos que intensifiquemos la plegaria al Dios compasivo y misericordioso por esta intención, pidiendo al Señor que nos conceda el agua que tanto necesitamos". El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, envió el lunes una carta a las parroquias de su diócesis para combatir la sequía. "La escasez de agua va a tener severas consecuencias para la agricultura y la ganadería por la carencia de pastos. La cosecha de cereales está a punto de perderse en muchas zonas, afectando también seriamente a la vid y al olivo. La sequía puede tener también graves consecuencias para el medio ambiente, pudiendo repercutir en algunos casos en los riegos y en el abastecimiento de las poblaciones", añade Asenjo en su carta.

Las 'rogativas pro pluvia' son hoy algo anecdótico, pero para un grupo de científicos tienen interés. Mariano Barriendos, climatólogo e historiador de la Universidad de Barcelona, ha buceado en miles de legajos para documentar rogativas durante siglos en la Península. Estos registros son la mejor forma de estudiar sequías antes del siglo XIX, "cuando la gente en las ciudades se volvió más descreída y dejó de hacer tanto caso a esto", según señala Barriendos por teléfono. El estudio de las procesiones pidiendo agua es, paradójicamente, el procedimiento mas fiable para determinar la duración y extensión de sequías a escalas de 500-600 años.

La primera desde 2006

Típica rogativa en La Pobla de Lillet, en la cabecera del Llobregat, en los años veinte.
Típica rogativa en La Pobla de Lillet, en la cabecera del Llobregat, en los años veinte.

La rogativa ordenada por Asenjo para intentar que llueva es la primera en España desde 2006. Entonces, el obispo de Murcia organizó una misa ante la catedral con todas las autoridades. Es cierto que al ser en septiembre, la probabilidad de que surtiera efecto y lloviera era mayor que la rogativa en mayo en Sevilla. Antes de la sequía del periodo 1998-2008 (que incluyó entre medias algún año húmedo), estuvo la gran rogativa de Sevilla de 1981. Barrientos no ha olvidado la foto. "La llamo la rogativa de la UCD. Se reunieron en Sevilla todos los arzobispos andaluces en una rogativa de nivel III, algo que no pasaba en 500 años".

"El obispo de Sevilla tiene toda la razón, estamos ante una sequía muy dura y las cosechas van a perderse a este ritmo. Y está empezando de forma muy cuidada y protocolaria con unas rogativas de nivel 1, bueno, nivel 1 reforzado, porque pide que recen los laicos en la iglesia y las comunidades religiosas. Realmente ya se podría estar entre un nivel 4 y un nivel 5. Pero por falta de costumbre ya llegan un poco tarde", añade Barriendos.

Este habla de niveles porque, según la dureza de la sequía, la Iglesia tenía distintos grados de respuesta. El nivel 1 son rogativas simples: letanías, colectas... Si eso no funciona, llega el nivel 2, exposición de imágenes en el altar. Lo siguiente es una procesión con imágenes religiosas. El nivel 4 era "la inmersión de reliquias en agua", hasta que en 1619 el Vaticano lo prohibió —no era plan de andar dañando imágenes— y lo cambió por otros ritos como "ayuno y aplicación de penitencias".

Un registro de las sequías

En 1981 hubo una rogativa sin precedentes en 500 años.
En 1981 hubo una rogativa sin precedentes en 500 años.

Así, siguiendo a lo largo de los siglos los registros de los ayuntamientos y la Iglesia sobre las rogativas, se puede reconstruir la variabilidad de lluvias durante siglos. "Entre 1565 y 1567, fue terrible. Hubo dos años sin cosechas. Imagine lo que era entonces eso. Entre 1753 y 1755 hubo una sequía brutal también. La última de ese tipo de 'megasequía' por prolongada y compleja fue la de 1878-1892".

"Tengo 120 alumnos de estadística y les hago cuantificar esas rogativas recopiladas en Murcia de 1601 a 1820 para que lo empleen de práctica estadística en las clases. De paso se dan cuenta de que la sequías son algo muy propio de nuestro clima", explica Barriendos, que unas veces da clase en la Facultad de Historia y otras en la de Geografía. "Puede sonar heterodoxo, pero al conocer el clima del pasado a escala lo suficientemente grande, de siglos, se evitan sorpresas y alarmas como si nunca hubiera ocurrido".

Con esos registros, los investigadores han documentado la que llaman 'la oscilación de Maldá', en honor al barón de Maldá, que vivía de las rentas del campo y, entre angustiado y molesto, anotó con precisión las terribles sequías que se sucedieron entre 1760 y 1824. Las rogativas son un elemento fiable para estudiar la falta de lluvias hasta la del periodo 1812-1824. A partir de ahí, los registros son fiables y no hace falta recurrir a fuentes indirectas.

Sequías más breves

En el siglo XX, en cambio, las sequías son por lo general breves y poco severas. Salvo la de 1998-2008. "Ahora llevamos, desde 2012, cinco años completos en Barcelona por debajo del valor medio de lluvia anual. Por muy poco algunos años, pero 2012, 2015 y 2016 no llegan a 400 litros por metro cuadrado. Muy poco... en época histórica con 350 litros mas o menos, la cosecha de cereal habría quedado comprometida". Ahora, con los seguros agrarios, los regadíos y las subvenciones, los agricultores tardan más en salir a rezar por la falta de lluvia. Pero antes las sequías se relacionaban con la pérdida de población, las migraciones a las ciudades y la propagación de enfermedades.

Entre 1565 y 1567, fue terrible. Hubo dos años sin cosechas. Imagine lo que era entonces eso

Sin embargo, sí que sirven para estudiar el pasado y analizar la influencia del cambio climático en la variación de las precipitaciones, con patrones mucho más complejos que la temperatura. Barriendos explica que hasta ahora Europa no andaba muy preocupada por las sequías, por ser un problema mediterráneo. Pero eso está cambiando. "El 1 de junio hay reunión en Estrasburgo de los especialistas europeos en climatología histórica para explorar esto del estudio de las sequías. Hasta ahora no lo hacían porque la sequía no era ningún problema actual, pero visto el cambio climático, ahora ya les interesa. En eso, por lo menos, España puede ser aventajada en algo, en el estudio de sequías no nos gana nadie en Europa".

Barriendos trabaja ahora con un investigador argentino que ha ido a Barcelona a trabajar con estos procedimientos. "Allí podrán aplicar los mismos métodos y fuentes documentales. Teníamos la misma burocracia hispánica y la misma liturgia católica".

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