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Intel saca músculo con sus nuevos procesadores: esto es lo que vas a ver en tu próximo PC
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UN AVISO PARA AMD

Intel saca músculo con sus nuevos procesadores: esto es lo que vas a ver en tu próximo PC

La compañía empieza a recuperar terreno con su decimotercera generación de procesadores, que profundiza en el histórico cambio de diseño que estrenó el pasado año

Foto: Foto: Reuters/Arnd Wiegmann.
Foto: Reuters/Arnd Wiegmann.
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Los años recientes no han sido, digamos, los mejores para Intel, que a día de hoy sigue siendo el mayor vendedor de circuitos integrados del planeta. Atascado en el nodo de los 10 nanómetros durante mucho tiempo, una de las fronteras oficiosas que se suelen marcar para separar las últimas hornadas de chips más modernos de los que no lo son tanto, ha tenido que observar cómo Apple llevaba a cabo el gran éxodo de los MacBook, un movimiento que empezó en 2020.

Entonces, el fabricante del iPhone decidió dejar de utilizar los procesadores de sus compatriotas para mover sus ordenadores y empezó a utilizar los suyos propios, diseñados en Cupertino y moldeados por los taiwaneses de TSMC, con muy buenos resultados tanto en potencia como en eficiencia energética. En paralelo, AMD, la principal alternativa a sus procesadores cuando hablamos de equipos que funcionan con Windows, ha ido elevando el listón de sus productos hasta echarle un órdago al que hasta ahora era rey y señor comercial en la materia. Es más, los Ryzen 7000 que esta compañía ha puesto recientemente en el mercado amenazan con arrebatarle el título de mejor procesador del año a Intel.

Foto: Imagen de una fábrica de semiconductores. (Reuters/Matthias Rietschel)

Esta sensación, sin embargo, parece haber quedado algo diluida tras la presentación de los Intel Core 13. No es una generación cualquiera, sino que es la reafirmación de la arquitectura híbrida que estrenó hace un año. Lo hizo bajo el nombre Alder Lake y estrenó un modelo en el que, entre otras cosas, incluía módulos de potencia, donde prima la fuerza bruta, y módulos de eficiencia, donde prima el ahorro de energía. Una fórmula similar a la que Apple implementó en sus Apple Silicon, que utilizan la arquitectura ARM, tradicionalmente utilizada en los 'smartphones'.

Raptor Lake, pura potencia

Ahora, los de Santa Clara mejoran y evolucionan con una nueva familia de chips que han bautizado con la coletilla Raptor Lake. De momento, los procesadores pertenecen a la serie S, que es la etiqueta que utilizan para los equipos de sobremesa. Habrá que esperar todavía unas semanas para ver las piezas diseñadas para mover portátiles, que llegan identificados con la letra U, P o H.

Si ves la primera, estamos hablando de un componente cuya principal virtud es la gestión de la energía y está concebido para los equipos ligeros y finos, los ultraportátiles. En el extremo contrario están los H (o los HX), los pata negra, pensados para los portátiles que exigen mayor músculo. Y en medio está la gama P, que combina ambos extremos. En la anterior generación hubo que esperar hasta el CES de Las Vegas, que se celebra en enero, para conocer los primeros portátiles con estos chips, y es probable que en esta ocasión los plazos sean parecidos.

Sin embargo, los tres procesadores que ha desvelado hasta ahora nos dejan intuir por dónde pueden ir los tiros. Intel ha puesto, por ahora, tres modelos sobre la mesa: un Intel Core 5, un Intel Core 7 y un Intel Core 9, el modelo de referencia. Una auténtica bestia que montará 24 núcleos y que puede gestionar 32 hilos de ejecución. Un hilo de ejecución, por cierto, es el medio por el que se controlan las tareas de un procesador de la manera más eficiente posible. Estos componentes han sido creados con la técnica Intel 7, una evolución de la técnica que utilizaban con los 10 nanómetros.

placeholder Foto: Reuters/Steve Marcus.
Foto: Reuters/Steve Marcus.

Una de las mejoras que han conseguido es que sus chips puedan funcionar a una mayor frecuencia, casi de 6 Ghz en el caso del modelo tope de gama. Eso supone una mejora del 15% cuando se gestione un único proceso y un 41% en el caso de que está lidiando con múltiples hilos de ejecución al mismo tiempo. Algo que también ha conllevado un aumento del consumo energético, que ha saltado hasta los 253 W desde los 241 W de la pasada generación.

Los grandes cambios vienen en los módulos dedicados a la eficiencia energética. Son partes del procesador pensadas para trabajar en la sombra, en segundo plano, absorbiendo tareas y descargando a las piezas más potentes, que se pueden centrar en las tareas más complejas. Los modelos más caros ahora aumentan su número máximo de núcleos de alta eficiencia hasta 16, mientras que el i7 y el i5, se conforman con ocho. Además, aumentan su velocidad en 600 Mhz. A esto hay que sumarle mejoras en la memoria caché.

Un cerebro con más criterio

El cerebro que decide qué tarea se encarga a cada módulo también ha sido mejorado. Se trata de una función llamada 'Thread Director', que ahora ha sido optimizada. Lo especial de esto es que habitualmente era algo que recae en la plataforma o el sistema operativo de turno y, en esta ocasión, se lleva al procesador para mejorar la tasa de acierto. Además, una vez asigna la tarea, monitoriza prácticamente en tiempo real si hay alguna anomalía para reasignarlo a otro módulo. A todo esto hay que sumarle una mejora en la memoria caché de los procesadores. Todo esto hace indicar que nos vamos a encontrar con un rendimiento generalizado mucho mayor al de la duodécima generación.

Foto: Foto: A. Cohen/Reuters.

Los Intel 13 están llamados a frenar el avance de los Ryzen 7000 de AMD; que salieron al mercado a finales de septiembre y que fueron un importan aviso a navegantes. AMD, empresa liderada por Lisa Su, a diferencia de Intel no fabrica sus propios procesadores, sino que solo los diseña y externaliza la producción a TSCM.

Estos chips habían utilizado la arquitectura Zen 4, pasando de utilizar una fotolitografía de hasta 12 nanómetros a una de cuatro o seis. ¿Esto qué significa? Que la densidad de transistores puede ser mucho mayor y, por tanto, se puede mejorar la potencia y la eficiencia. Los nuevos Ryzen pisan el acelerador para alcanzar hasta 5,7 Ghz en el mejor de sus modelos. Eso sí, los modelos más asequibles también funcionan a un nivel nada despreciable, de 5,3 Ghz. Eso sí, el aumento de consumo energético es notable, alcanzado los 170 W. Puede parecer bastante menos que los de Intel, pero es que ellos partían de una marca de 105 W. La guinda ha sido la integración de una gráfica en el propio chip que, aunque sea modesta en términos de capacidad de computación, es un pequeño avance.

Los años recientes no han sido, digamos, los mejores para Intel, que a día de hoy sigue siendo el mayor vendedor de circuitos integrados del planeta. Atascado en el nodo de los 10 nanómetros durante mucho tiempo, una de las fronteras oficiosas que se suelen marcar para separar las últimas hornadas de chips más modernos de los que no lo son tanto, ha tenido que observar cómo Apple llevaba a cabo el gran éxodo de los MacBook, un movimiento que empezó en 2020.

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