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Atrapados en Instagram: me han robado todas mis fotos para vender porno online
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Atrapados en Instagram: me han robado todas mis fotos para vender porno online

Cada vez más gente denuncia haber sido objeto de intentos de suplantación de identidad en Instagram. Se trata de cuentas que roban fotos y nombres reales para redirigir a contenido porno en la red. ¿Qué hacer?

Foto: Varias personas consultan sus teléfonos frente a una proyección del logo de Instagram. (Reuters/Dado Ruvic)
Varias personas consultan sus teléfonos frente a una proyección del logo de Instagram. (Reuters/Dado Ruvic)

Pablo comenzó a recibir un día más mensajes de lo habitual en su Instagram. Fueron más de 30 y todos le advertían de lo mismo: un “creador de contenido” con su nombre y fotos le había mandado una solicitud de seguimiento. “Mi perfil está abierto y me robaron mis fotos”, explica el afectado a este diario, que ni siquiera podía visualizar al usuario que fingía ser él. Le había bloqueado. Para redondear, prometía contenido subido de tono si se suscribían a su Just For Fans –una plataforma similar a OnlyFans–, pero el enlace tampoco era real y conducía a una evidente página falsa. La metafalsificación.

La cuenta fraudulenta había comenzado a seguir a buena parte de sus contactos, como si fuera un usuario paralelo dedicado a generar fotos y vídeos bajo la etiqueta de “contenido exclusivo”. Un eufemismo acompañado de emoticonos más evidentes: varias gotas de agua y la señal que indica la prohibición para menores de 18 años. También era explícito el nombre, idéntico al real pero añadiendo un par de letras X. “Solo tenía un post y un ‘storie’ que desviaba a Just For Fans, diciendo que si se registraban en la página web, tendrían acceso a contenido privado”, relata Pablo a Teknautas sobre la actividad de este perfil, que siempre se comunicaba en inglés.

Foto: Donald Trump. (Reuters)

En aquella ‘storie’ –una imagen que solo permanece visible durante 24 horas– se daba la bienvenida a la “página de apoyo” de Pablo y se invitaba a tener acceso gratuito durante 30 días para los 50 primeros suscriptores. “Es totalmente gratis”, recalcaba para animar a entrar a JustForFans. Eso sí, no enlazaba a la web original, sino a una “página falsa que se había creado con una interfaz, tipo Wix” en la que se fijaba la cuota por ver sus fotos y vídeos cinco euros al mes. Nadie picó, al menos que él sepa. “Era muy cantoso porque estaba mal hecho, aunque una amiga entró porque creía que era ‘crowdfunding’, pero al final no picó”, comenta a modo de anécdota.

placeholder El perfil falso con el que suplantaron la identidad de Pablo.
El perfil falso con el que suplantaron la identidad de Pablo.

El caso de Pablo es cada vez más normal en una red como Instagram. Cada vez más gente denuncia haber sido objeto de intentos de suplantación de identidad por parte de cuentas que se dedican a robar fotos y usarlas luego para hacerse pasar por los usuarios reales, dirigiendo tráfico a contenidos porno fuera de la red social. Y no tiene solución rápida. Pablo contactó con Instagram por los canales oficiales pero no obtuvo respuesta. Una semana después, el usuario fraudulento desapareció para volver a aparecer con otra cuenta parecida y siguiendo la misma operativa.

"Se adaptan a la red de moda"

Lorenzo Martínez, experto en ciberseguridad y jefe de tecnología de Securízame, recuerda que la suplantación de identidad no es, ni mucho menos, algo nuevo. “Se lleva haciendo desde que apareció Facebook, e incluso antes con otras vías previas como eran los chats”, apunta Martínez, que enfatiza que “se adaptan a la red de moda para seguir sumando gente”. La peor parte del asunto es que “se crea una perspectiva de alguien en concreto que puede degenerar en problemas peores”, y todo con el afectado “sin poder hacer nada para solventarlo, aunque no tenga nada que ver con lo que están anunciando en esa cuenta”.

Martínez lamenta que “los canales de contacto con la red social en concreto no son todo lo ágiles que deberían ser”, algo a lo que se suma la desinformación sobre el asunto: “No es una cosa sencilla de tratar, la gente no sabe qué hacer, si denunciar a la red social, acudir a la Policía...”. De este modo, recuerda que “en una red social no te puedes arrepentir de poner algo, porque no sabes quién lo ha podido coger”.

Foto: El actor 'Jordi e niño polla' también tiene su propio perfil de LoverFans.

Ante este tipo de casos, en el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) recomiendan denunciar ante la red social para que elimine el perfil, pero en el caso de acudir a comisaría, inciden que “depende de cada caso, de lo que se esté haciendo y con qué finalidad”. Como ejemplo, explican que si te han suplantado la identidad y hay una denuncia, esta puede servir como justificación si luego se cometen ilegalidades en tu nombre. “Va a ser una prueba más ante lo que pueda pasar en el futuro”, apostillan.

¿Es posible estar a salvo?

Así, en INCIBE indican que los objetivos de este tipo de campañas suelen ser dos. Por un lado, dañar a la víctima de la cuenta plagiada. Por otro, generar dinero en plataformas como OnlyFans, donde es necesario pagar una suscripción para ver el contenido por lo que, aunque no sea la persona anunciada, reciben el pago igualmente. Si la plataforma es falsa, como en el caso de Pablo, el objetivo puede ser robar información personal asociada al usuario o, incluso, los datos bancarios en caso de que alguien entre al trapo.

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(Reuters)

Una de las recomendaciones habituales para evitar la suplantación es ser meticuloso con la privacidad en redes sociales, donde se citan cuestiones como mantener el perfil privado y agregar solo a personas de confianza. Aun así, eso no garantiza que se pueda vivir una situación de este tipo. Fue lo que le ocurrió a Paula, a quien avisaron de que su nombre y fotos estaban pululando por Instagram. “La cuenta que me suplantó era privada, no pude ni ver qué estaba subiendo”, explica la afectada, que ni siquiera conocía a la persona que le dio el chivatazo, con quien solo tenía un contacto en común.

Había cuestiones que hacían que el caso fuera más extraño. Por ejemplo, que el usuario falso incluyera sus dos apellidos, cuando solo tiene publicado en redes sociales el primero. O que en la biografía explicitara que era de Alicante. “Mi familia es de allí, pero no subo muchas fotos con esa ubicación, por lo que es complicado tener esa información”, indica Paula que, eso sí, está convencida de que era algunos de sus seguidores o alguien que la conocía bien. “No le di mucha importancia porque conseguí que mucha gente lo denunciara y se bloqueó en unos minutos”, comenta la afectada, que no volvió a saber de este caso ni tiene claro cuál pudo ser la finalidad de esta suplantación. Otros no han tenido tanta suerte.

Pablo comenzó a recibir un día más mensajes de lo habitual en su Instagram. Fueron más de 30 y todos le advertían de lo mismo: un “creador de contenido” con su nombre y fotos le había mandado una solicitud de seguimiento. “Mi perfil está abierto y me robaron mis fotos”, explica el afectado a este diario, que ni siquiera podía visualizar al usuario que fingía ser él. Le había bloqueado. Para redondear, prometía contenido subido de tono si se suscribían a su Just For Fans –una plataforma similar a OnlyFans–, pero el enlace tampoco era real y conducía a una evidente página falsa. La metafalsificación.

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