El 'e-commerce' logra lo que no logró el Pocero: que el norte de Toledo no sea un desierto
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HACE 10 AÑOS, ESTO ERA CAMPO

El 'e-commerce' logra lo que no logró el Pocero: que el norte de Toledo no sea un desierto

Esta es la historia de cómo un secarral de Illescas, un pueblo golpeado por la crisis inmobiliaria, se ha convertido en el gran trastero de Amazon, Zalando, H&M, Michelin o Airbus en España

placeholder Foto: Centro logístico de Amazon en Illescas, el más grande que la compañía tiene en España. (Carmen Castellón)
Centro logístico de Amazon en Illescas, el más grande que la compañía tiene en España. (Carmen Castellón)

"Aquí nadie, o casi nadie, se va a quejar de Amazon", comenta Inmaculada, dueña de una pequeña tienda de electrodomésticos que lleva 23 años de servicio en una céntrica calle de Illescas, un municipio del norte de Toledo. "Claro que internet te quita algo... y los centros comerciales. Pero nos sigue yendo muy bien, especialmente desde hace unos años". La respuesta es parecida en una veterana librería con casi tres décadas con la persiana levantada. "Para nada. Bienvenidos sean. Cuantos más seamos, mejor", dice una de las dependientas. No debe ser fácil encontrar un lugar en la geografía patria donde este gigante sea recibido con tanto consenso por parte del comercio local como ocurre en esta esquina de Castilla-La Mancha, sin 'zurriagazos' dialécticos de que están arruinando sus negocios.

Foto: Vista general de la nave de distribución de Amazon en Torrejón de Ardoz. (EFE)

Pero este guante blanco tiene algo de trampantojo: no hablan de la tienda más utilizada de internet. Hablan del enorme almacén que la multinacional de Seattle tiene instalado a las afueras de la ciudad. Es un enorme cajón que ocupa lo que 12 campos de fútbol y tiene la misma eslora que dos veces el difunto Titanic. Es el engranaje más grande que la engrasada maquinaria de Amazon tiene en nuestro país: 100.000 metros cuadrados donde 900 empleados guardan cosas como robots aspiradores, piscinas hinchables o barbacoas.

Objetos de gran tamaño apilados en estanterías de nueve metros de altura, que pueden albergar hasta 60.000 palets, tantos que si se pusiesen uno detrás de otro cubrirían la distancia entre la localidad francesa de Toulouse y ese ignoto punto de la avenida Logística. El nombre no es casual. Ese es el eje principal de un antiguo secarral toledano de varios millones de metros cuadrados que se ha convertido en el lugar de moda escogido por muchos de los que se dedican al 'e-commerce' en nuestro país.

placeholder Vista de la avenida Logística, arteria principal del parque de Illescas. (Carmen Castellón)
Vista de la avenida Logística, arteria principal del parque de Illescas. (Carmen Castellón)

Y es que, cerca de ahí, Zalando, una de las mayores webs de venta de ropa del mundo, ha levantado su primer centro en nuestro país, una nave de 35.000 m2 que empieza a funcionar este mes. En el 'barrio', hay otros vecinos de postín: H&M, Correos Exprés, DIA o SEUR también han puesto un pie en ese lugar, en un tiempo en que la inmediatez de internet obliga a estar cerca o por lo menos llegar rápido a los distintos núcleos de población. "Eso hasta hace nada era todo campo", bromea José Manuel Tofiño, alcalde de Illescas y un testigo privilegiado de la catarsis que ha experimentado la zona.

No en vano, ha gobernado seis legislaturas (desde el 95 hasta 2011 y desde 2015 hasta la actualidad) la capital de la comarca de La Sagra, que en una década ha pasado de ser famosa por ser el escenario del frustrado pelotazo inmobiliario que intentó dar Francisco Hernando, más conocido como 'el Pocero de Seseña', a un imán para multinacionales de renombre. "Menos mal que hemos conseguido sacudirmos esa imagen", dice en su despacho al escuchar el nombre del constructor.

Del ladrillo al paquete

Illescas, y en general sus alrededores, era otrora un referente de la industria del ladrillo y de las puertas, con permiso de algunas denominaciones de origen que se cultivan y se preparan en la región. Por tanto, su actividad económica de referencia era una extensión más del mercado inmobiliario. Vivió sus particulares años dorados gracias al 'boom' de la construcción, pero también sufrió los efectos de su deriva. El pinchazo de la burbuja provocó una onda expansiva que hizo añicos muchísimos puestos de trabajo.

Fue hace 11 años cuando el ayuntamiento aprobó un Plan de Ordenación Municipal que reservaba aquel enorme descampado más allá de la autovía para uso industrial. Era 2010, la gran crisis empezaba a cocerse y cualquiera pensaría que eso fue una venda ideada de forma exprés ante el advenimiento de la herida. "Se aprobó ese año, pero esto se empezó a mover mucho antes, desde 2004".

placeholder Vista del centro logístico de Amazon en Illescas. (Carmén Castellón)
Vista del centro logístico de Amazon en Illescas. (Carmén Castellón)

"Hasta hace seis años, eso estaba, como quien dice, vacío", confiesa el regidor. La llegada de la compañía de Jeff Bezos ha atraído los focos y ha hecho que su nombre aparezca en mayúsculas en el mapa. "Que Amazon monte algo así aquí es brutal. Ha hecho mucho ruido y ha llamado la atención de otras empresas como Zalando. Pero si hay que señalar un hito decisivo, fue la llegada de Michelin". Firmaron en 2015 y se trasladaron un año más tarde. "Aquí estaban Toyota, Hexcel Fibers y poco más. Ahí es cuando cambió todo", recuerda. El fabricante galo de neumáticos plantó allí un enorme edificio de 85.000 metros cuadrados. El 'efecto llamada' se dejó notar rápidamente: Airbus aterrizó en 2018. Mismo curso que XPO, una de las mayores compañías del gremio de la logística, a la que recurren marcas como H&M. Montblanc o Grupo Carreras son otras empresas de referencia en el mundo del transporte de mercancías que también están allí.

Illescas ahora montará un puerto seco con el que captar el tráfico de contenedores

Su posición. Esa es una de las claves de su éxito: estar a 35 kilómetros de Madrid y otros 35 de Toledo. Pero no solo es el dónde, también el cómo. Lo resume perfectamente Fran, un camionero que espera en una silla de playa al sol, apoyado junto a su remolque a su hora para cargar. "Ahora tengo que ir para Barcelona y me planto en nada en la A-2". Porque Illescas está bien conectada por carretera. Situada junto a la autovía de Toledo y muy cerca de la autovía de La Sagra, la AP-41 y la A-4. "Aquí, cuando lo necesitas, entras en nada en la M-50", comenta el transportista.

"Hace unos años, parecía que más allá de la A-4 en este sector no podía haber nada. Era un muro infranqueable. Y han demostrado que no con su propuesta de valor", explica Pere Morcillo, director de logística de JLL España, que señala la ubicación, la construcción y la colaboración público-privada como las claves para que Illescas se haya convertido en el gran triunfador del momento en el sector. "Es un polígono muy bien hecho. Tenemos parcelas grandes, pero bien fijadas. Los viales son anchos y los camiones pueden maniobrar bien. El sistema de rotondas está muy bien definido. La sostenibilidad, la vegetación, la recogida de aguas... Además, a un precio razonable por metro cuadrado". Morcillo señala la implicación de la Administración, que ha conseguido ser más ágil que la Comunidad de Madrid a la hora de dar el visto bueno a estos proyectos. "Han comprendido el potencial del negocio".

placeholder El alcalde de Illescas, José Manuel Tofiño. (Carmén Castellón)
El alcalde de Illescas, José Manuel Tofiño. (Carmén Castellón)

Aunque aún hay mucho terreno por colocar, ya han dado el siguiente paso para convertirse en la referencia de la zona centro de la Península: la construcción de un puerto seco. "Se llama así porque tradicionalmente eran extensiones de los puertos marítimos en la distribución. Es una terminal donde se recepcionan mercancías de forma masiva y se les da salida bien por carretera o por tren", explica Manuel Romana, profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y especialista en infraestructuras de transporte.

Illescas está colocado en un punto estratégico para explotar algo así: está en la mitad del eje Lisboa-Madrid-Valencia, que concentra el 40% del tránsito de contenedores en nuestro país. Además, será el primero al sur de la capital, lo que podrá servir como punto de recepción de mercancias que provengan desde el puerto de Algeciras. "Teniendo en cuenta su posición, no es de extrañar el éxito. El mayor problema de estos parques logísticos, que están llamados a ser los nuevos polígonos industriales ahora que apenas hay industria, es el coste del suelo. Y aquí es bajo sin irte lejos de Madrid".

Pelotazo demográfico

La población de Illescas se ha triplicado en lo que llevamos de siglo. Hace dos décadas, apenas superaban los 10.000 habitantes. "A día de hoy, somos 30.639, que se acaba de empadronar uno", dice Tofiño tras consultar la última versión del censo. Han recuperado el servicio de Urgencias, han abierto bibliotecas y se han inaugurado varios centros escolares e institutos en este tiempo. Uno de ellos, incluso, ha tenido que adaptarse este curso y ofrecer plazas de Bachillerato, porque la oferta no era suficiente. "Es cierto que hasta 2011 veníamos creciendo en población anualmente. Pero la crisis echó el freno. Desde 2015, hemos recuperado el ritmo y todo el tema del parque logístico ha ayudado", explica el regidor. "Hemos conseguido no ser una mera ciudad dormitorio. Y nos hemos quitado el fantasma de ser una subsidiaria de la capital. Ya no es que el norte de Toledo se tiene que conformar con lo que el sur de Madrid no quiere. Hemos conseguido ofrecer algo mejor que ellos. Pero qué te voy a decir yo, si soy el mejor comercial de Illescas", remata el alcalde.

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Foto: Carmen Castellón.

Pero este pelotazo 'demográfico' también tiene sus consecuencias. "Necesitamos más vivienda de alquiler", asegura. Si uno hace una consulta en Idelista, solo encontrará 24 anuncios. "No hay suficiente oferta de este tipo. Esa cifra para una población de 30.000 es algo insostenible. Por eso se incrementa el precio del metro cuadrado, no solo aquí sino en todas las poblaciones del entorno", explica José Luis Martínez, del grupo IBC, una inmobiliara local que lleva un cuarto de siglo funcionando.

En Idealista solo hay 24 anuncios: "Necesitamos viviendas de alquiler"

Donde no existe problema es en la compra, incluso en 2020. "Tras el confinamiento, hemos visto gente de poblaciones como Leganés o Parla que vivían en un piso en altura que han optado por venir a esta zona a una vivienda unifamiliar". Cree Martínez que el problema del alquiler se percibirá más y se agravará en los próximos cursos. Por ejemplo, Amazon prepara una ampliación, que ya está avanzada aunque no ha sido anunciada oficialmente, que tendrá como resultado una instalación de 300.000 metros cuadrados y una plantilla de más de 3.000 personas. "Eso va a arrastrar mucha gente, se notará el aumento y habrá mucha más demanda".

Una de las cosas que destacan diversas fuentes consultadas es la mano de obra disponible. En Illescas confían en que la explosión del parque logístico sirva para reducir una tasa de paro que en enero de este año superaba el 19%. A principios de la pasada década, rozaba el 28%, un porcentaje que se llegó a dejar 10 puntos en 2019, en parte gracias a la llegada de las multinacionales al municipio. Desde el ayuntamiento han creado un programa de formación de mozos y gestores de almacen que lleva impartiéndose un lustro gratuitamente para aprovechar la llegada de diferentes compañías.

placeholder Un 'skatepark', en los alrededores del polígono. (Carmen Castellón)
Un 'skatepark', en los alrededores del polígono. (Carmen Castellón)

El gran caballo de batalla es el transporte público. En coche, desde Madrid, se tarda apenas 35 minutos. Otra cosa es cuando uno no se quiere desplazar en automóvil. A día de hoy, tienen un conexión de autobús de línea con la capital, que llega hasta allí tras pasar por varias poblaciones en el camino. Un tren de media distancia para un par de veces por jornada. Y ya. El gran pulso: una parada de Cercanías. Una reinvidicación compartida por 25 pueblos de la zona que se han agrupado en una plataforma común. "Es una guerra", dicen en el ayuntamiento, donde lamentan la oportunidad perdida en 2008 con la ampliación de la línea hasta Parla. El asunto está en manos del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, que lleva meses con un estudio sobre la mesa para tirar vía hasta Illescas, pasando por Griñón y Humanes. "Es lógico que lo pidan. Es la mejor manera de fijar la población que han ganado y ganarán", explica Manuel Romana a este respecto. "No entraña, desde el punto de visto técnico, mucha difícultad. Es más una cuestión de aunar voluntades de las diferentes administraciones".

Piden Cercanías, sueñan con un aeropuerto

Piden Cercanías, pero también han empezado a hablar de un aeropuerto. En realidad, han vuelto a ponerlo sobre la mesa, porque la idea de construir el segundo aeródromo de la capital en la zona es algo que se lleva masticando muchísimo tiempo. Algo que, según sus partidarios, serviría para descongestionar el tráfico aéreo de Barajas. Para defenderlo, se suele recurrir al argumento de que todas las grandes capitales europeas disponen de dos o más instalaciones de este tipo. La candidatura que parece mejor posicionada es la de Casarrubios, un pueblo al oeste de La Sagra, a 48 kilómetros de Madrid. Ahí hay un pequeño aeródromo que un consorcio de empresarios pretende hormonar para que pase a ser algo así como el Gatwick castizo.

placeholder Vista del centro logístico que SEUR ha montado en Illescas. (Carmen Castellón)
Vista del centro logístico que SEUR ha montado en Illescas. (Carmen Castellón)

Empezó a funcionar hace 35 años y dispone de cerca de 40 hectáreas. Es la mayor instalación privada de este tipo que hay en España: de allí despegan cursos de formación, vuelos fotográficos o particulares. La agrupación que está moviendo esto es Air City Madrid Sur y pretende ampliar el espacio hasta las 1.200 hectáreas, a caballo entre ambas comunidades. Los dos gobiernos autonómicos han bendecido la idea, han aprobado la memoria económica del proyecto y la pelota parece estar en el tejado del Ministerio de Transportes, que está estudiándolo. La inversión prevista para la ampliación es de 148 millones de euros, y según sus promotores saldría integramente de la iniciativa privada. Sus responsables han asegurado en varias ocasiones que hay líneas 'low cost' que han mostrado su interés, aunque también han afirmado que podría servir como importante punto logístico.

"Si Madrid necesita un nuevo aeropuerto, es una pregunta complicada", dice Manuel Romana. "Por tamaño y capacidad, la ampliación de Barajas ha dado aeropuerto para muchos años", agrega. Asegura también que este tipo de aeródromos secundarios, cuando se habla de pasajeros, suelen ser mayoritariamente destino final. Por eso considera que hay que "planificar y valorar bien" si realmente va a cubrir algo que no cubra la actual infraestructura, que tiene todavía margen para expandirse. Otra cosa diferente es en el aspecto del mercado de mercancias. Barajas tiene actividad, pero en Madrid entra muchísima mercancía a través de los aeropuertos de Zaragoza y Vitoria. "Eso es lo que pretendió hacer Ciudad Real, pero no consiguió competir contra estas instalaciones. Eso sí, este caso parece diferente", concluye este experto.

"Aquí nadie, o casi nadie, se va a quejar de Amazon", comenta Inmaculada, dueña de una pequeña tienda de electrodomésticos que lleva 23 años de servicio en una céntrica calle de Illescas, un municipio del norte de Toledo. "Claro que internet te quita algo... y los centros comerciales. Pero nos sigue yendo muy bien, especialmente desde hace unos años". La respuesta es parecida en una veterana librería con casi tres décadas con la persiana levantada. "Para nada. Bienvenidos sean. Cuantos más seamos, mejor", dice una de las dependientas. No debe ser fácil encontrar un lugar en la geografía patria donde este gigante sea recibido con tanto consenso por parte del comercio local como ocurre en esta esquina de Castilla-La Mancha, sin 'zurriagazos' dialécticos de que están arruinando sus negocios.

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