Probamos el nuevo iPad Air de Apple: si quieres un iPad bueno, es la mejor compra
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LAVADO DE CARA Y MUCHO MÁS

Probamos el nuevo iPad Air de Apple: si quieres un iPad bueno, es la mejor compra

Si no fuese por los malabares a que acostumbra la compañía con el almacenamiento interno, esta tableta canibalizaría por completo el modelo Pro lanzado en abril de este año

Foto: Probamos el nuevo iPad Air de Apple: si quieres un iPad bueno, es la mejor compra
Probamos el nuevo iPad Air de Apple: si quieres un iPad bueno, es la mejor compra

De los grandes protagonistas del catálogo de Apple, probablemente sea el producto con menos tirón. Algo achacable al tamaño del mercado, mucho menor que otros. En la última cuenta de resultados movió solo un 11% de los ingresos de la compañía, lo mismo que ese cajón de sastre llamado 'Accesorios', donde se incluyen los relojes, altavoces, fundas y el resto de extras de la producción. Está por detrás de los Mac (12%), supone la mitad que 'Servicios' (22%) y una cuarta parte del iPhone (44%). Hablamos del iPad, la tableta de Apple, una categoría que ha recibido importantes novedades. En plena pandemia llegó una iteración del modelo Pro, ese que podría ser un portátil muy fino si no fuese por las limitaciones del software. En septiembre se sumaron dos nuevas entregas: un modelo 'low cost' que sigue manteniendo el diseño clásico pero se actualiza, entre otras cosas, con nuevos motores; y el iPad Air 2020, que ha sufrido una importante metamorfosis en esta ocasión.

Es este aparato el que va a ocupar las próximas líneas. Y antes de que se hagan la pregunta...sí, sirve para trabajar, aunque hay que fijarse en la letra pequeña. Hay que tener cintura para currar día a día con una tableta con iPadOS, como explicamos en este artículo hace pocas semanas. Este texto, por ejemplo, está cobrando forma en su renovada pantalla de 10,9 pulgadas. Incluso puedes, como ya vimos con el iPad Pro, conectarlo a una pantalla externa.

Foto: iPad, Samsung, Surface... cambié mi PC por estas tabletas y esta es la mejor para trabajar

Es verdad que, a pesar de las mejores, a muchos no se les ocurrirá comprar algo así a día de hoy. Dirán que se apañan con el ordenador y el móvil más que de sobra o que estiran la vida útil de la tableta que ya tienen desde hace unos años por casa. Pero no es menos cierto que si hay un momento oportuno para renovar una máquina así, es 2020, ya que con la pandemia, el teletrabajo o la educación 'online' se han disparado las ventas de portátiles y tabletas. Si estás pensando en hacerte con un dispositivo así, hemos pasado unos días con la cuarta generación de un iPad Air que, con sus cosas buenas y cosas malas, es una de las compras que más te compense sí lo que buscas es una tableta de alta gama de Apple.

Una renovación necesaria

Adiós Face ID, por ahora. Hola, nuevo Touch ID. Una buena idea para tiempos de mascarillas. (Foto: M. Mcloughlin)
Adiós Face ID, por ahora. Hola, nuevo Touch ID. Una buena idea para tiempos de mascarillas. (Foto: M. Mcloughlin)

El iPad Air es la segunda tableta que deja atrás el diseño con el que nació el iPad, que aunque ha sido retocado por Apple a lo largo de los años, mantenía su esencia sin grandes cambios. Eso significa varias cosas: marcos reducidos, desaparición del botón de inicio, USB tipo C y diseño de líneas rectas. El chasis es el del iPad Pro, adaptado a este formato más compacto.

Hay algunas diferencias de calado. Por ejemplo, solo tenemos la opción de escoger tamaño (10,9 pulgadas). Tampoco viene con Face ID. En su lugar, han creado un botón en uno de los laterales con Touch ID integrado. Rara es la vez que no me ha reconocido y cuando ha sido así, la mayoría era por mi culpa, por no colocar el dedo correcto con las prisas. Responde bastante bien y lo hace relativamente rápido.

En tiempo de pandemia y de mascarillas (vaya usted a saber cuánto tiempo nos queda con ellas, si es que alguna vez se irán por completo), es interesante contar con este sistema de biometría y no con el reconocimiento facial.

El USB tipo C, una de las bondades de este rediseño. (Foto: M. Mcloughlin)
El USB tipo C, una de las bondades de este rediseño. (Foto: M. Mcloughlin)

Dispone de dos altavoces estéreo colocados a los laterales (viéndolo en posición horizontal). El sonido es bastante potable, aunque si necesitas el equipo para un uso profesional (editar o retocar de un vídeo) es probable que el cuerpo te acabe pidiendo ponerte auriculares. Si lo que buscas es consumir series, seguir una clase o participar en una videollamada desde un despacho o desde tu casa, te puedes apañar de sobra con el sonido que brota de los altavoces. Heredar el diseño del iPad Pro también significa sacrificar el conector 'jack' para auriculares. Algo que puede tener cierto sentido en móviles, pero que debería ser casi obligatorio en cualquier equipo de esta naturaleza.

Una buena pantalla, aunque aún LCD

La pantalla crece desde las 10,5 pulgadas hasta las 10,9 con este nuevo cuerpo, cuyo peso es de apenas 460 gramos. Una cifra prácticamente idéntica al del iPad Pro de 11 pulgadas (468gr). Con el grosor, incluso supera a su hermano mayor, aunque la diferencia sea imperceptible (6,1 mm frente 5,9). Así que la coletilla Air se queda como un nombre vacío, como cualquier otro que hubiesen podido ponerle.

También comparten el mismo tipo de pantalla. En ambos tenemos un panel IPS LCD, aunque hay algunos cambios. El primero es la tasa de refresco. Es una especificación que la industria ha abrazado por completo, especialmente en 'smartphones', donde el mínimo se está consolidando en los 90Hz. Las tabletas Pro de la manzana manejan 120Hz, pero este iPad Air de 2020 se queda en 60Hz, igual que la última hornada de los iPhone.

La pantalla del iPad Air, muy solvente, aunque aún una LCD. (Foto: M. Mcloughlin)
La pantalla del iPad Air, muy solvente, aunque aún una LCD. (Foto: M. Mcloughlin)

Es cierto que cuando se tiene un panel así todo se siente súper fluido. Pero es otra de esas cosas que son completamente prescindibles, como los paneles 2K en los 'smartphones'. Puedes vivir completamente sin ello.

El brillo es de 500 nits, frente a los 600 que manejan los modelos superiores. Pero tanto para exteriores como en interiores, la de este iPad Air es una pantalla lo suficientemente luminosa. Cuenta, por cierto, tiene una resolución de 2.360x1640 píxeles, con un valor de 264 píxeles por pulgada, la misma densidad que todos los modelos presentados este año, incluso el 'low cost'. Personalmente, me gustaría ver ya una pantalla OLED como la que ya tenemos en todos los nuevos iPhone 12. Es la única pega que puede sacarle. Pero la LCD del iPad Air está muy bien calibrada (viene con tecnología Truetone) y cumple muy bien en todos los aspectos haciendo que sea más que suficiente para una inmensa mayoría del público.

Una tableta con músculo

Ocurre algo parecido con el rendimiento. A la hora de la verdad, las diferencias que sobre el papel existen quedan bastante difuminadas. ¿Por qué? Este iPad Air viene con un procesador Bionic A14, diseñado en cinco nanómetros y con nuevas capacidades neuronales, el mismo motor que monta su última generación de teléfonos. Por su parte, el iPad Pro de 2020 monta el A12Z, una versión optimizada para este formato del que montaba del iPhone Xs y el Xs Max. Cabe decir que este modelo consiguió lograr un resultado superior a los MacBook Air, en los 'benchmark', esos test de estrés que nos suelen dar una referencia de la forma física que tiene cada equipo o dispositivo móvil.

'A priori', se podría caer en el error de pensar de presuponer que el A14, al ser más actual y contar con una arquitectura de 5 nanómetros y no de 7 como el A12Z, sería más potente. No es así. No lo es porque el chip que gobierna el iPad Pro (no olvidemos que está optimizado para actuar en este entorno) tiene dos núcleos más, así como una GPU que lo confiere más músculo en lo que se refiere al trabajo gráfico. Además, está jalonado con 6GB de RAM en lugar de los 4GB de los que maneja. Todos estos matices son interesantes para comprender por qué la balanza resulta que está prácticamente igualada en un caso y en otro.

A excepción de casos muy concretos, el iPad Air y el Pro van a ofrecer un rendimiento casi idéntico

Solo hay una ocasión en la que al modelo superior se le puede notar con mayor 'fondo físico': cuando tiene gestionar actividades que sean más pesados desde el punto de vista gráfico, como puede ser crear patrones para impresión 3D, videojuegos con gran carga o edición de vídeo a la máxima calidad. He hecho una pequeña prueba para montar clips en 4K y sí que se ve más suelto al Pro, pero no es una diferencia bárbara. En el resto de tareas los he visto muy muy parejos. Así que el Air es un modelo muy capaz para una mayoría aplastante del público. ¿Se ha calentado? Apenas un ligerísimo subidón de temperatura nada preocupante, al utilizar el cargador rápido. Un cargador, por cierto, incluido en la caja en esta ocasión.

El iPad Air de 2020, junto al iPhone 12 Pro, con quien comparte procesador. (Foto: M. Mcloughlin)
El iPad Air de 2020, junto al iPhone 12 Pro, con quien comparte procesador. (Foto: M. Mcloughlin)

Apple suele ser prudente a la hora de comunicar sus capacidades energéticas. En lugar de mostrar los miliamperios hora de su batería lo traducen en horas. Este iPad Air promete entre nueve y 10 horas, dependiendo si utilizas las redes LTE (4G) o Wifi. En mi caso, se ha quedado prácticamente siempre por debajo. El día que lo utilicé para trabajar 'full time', me dio para algo más de ocho horas de pantalla, controlando, entre otras cosas, el brillo de la pantalla. Si no lo utilizas como tu equipo principal y lo utilizas para reuniones en la oficina, para que los niños puedan seguir una clase 'online' o para ver una serie después de un día de curro, pasarán varios días sin que tengas que llenar el tanque. Nuevamente, nos encontramos con guarismos bastantes parecidos a los del Pro.

Menos cámaras... ¿y qué?

El iPad Air apuesta por una única cámara, tanto en la parte frontal como en la parte trasera. En el caso de la cámara principal (que podría ser perfectamente la de los selfis por eso de las videollamadas) maneja un único sensor de 12 megapíxeles y f/1.8, capaz de grabar en 4K a 30 y 60fps. Particularmente siempre me ha parecido poco útil utilizar las cámaras de fotos de las tabletas para otra cosa que no sea escanear un documento, fotografiar una pizarra en una reunión de curro o poco más.

No es la mejor cámara la de este Air, pero ofrece un buen resultado. Incluso para aquellos que la pasean como si fuesen las tablas de la ley por la calle, puede darles resultados más que dignos, incluyendo en modo retrato. El Pro, por si se lo está preguntando, ofrece un sensor de capacidades similares, pero lo complementa con un gran angular y un Lidar dedicado a mejorar 'apps' de realidad aumentada o fotos con poca luz.

El iPad Air de 2020 con una cámara trasera. (Foto: M. Mcloughlin)
El iPad Air de 2020 con una cámara trasera. (Foto: M. Mcloughlin)

Lo importante, y más aún con el auge del trabajo remoto, es la cámara delantera. En este caso maneja siete megapíxeles y f/2.0 de apertura. Puede grabar vídeo hasta en 1080p a 30 'frames' por segundo. A la hora de hacer videollamadas, puede soportar FaceTime HD. La imagen es buena y resultona, pero es cierto que a veces, especialmente cuando la luz escasea, se nota algo de grano y pierde un poco. Su posición es bastante acertada: cuando está en vertical queda en el margen superior, cuando se usa en horizontal, en la parte izquierda, ofreciendo un buen ángulo de visión para evitar mostrar esa papada, que casi con toda seguridad a muchos les haya crecido en el último año debido a un encierro que aún estamos pagando.

La cámara trasera es buena, pero la importante es la frontal: ahí los iPads tienen que subir el listón

Otro punto a valorar son los accesorios. Especialmente si vas a utilizarlo para trabajar. El iPad Air es compatible con los mismos que los que utiliza el iPad Pro de 11 pulgadas. No han hecho un Magic Keyboard especifico, sino que comercializan exactamente el mismo. Esta funda con teclado es una de las mejores propuestas en el mercado sin lugar a dudas. Cómoda para escribir, con una peana que te eleva la pantalla... Pero tiene un gran problema. Si estás pensando utilizar el iPad Air en varias situaciones, lo mismo que el Pro, te puedes encontrar que no resulte del todo cómoda porque directamente no se puede doblar completamente para utilizar en formato libro cuando vas en el metro o quieres consultar redes sociales o webs mientras estás en el sofá. La solución pasa por quitarla en esos momentos. Y si no quieres llevar el iPad desnudo, siempre puedes optar por una de las clásicas o por el modelo más básico.

El iPad Air es compatible con todos los accesorios del Pro. En la imagen, junto al Magic Keyboard. (Foto: M. Mcloughlin)
El iPad Air es compatible con todos los accesorios del Pro. En la imagen, junto al Magic Keyboard. (Foto: M. Mcloughlin)

El Apple Pencil tampoco es objeto de cambios. Es el lápiz de segunda generación, que ya vimos en 2018. Lo cierto es que es cómodo y emula mejor la sensación de sujetar un boli de verdad cuando lo utilizas para dibujar o tomar notas, aunque dista de ser completamente igual. Solo cabe recordar que se carga enganchándolo magnéticamente a un lado. Este sistema sigue sin ser el mejor, pero es más cómodo que el de su predecesor que te obligaba a llevarlo suelto y quitarle el capuchón cuando se quería recargarlo. De todas formas, creo que, con este accesorio, si no tienes claro que le vayas a sacar provecho cuando lo compres, tienes bastantes posibilidades de que se quede cogiendo polvo a su suerte.

Si buscas uno bueno, el Air

Pero como siempre Apple se guarda una baza para que sus productos no acaben canibalizándose los unos a los otros. En este caso juega con la memoria. Si puedes vivir con 64 GB de RAM y con una pantalla de 11 pulgadas, te recomendaría irte de cabeza al iPad Air de entrada, de 649 euros. La duda puede surgir cuando quieras más almacenamiento. La versión de 256GB cuesta 819 euros, 60 euros menos que el Pro de 11 pulgadas con 128GB. Si quieres un iPad bueno, creo que el Air a día de hoy es la mejor opción.

El atractivo precio del iPad Air queda mermado por el desorbitado coste de los accesorios

La única razón de peso que veo para pasar del Air en detrimento del Pro es que, no te importe el presupuesto, y quieras una buena pantalla, para lo que tendrías que irte al de 12,9 pulgadas y más allá de los 1.000 euros. A esto, si se quiere utilizar como equipo de trabajo central, hay que sumar los accesorios. Y no son precisamente baratos. Todo lo contrario. Son caros hasta rozar lo incomprensible. Si eres de los que valoras hasta el último euro que sueltas, te hará poner el grito en el cielo. El Magic Keyboard supone soltar en este caso 339 euros. El Smart Folio Keyboard 199. El Pencil, por si quieres el completo, son 135 euros. También es posible que quieras algo más asequibles. Ahí entra el iPad 'low cost' en juego. 379 euros. Eso sí, con 32 GB. Personalmente creo que puede ser una buena opción para estudiantes en los tiempos moviditos que vivimos, ya que cuenta con un A12 (que no A12Z) como procesador. Eso sí, si estás pensando en que envejezca bien y dura varios años, vete a un modelo superior.

IPad Apple
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