TE SUELEN PILLAR EN EL PEOR MOMENTO

Por qué Windows se actualiza tan a menudo, cómo impedirlo y cuándo hacerlo o no

Esos reinicios que te exasperan tienen su explicación. No te preocupes, que puedes gestionarlos a tu gusto y retrasarlos en determinadas circunstancias

Foto: Foto: Tinh Khuong / Unsplash
Foto: Tinh Khuong / Unsplash

No, otra vez no. Tu ordenador con Windows 10 ha elegido justo este momento para actualizarse de nuevo. Y con ello un reinicio que llega, cómo no, en el peor momento, cuando más necesitabas el dispositivo. Una especie de ley de Murphy de la informática que te enfada y te rompe el día.

Pero no te preocupes. Esas actualizaciones automáticas se pueden gestionar para que no nos dejen sin trabajar con su reinicio. Hay que por qué se producen y cómo se pueden detener. Y sobre todo, tener en cuenta que son necesarias y que en algún momento habrá que instalarlas.

Por qué Windows se actualiza tan a menudo

Windows se actualiza con tanta frecuencia porque está continuamente buscando esas nuevas utilidades que mejoren nuestra experiencia con el sistema operativo. De hecho, muchas de esas actualizaciones están sucediendo ‘entre bambalinas’, sin que nos demos cuenta.

Al parecer, Windows 10 busca actualizaciones una vez por día. En tu ordenador, no lo hace a la misma hora cada día, sino que conecta con los servidores de Microsoft en diferentes franjas para no coincidir con todo el resto de ordenadores con el mismo sistema operativo y las mismas necesidades. Cuando encuentra estas actualizaciones, las descarga en tu ordenador, sin que seas consciente de ello. Son novedades pequeñas y no requieren reiniciar el ordenador. Entre ellas se encuentran las del antivirus Windows Defender, que viene integrado con Windows 10.

Foto: Pexels.
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Las de Windows Defender y otras pequeñas actualizaciones solo se instalan si tienes las actualizaciones automáticas puestas. Ante la duda, en el menú de Windows Update (Configuración > Actualización y Seguridad > Windows Update), puedes saber si hay nuevas por descargarse.

Otras de las actualizaciones son las de controladores de ‘hardware’: tarjetas de vídeo, sonido, monitores… Las empresas fabricantes se las ‘pasan’ a Windows cuando detectan un fallo y a una frecuencia que no es fija, y la empresa de Bill Gates las traslada a nuestros ordenadores.

Luego están las llamadas Patch Tuesday o Update Tuesday, parches de seguridad que tienen lugar algunos martes del mes y que contienen muchas correcciones en el mismo paquete. En estos casos, toca reiniciar el ordenador para terminar el proceso.

Foto: Pexels.
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Por último, hay actualizaciones de emergencia, que no pueden esperar al próximo Patch Tuesday: Microsoft las ejecuta en cualquier momento y obligan a volver a encender el ordenador. También, nuevas versiones de Windows 10 que llegan cada seis meses aproximadamente: la última arribó en octubre de 2018 y la próxima se espera para este mes de abril; entre las novedades de esta, se podrá descargar una actualización y esperar hasta siete días para descargarla. No se entrega a todos los ordenadores al mismo tiempo, sino que va por tandas: primero a los más nuevos y luego a los más antiguos. De nuevo, hace falta reiniciar el equipo, y encima el proceso de actualización es más lento en estos casos.

Cómo impedir que Windows se actualice

En Windows 10, las actualizaciones son, en general, automáticas. Sin embargo, es posible controlar a qué horas tienen lugar estas descargas (o mejor dicho, los reinicios necesarios para instalar las descargas), con el fin de que no te pillen usando el ordenador cuando más lo necesitas. Son las denominadas horas activas. Para ello, nos vamos al botón Inicio, de allí al menú Configuración y dentro de este en Actualización y seguridad. Allí, en Windows Update, cambiaremos las horas activas, con una de inicio y otra de fin. Entonces, el ordenador se reiniciará solo fuera de ellas.

Fuera de esas horas activas, Windows actualizará y reiniciará el equipo a su conveniencia. Antes te comentábamos que a partir de abril podrás pausar hasta siete días seguidos; sin embargo, si cuentas con una cuenta Windows 10 Pro o Windows 10 Enterprise ya puedes detener las actualizaciones: en Windows Update, abre el menú Opciones avanzadas y ahí activa Pausar actualizaciones.

Foto: Pexels.
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Las actualizaciones semestrales de las que te hablábamos antes también se pueden posponer, durante un límite de 35 días desde que se activa la opción. Según explica la propia Microsoft, esto lo hacen aquellas personas que han cambiado la configuración de Windows y no quieren volver a una predeterminada, o bien cuando hay miedo de que con la nueva versión del sistema operativo no funcionen algunos de los programas previamente instalados.

Para activar esta opción de los 35 días, pulsa la tecla Windows y la R. En ‘Abrir’, escribe el comando ms-settings:windowsupdate-options y pulsa Intro. Entrarás en las funciones avanzadas de Windows Update, en cuya opción Pausar actualizaciones activarás estas. Si pasan los 35 días, habrá que actualizar el sistema operativo de nuevo sí o sí para poder activar otra vez el interruptor.

¿Impedirlas o no?

Foto: Pexels.
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Vale que en ocasiones, como decíamos al comienzo, es un fastidio que Windows se actualice, dependiendo del momento en el que nos encontremos. Pero es que a veces te harán falta esas actualizaciones, sobre todo para hacer el equipo más robusto o más productivo. Por eso, algunas veces deberás ejecutar estas actualizaciones. O dicho de otro modo: no evitarlas.

Por otra parte, deberías impedir las actualizaciones cuando uses una conexión móvil a internet. La razón es que Windows usaría muchos datos de tu tarifa para las actualizaciones, y esto tendría un coste en tu factura. También, se te podrían acabar los datos en mitad de la actualización, y ¿qué pasaría entonces?

Lo mismo sucedería si la actualización es un ordenador portátil y no tienes un enchufe cerca: te puedes quedar sin batería en medio de la descarga e instalación. En casos como estos es cuando hay que configurar el dispositivo para que solo haga actualizaciones pequeñas, automáticas y críticas. Y si el portátil se reinicia, más nos vale tener un enchufe cerca.

Foto: Unsplash.
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También debes evitar las actualizaciones cuando se esté descargando otro programa o cuando lo necesites para tu trabajo diario: redactar durante varias horas un informe, preparar una presentación para el trabajo o ver un maratón de series. Ante la duda, establece horas activas como te hemos comentado antes… y, cuando termines, recuerda que tienes algo pendiente por hacer.

Si desactivamos las actualizaciones, y aunque al cabo de siete días se realizarían esas actualizaciones en algunos modelos del sistema operativo, hay que recordar que tener el equipo a punto es clave para evitar virus y otros ataques informáticos, o que el ordenador funcione sin problemas. Por ello, no desdeñes estas, que te pueden salvar de un problema mayor. Aunque los reinicios pueden parecer un fastidio, suelen ser por tu bien.

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