para esos que pasan los días en modo caracol

Una oficina en la mochila: todo lo que necesitas para trabajar en cualquier parte

No basta con el ordenador más potente o el más rápido: hay que añadirle periféricos, servicios de almacenamiento en la nube e incluso pantallas extra

Foto: Trabajar de forma nómada mientras viajas por ‘hostels’ de todo el mundo: el sueño de muchas personas. (Imagen: Unsplash)
Trabajar de forma nómada mientras viajas por ‘hostels’ de todo el mundo: el sueño de muchas personas. (Imagen: Unsplash)

Suena idílico: el trabajador nómada, una persona que puede viajar conociendo el mundo mientras hace su faena ‘online’. Pues si tiene una conexión a internet desde la que operar, no hay problema. Él ya pone su ordenador y su talento. Pero para realizar este trabajo es necesario un equipo portátil que cargar sobre los hombros.

Si tú también quieres tener la oficina a las espaldas (o no te queda más remedio que vivir entre aeropuertos y trenes), es necesario conocer las herramientas con las que montar este escritorio andante. Un ordenador es imprescindible, claro, pero también unos periféricos que te faciliten el trabajo. Y ni siquiera cualquier portátil: hay algunos con características idóneas para este trabajo. Te contamos qué ‘gadgets’ debes considerar para llevarte la faena a cualquier parte. Tú pones los pósits.

Ratones y baterías portátiles

Sí, sin un ordenador no tienes una oficina nómada. Pero este debe ir acompañado de ratones y de baterías de recambio por si trabajas en un lugar que no tiene conexión eléctrica o donde los enchufes te pillan alejados.

Centrándonos primero en los ratones, para trabajar con el ordenador te puede valer cualquiera, con cable o inalámbrico, pero estos últimos son más ventajosos cuando no sabes en qué espacio vas a estar y si podrás conectar el USB con comodidad. Antes de comprarlos, has de ver si funcionan con pilas o si se conectan al ordenador por alguna red inalámbrica.

Los ratones que se conectan por Bluetooth al portátil son los mejores para estos casos. Modelos hay muchos, y todo depende de tu presupuesto o del partido que le vayas a sacar. El Logitech M720 Triathlon (54,39 euros en Amazon) tiene una tecnología que permite usarlo en tres ordenadores a la vez, ideal si te has ido de visita a la oficina de unos compañeros. Para protegerlo de golpes en aduanas, estaciones y aeropuertos, tienes una funda por menos de 15 euros.

Un ratón inalámbrico algo más barato y también muy práctico, de la misma marca, es el Logitech M705 (37,99 euros), que funciona con pilas. Si tu presupuesto es más limitado, quizá la mejor opción sea uno de cable.

Regresemos ahora a las baterías portátiles. Tener una o varias de estas puede ser imprescindible si vas a viajar a lugares con mala conectividad (una casa antigua, un ‘coworking’ donde las regletas y los enchufes estén ocupados, la playa…). Te dan autonomía durante varias horas hasta la próxima recarga, y suelen ser ligeras y fáciles de transportar. Por ello, al analizar los diferentes modelos, debes mirar su peso, el almacenamiento o el tiempo que tardan en cargarse. Dependiendo de tu tipo de trabajo y del uso que des a los dispositivos electrónicos, ten por lo menos una. Cuando revises sus características, comprueba que tengan puertos para tus dispositivos: tableta, móvil…

Encontrarás modelos por debajo de los 30 euros. La de Aikove (28,99 euros) es de 24000 mAh y tiene entradas para tres dispositivos. Preparada para evitar sobrecargas o cortocircuitos, tiene además una pantalla que avisa de la energía que le queda.

Las de Kinps tienen un precio más barato y un diseño más metalizado; las hay de 10.000 mAh en varios colores por 15,99 euros y una negra de 16.8000 mAh por 21,99 euros; sirven para tabletas y teléfonos, pero también para cámaras GoPro. Incluye 12 meses de garantía.

Además de las baterías, si eres de las personas que trabajan en un aeropuerto o en habitaciones de hotel de todo el mundo, también has de proteger tu equipo de sobrecargas o de redes que no tienen la potencia que pienses.

Belkin es una marca de precios asequibles y a la que acudir tanto para estos protectores como para regletas, otro de los elementos que no te debería faltar en tu oficina portátil (eso sí, ya sabes que suelen ocupar bastante espacio). Tienes protectores de sobretensión desde 13,25 euros (una sola toma y sin entradas USB) hasta 21,11 euros (cuatro tomas, dos puertos USB y cable de 2 metros). Te conviene que tu protector de sobrecargas, sea de la marca que sea, tenga puertos USB para cargar varios dispositivos al mismo tiempo.

Protector de sobrecargas Belkin con dos puertos USB. (Imagen: Amazon)
Protector de sobrecargas Belkin con dos puertos USB. (Imagen: Amazon)

Más allá del portátil: teclados

Hay portátiles que pesan mucho (para evitar eso, nada como los Chromebook), así que quizá prefieres que tu oficina nómada la conforme una tableta como elemento principal. Sin embargo, redactar informes, escribir artículos o rellenar hojas de cálculo durante varias horas puede ser algo incómodo con el teclado táctil. Para ello, nada como elegir un teclado también portátil.

Hay teclados inalámbricos para todos los precios, lo que los hace aún más versátiles que los ratones. Así, tienes por menos de 16 euros un Zienstar que se vincula al ordenador conectando su receptor USB y que también podrías añadir a la ‘smart TV’.

El Moreslan es plegable, así que ocupa poco espacio cuando tu oficina la compone una tableta viajera. (Imagen: Amazon)
El Moreslan es plegable, así que ocupa poco espacio cuando tu oficina la compone una tableta viajera. (Imagen: Amazon)

Otros teclados destacan por su precio competitivo a la par que por su diseño previsto para ahorrar espacio. Hablamos, por ejemplo, de un modelo Moresdan plegable por unos 23 euros y tan solo 141 gramos de peso. Tiene conexión Bluetooth (que funciona tanto en Windows como en iOS y Android) y una batería de litio con una autonomía de 180 horas en modo espera y 40 en modo trabajo.

Además de los precios y la conectividad, si tienes la oportunidad prueba el tecleo de los modelos: te puede venir bien un modelo silencioso, en el que el tecleo no repiquetee, si vas a trabajar en el salón de una persona que te ha acogido vía Couchsurfing o en el comedor de un hostal juvenil. Si no puedes probarlos, busca esa información en las descripciones ‘online’ de los productos o guíate por los comentarios que han dejado otros usuarios.

La multipantalla, también nómada

Si has trabajado en una oficina tradicional, dependiendo de tu labor, quizá hayas operado con dos monitores de ordenador, en los que tenías abiertas varias ventanas o documentos de trabajo. Algo tan útil para tener todo abierto de un solo vistazo también se puede disfrutar en la vida nómada. Y sin necesidad de cargar dos pesados monitores. Es una opción que debes considerar si necesitas trabajar con varias ventanas abiertas (procesador de textos, hojas de cálculo…) o ‘software’ como los de edición de vídeo e imagen.

Hablamos de herramientas como Le Slide, que ofrece no una pantalla extra, sino dos; es decir, que tendrás hasta tres pantallas para trabajar. Es un ‘gadget’ con dos pantallas que se descubren en los laterales del portátil y se recogen sobre la carcasa central, y es apto para Mac y para Windows. Estas pantallas se pueden girar, de forma que no solo tú las veas, sino también tus clientes o compañeros. Está disponible en numerosos tonos metalizados (oro, rosa, aluminio…) y en pantallas de 13, 15 y 17 pulgadas, con una resolución de 1920 x 1080 píxeles. Cualquiera de estas versiones pesa menos de dos kilos.

Una vez comprado, recibiremos una caja con el Slide, un cable USB-C, otro 3.0 y dos clips de sujeción. Los precios oscilan entre los 449 euros de la versión de 13 pulgadas y los 889 euros de la versión de 17.

Otra opción es el monitor portátil EliteDisplay S140u, de HP, por unos 200 euros. Sus 14 pulgadas de pantalla se conectan a un portátil o tableta Windows a través de un cable USB y tenemos una segunda pantalla de alta resolución. Pesa 1,25 kilos y viene con altavoces y cámara incorporados. Otra opción de precio similar es un ASUS de 15,6 pulgadas y una resolución de pantalla Full HD, de 1920 x 1080 píxeles.

Ten una buena conexión en la nube

Te quedas sin batería, tu ordenador o tableta se rompen… y tú necesitas trabajar. Un alma caritativa te presta su ordenador, pero tú no tienes ahí tu trabajo guardado… o sí: lo tienes guardado porque trabajas en la nube, precisamente para evitar estos sustos.

Si tienes un Chromebook, uno de esos ordenadores que comentábamos antes por su ligereza, no hay mucho problema: todo el trabajo que generas se guarda en Google Drive. Si tienes un Windows o un Mac, puedes guardarlo en su aplicación o en la de Dropbox. Sea como sea, te interesa tener una de estos servicios en la nube.

Ambos ofrecen unos cuantos gigas gratuitos; y, en el caso de Drive, si ya usas Gmail, no necesitas abrirte una nueva cuenta. Si vas a hacer un uso masivo y continuo (por ejemplo, guardando imágenes de gran tamaño), te conviene una de sus opciones de pago.

Drive ofrece 15 GB gratis; para comprar más, accede a Google One: tienes desde 100 GB por menos de 2 euros al mes hasta 30 TB por 299,99 euros al mes. Además, te aprovechas de todos sus servicios de trabajo colaborativo: procesador de textos, hoja de cálculo… Por otra parte, Dropbox tiene planes mensuales o anuales desde 9,99 euros al mes, borrado remoto de dispositivos y asistencia; también, Dropbox Paper, una herramienta para trabajos en grupo. Ambos servicios cuentan con ‘apps’ que sincronizan lo que subamos desde nuestro dispositivo móvil con nuestro portátil o viceversa.

Con estos básicos ya tienes tu oficina preparada para donde quieras trabajar. Tú pones el talento y la industria te facilita la vida. Ahora, solo queda disfrutar del viaje.

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