"en el siglo XIX había fiebre amarilla en Sevilla"

No solo el dengue: los mosquitos que pueden traer a España la malaria y la fiebre amarilla

La probabilidad de que reaparezcan enfermedades infecciosas es remota ante la ausencia de los virus y los vectores adecuados y la calidad del sistema sanitario

Foto: Búsqueda del mosquito tigre en holanda (Foto: EFE)
Búsqueda del mosquito tigre en holanda (Foto: EFE)

La reciente aparición de tres casos de dengue autóctonos en Murcia y Madrid no sorprende ni alarma especialmente a los expertos, pero plantea la cuestión de hasta qué punto el sur de Europa está expuesto a nuevas enfermedades tropicales.

"España es un crisol en el que se funden todas las características para que emerjan enfermedades infecciosas subtropicales", afirma en declaraciones a Teknautas Rogelio López-Vélez, investigador de la Unidad de Referencia Nacional para Enfermedades Tropicales del Hospital Ramón y Cajal.

La posición geográfica es clave en su análisis. La cercanía con el continente africano hace que la península ibérica sea paso obligado de las aves migratorias, animales que pueden ser reservorio de virus o trasladar los vectores que los portan, por ejemplo, garrapatas. Además, el cambio climático hace que proliferen los insectos que transmiten este tipo de enfermedades, como es el caso del mosquito tigre; pero, incluso al margen del calentamiento global, a veces los mosquitos se ven arrastrados por los vientos desde otras latitudes.

Otro factor fundamental son los desplazamientos. España es una de las potencias turísticas más importantes del mundo, lo que significa que cada año llegan decenas de millones de viajeros de cualquier parte del planeta a los que hay que sumar los migrantes. Sobre todo, porque nuestro país hace de puente tanto de África como de América Latina con Europa.

Buscando mosquitos tigre en Valencia (Foto: EFE)
Buscando mosquitos tigre en Valencia (Foto: EFE)

Por eso, numerosas investigaciones abordan la cuestión desde hace años. "Se cumplen todas las condiciones y si no hay más casos, es porque tenemos un sistema sanitario espectacular", asegura el experto. De hecho, las enfermedades que amenazan con volver, como el dengue y otras similares, ya estuvieron presentes en el pasado: "Hay que recordar que en el siglo XIX había fiebre amarilla en Sevilla".

La triple amenaza del mosquito tigre

El mosquito tigre ('Aedes albopictus') es uno de los enemigos que se vigilan de cerca. Detectado por primera vez en España en 2004 en Barcelona, ya ha colonizado todas las provincias del Mediterráneo, además de algunas zonas de Aragón y País Vasco. Su última conquista ha sido Extremadura. "Está presente en todos los países mediterráneos y sobrevive al invierno, así que realmente no es de extrañar que hayan aparecido los primeros casos de dengue en España, antes había ocurrido en Croacia, Italia y Francia", comenta López-Vélez.

En su opinión, "no es llamativo ni extraordinario" y tampoco debe generar alarma, porque el dengue es una enfermedad relativamente leve, que provoca fiebre y dolores musculares. En ocasiones es asintomática —de hecho, es probable que haya habido otros casos que no han sido detectados— y cuando genera complicaciones la recuperación no deja muchas más secuelas que una gripe. Solo se producen muertes en países que carecen de una mínima infraestructura sanitaria.

Este insecto también transmite la fiebre chikungunya y el zika, de síntomas similares. En el primer caso, destaca un brote que dejó más de 200 afectados en Italia ya en 2007. Desde entonces ha habido más, pero de menor alcance.

Una mujer brasileña con su hijo afectado de microcefalia por el zika. (Foto: Reuters)
Una mujer brasileña con su hijo afectado de microcefalia por el zika. (Foto: Reuters)

En cuanto al zika, es más conocido, ya que ocupó muchos titulares en 2015 y 2016 debido a la epidemia surgida en Brasil en vísperas de las Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. "Aunque en principio es leve, tiene dos características distintas", explica Antoni Trilla, jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona e investigador del ISGlobal. "La primera es que puede afectar al feto y, precisamente, la detección de malformaciones fue lo que causó la alarma. La segunda es que se puede transmitir por vía sexual", comenta.

Precisamente, los dos únicos casos considerados autóctonos —los pacientes no habían viajado a zonas afectadas— en España se atribuyen a un contagio por vía sexual.

¿Vuelve la malaria?

El vector de la malaria o paludismo es diferente. El parásito que la provoca también se transmite a los humanos por la picadura de mosquitos, pero del género 'Anopheles'. La Organización Mundial de la Salud (OMS), que ofrece una cifra de global de muertes por esta enfermedad cercana al medio millón anual, la considera erradicada en España desde 1964 después de una exitosa campaña contra estos insectos.

"El mosquito 'Anopheles' que tenemos hoy en día en España es un primo hermano del que transmite la enfermedad de forma más eficaz, aunque también podría hacerlo de forma excepcional picando a alguien que venga infectado de fuera", señala Trilla.

El mosquito 'Anopheles' es el culpable de la transmisión de la malaria. (Imagen: Wikipedia)
El mosquito 'Anopheles' es el culpable de la transmisión de la malaria. (Imagen: Wikipedia)

No obstante, en los últimos años se han producido algunos casos autóctonos. En 2010 se diagnosticó a una persona de 40 años de Huesca. En 2014 aparecieron casos en Madrid y Navarra, aunque se pudo seguir la pista hasta encontrar una explicación en viajeros que habían contraído la enfermedad fuera. Este mismo año se ha registrado el extraño caso de una niña de solo tres meses en Móstoles.

Y luego está el no menos curioso "paludismo de aeropuerto". En 2001 una mujer de la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz contrajo la enfermedad sin haberse desplazado, pero no hacía falta: su pueblo está demasiado cerca de Barajas. "Un mosquito puede viajar en un avión y sobrevivir dos o tres días donde llegue, tiempo suficiente para picar a algún vecino de las proximidades", comenta el investigador del Clínic.

La fiebre Crimea-Congo

Un ejemplo muy curioso de propagación de enfermedades tropicales tuvo lugar hace pocos meses en Ávila, donde falleció un paciente de 74 años por la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Mientras participaba en una actividad cinegética en Helechosa de los Montes (Badajoz), recibió una picadura de una garrapata.

Garrapata Hyalomma.
Garrapata Hyalomma.

El virus del género Nairovirus, que provoca esta dolencia, es transmitido por las garrapatas del género 'Hyalomma'. ¿Y cómo llegan a la península? Los científicos lo tienen claro: en la línea 'low cost' que le proporcionan las aves migratorias, tal y como explicó un estudio publicado por investigadores españoles justo un año antes del trágico suceso. Una investigación más reciente indica que estas garrapatas están presentes en Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid.

El virus del Nilo Occidental

El virus del Nilo Occidental también parece asomar la cabeza de forma tímida. Se ha registrado en caballos en Andalucía y puede ser transmitido por mosquitos de género 'Culex', que son muy comunes. Al igual que ocurre con otras enfermedades de este tipo, la sintomatología en humanos puede ser muy variada, desde la ausencia total de síntomas a graves problemas neurológicos, pero solo se registraron un par de casos hace años.

Mosquito 'Culex' (Foto: EFE)
Mosquito 'Culex' (Foto: EFE)

"Cuando hablamos de salud nos estamos refiriendo a un problema global, no sólo porque para los virus y las bacterias no hay fronteras, sino porque la sanidad animal también es muy importante en el control de las enfermedades emergentes”, comenta el experto.

Pocos ingredientes

¿Hasta qué punto existe un riesgo de que alguna de estas enfermedades afecte de forma seria a España? "Básicamente, se necesitan dos cosas para que una enfermedad erradicada reaparezca, el microorganismo que la produce y los vectores que la transmiten. Además, habría que añadir la población susceptible de padecerla", explica Trilla.

En el caso del dengue, el chikungunya y el zika, tenemos el mosquito tigre como vector que, además, se muestra resistente a los insecticidas. Sin embargo, los virus no existen aquí, de manera que los casos excepcionales que se producen tienen su origen en otros países, aunque se hayan transmitido en España y por eso se consideran autóctonos. En cualquier caso, se trata de una "cadena de transmisión muy limitada".

El peligro de reintroducción de la malaria parece aún más remoto

El peligro de reintroducción de la malaria parece aún más remoto, no solo por eso, sino porque las actuales condiciones de vida de la población no dan pie a su desarrollo: "Muchas veces las viviendas de los países afectados están mal ventiladas y, además, nadie se ocupa de eliminar los mosquitos". En 2015, el Informe de Situación y Evaluación de Riesgo de la Paludismo en España consideró que el peligro de transmisión autóctona es "muy bajo".

Escasas probabilidades de epidemia

"La teoría y la biología nos dicen que es posible, pero no sabemos si pasará ni cuándo", señala Antoni Trilla. En todo caso, considera muy poco probable que llegue a producirse una epidemia de grandes dimensiones: "Esto es como la previsión del tiempo, un meteorólogo te va a decir que hay un 90% de probabilidades de que no llueva, pero es difícil que te diga que hay un 0%, que es totalmente imposible. Nosotros tampoco lo diremos, pero pensamos que no ocurrirá".

Campaña de vacunación contra el chikungunya en Argentina. (Foto: Reuters)
Campaña de vacunación contra el chikungunya en Argentina. (Foto: Reuters)

"El caso del chikungunya en Italia nos demuestra que se puede producir un brote en un pueblo en concreto, pero que todo quede bastante localizado y se pueda controlar, a lo que ayuda la llegada del frío". En nuestro entorno "es difícil que llegue a tener una gran dimensión por las condiciones de vida y sanitarias".

Sistema de vigilancia

Por todo ello, "tenemos que estar prevenidos, pero no aterrados", opina López-Vélez. Para dicha prevención hay varios frentes abiertos. Los especialistas trabajan en unidades de referencia como la del Hospital Ramón y Cajal en la atención a posibles pacientes y en recopilar información acerca de lo que pasa en el mundo, ya que "hoy en día estamos a menos de 48 horas de cualquier punto del planeta" y cualquier problema salta fronteras con extraordinaria rapidez. Asimismo, la Red de investigación Colaborativa en Enfermedades Tropicales (RICET) produce y difunde información científica que mantiene a los profesionales al día.

Otro aspecto fundamental es el control de plagas y la vigilancia de vectores como el mosquito tigre y las garrapatas. Un trabajo que corre a cargo de las comunidades autónomas, encargadas de facilitar información y erradicar en lo posible estos peligros.

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